jueves, 18 de febrero de 2010

FECHA ONCE: POESIA DE MIÉRCOLES VIVE!

Como lluvia de fuego las almas de los poetas se despeñaron sobre la tierra, fueron aprisionadas en anhelosos cuerpos humanos y envueltas en la enrarecida atmófera del planeta azul. Algunas de ellas aterrizaron, precisamente, en Trujillo. La pasada noche de miércoles pudimos compartir con cuatro de estos ángeles caídos sus recuerdos celestiales. Templo de sacrificios: El Chaska, San Martín 543. Sacerdote degollador: Poeta César Olivares. Empezaron los servicios con la presentación de Abel Bazán, joven tímido, ilusionista e ilusionado. Aunque le ganaba a veces el nerviosismo por ser primera vez que compartía sus poemas -mordía el aire, daba manotazos a presencias invisibles- los sentimientos humanos universales que pacían en sus versos fueron reconocidos por la masa y premiados con apenas audibles palmadas. Motivo: una lectura díscola, fluctuante, poco audible. Su sangre fue vertida en el altar de sacrificios y se continuó con la ceremonia.
Rubén Aguilar, poeta y pedagogo, salió al ruedo hecho un toro rabioso. Decidido a hacerse entender desmadejó su alma a punta de franqueza y leves rayos de luz iluminaron la estancia. Sus textos, de bucólica raigambre aldeana habían sido pulidos y afinados en las iniciáticas cavernas de Huamachuco y el aeda, ahora más cerca de su madurez, se despachó con mediana seguridad. Levantados los ánimos, los aplausos vibraron con mayor fuerza y su sangre fue rociada sobre al altar como antesala a la aparición del shamán de Chik-a-mak (del valle Chicama), Eduardo Paz Esquerre, galardonado con el premio Copé de Oro y otras importantes preseas. Con la certeza de lo dicho y confianza en lo callado, Paz Esquerre nos deleitó con una poesía genuina y trascendental. Entre otros textos nos cantó El Instante Sospechoso, aflorado a través del proceso de escritura automática escuchando el Concierto para piano Nº 2 en La mayor de Franz Liszt: La música es una palana apurada y cava vehemente en mí/ buscando el cable por el que me trasmito a todos/ para depositar allí celosamente las innumerables voces secretas que su boca contiene./ Estoy vivo y soy. /Un dedo que se hunde en la tecla de un piano penetra fugazmente/ en los cuartos donde moran los secretos humanos./ La sucesión vertiginosa de teclas aplastadas/ es la sucesión de cuartos donde se guarda/ y se atisba una verdad de plata/ sucesión que se asemeja a los focos encendidos de los postes/ que fugazmente capto con la vista cuando viajo a toda velocidad en un auto de carreras... Y así hasta llegar a su antigua morada, el Olimpo de los Dioses. Aunque algunos tildaron de extensa su aparición, el altar recibió con alborozo el rojo vino de sus venas y la salva de aplausos se levantó en entusiasta oleaje. Sin, embargo faltaba el plato de fondo, la fresita del pastel, la enamorada llama en la punta de la vela: la performance del escritor Gonzalo del Rosario, más conocido como Gonzales del Yerbario, el último poeta virgen de la galaxia. E inaugurando nuestra flamante Sala Negra –la sala de locuras- Del Yerbario se posicionó entre dos inocentes querubines -un tecladista y un guitarrista- y aulló los sentires hedonistas y neuróticos de la juventud trujillense. Prosa poética contra la mansedumbre y el aburrimiento, contra la desidia y la idiotez, contra Vallejo y los que no lo entienden, contra todos y contra sí mismo, el escritor llenó de su vitalidad el ambiente y culminó con un lírico do de pecho tan agudo y poderoso que quebró las copas de whisky, brandy y martini que bebían los poetas. Para finalizar vertió su sangre con la de los otros sacrificados y, rematando el holocausto, Beto Barriga, -el poeta del Apocalipsis- leyó una lastimera oración de arrepentimiento por participar en Poesía de Miércoles cada semana, jurando sobre promesas de fuego que... volvería a reincidir la próxima.
Aplaudió solo y triste este cronista, porque ya todos se habían ido.

domingo, 7 de febrero de 2010

POESÍA, ME ENAMORÉ DE TI ¿Y QUÉ?

Adelantados a estas fiestas del sentimiento, la semana pasada los poetas se enredaron en los amorosos lazos de Cupido. Y así, padeciendo el germen del más infectocontagioso romanticismo, Poesía de Miércoles presentó a Miguel Urbina –Ex Miki Gates-, a Julio Espinoza –El Poeta Bonaerense- y a Aquiles Cabrera, más conocido como Gustavo Adolfo Beiker, quienes nos deleitaron en la última edición de los recitales del Chaska. Versos descarnados y febriles, de heterogénea factura, pero de una profunda vena emotiva aderezaron la velada que contó con un lleno total; sin embargo, antes del idílico plato de fondo -que resultó un opíparo banquete- se proyectó el video arte: Trujillo, la Capital de la Cultura del artista David Hoyos. Allí, en ágiles y veraces imágenes, para dirimir si Trujillo es realmente la Capital de la Cultura, los burócratas enquistados en los puestos de gestión respondieron que sí, y los artistas sabedores del asunto –pintores, músicos y escritores- que no. Por algo será: unos que sí, otros que no: qué peruanidad. Ameno, revelador el documental preludió a la poesía y luego de recibir la justa salva de aplausos, la mesa de lecturas se pobló por fin de los duendes de la Palabra.
Pimero en pisar el paredón: Miguel Urbina. Luego de arrastrarse por los sinuosos senderos del más desenfrenado materialismo, retornó al arte y al periodismo, sus luminosos y virginales orígenes. Ahora podemos verlo todos los días informando impecablemente desde el noticiero del Canal 35, pero ésta era una noche supremamente feeling así que fue su alter ego, Ex Miki Gates, quien apareció. Ducho en presentaciones públicas, con buen talante y no exento de talento, dejó navegar en el éter el deshilachado discurso de sus amores nadíos: la verdad duele/ te anestesias con mentira/ y calmas la verdad con cinismo/ El sincero engaño: lo que llamas realidad. Tanto la crudeza de lo dicho como el arte al entonarlo le granjearon la aprobación del respetable. Salva de aplausos. (Palmas apristas incluidas). Le siguió El Poeta Bonaerense, Julio Espinoza, quien, aunque de manera convencional, recreó en versos ingenuos y universales las cuitas de amor que aquejan al alma humana donde quiera que ésta exista; y donde quiera que ésta ame, sufrirá, fue su axioma. Aplausos igual. Asintiendo con indulgencia Cupido le lanzó una saeta aprobatoria, pero no se clavó en el pecho del susodicho sino en plena oreja de Aquiles Cabrera, quien fuera presentado equívocamente como Gustavo Adolfo Bécquer, cuando su verdadero seudónimo es Gustavo Adolfo Beiker, (por la conocida criminal estadounidense Ma Beiker, su tía). Aquiles, al igual que el guerrero griego, se lanzó al océano de la Poesía sin ninguna previsión, sin ningún salvavidas, sin ningún escudo, a puro pecho, y fueron sus propias palabras las que lo mataron. Porque muerto es el hombre que camina una legua sin amor -dicen los dioses- y durante los milenios que duró su doliente, platónica adolescencia Aquiles saboreó sólo los dulces besos del... ensueño. Luego de estas disgresiones confesionales, llegaron los años viriles y la Poesía le dio a su espíritu carne para sentir, coraje para vivir y versos para escribir. Los que no estuvieron nada mal, considerando que Gustavo Adolfo Cabrera se conducía por las rimas con la misma facilidad con que Meteoro en el Mac 5. Así que llegó a la meta con el áura de un campeón y -como debe ser y siempre es en Poesía de Miércoles-, con su gloriosa lagrimilla incluida. Varias en su caso. Más talento, más talante y más aplausos.
Finalizaron los apocalípticos vates Beto Barriga y Luis Núñez con rugientes poemas que asustaron al invisible Cupido. El ánima del dios rápidamente se introdujo en el cuerpo del barman quien infestado de amor regaló cerveza a todos los presentes jurando que haría lo mismo cada semana. Lo juró. Y se lo creemos. ¡Oh Poesía, Tú nos bendices!

El público de miércoles, como siempre, abarrotó el Chaska en busca de salvación.

sábado, 30 de enero de 2010

NOVENO LATIDO: Y SEGUIMOS VIVOS

Presentación de libro y performance

Por David Novoa

Como cada miércoles a las siete y media, el Chaska se llenó de entusiastas y curiosos. Se realizaría la presentación de los poemarios Meditaciones de un Oso caminante y Elogio a la Señora del Manto Oscurecido, del poeta y catedrático Juan Paredes Carbonell. Sacerdote expositor: el aeda nacido en Sullana, nacionalizado trujillano, Juan Félix Cortez. En un ambiente bullicioso y expectante, los libros -publicados por la editorial OREM-, se empinaban erectos sobre la mesa; el editor Óscar Ramírez, auscultando su aventura literaria, miraba un punto neutro en la oscuridad y el maternal fulgor de las velas acariciaba los rostros. La noche era plena, las invisibles musas dejaban sentir su inspiradora presencia, sin embargo, luego de la bienvenida y de la presentación, Juan Félix Cortez, fiel al exceso de palabras, extendió las suyas más allá de lo que el límite de la atención puede permitir. Por suerte, Paredes Carbonell, veterano en didácticas lides y conciente de la situación, fue al grano con su discurso poético: La muerte es como un millón de orgasmos, declaró. (Así quién no quiere morir, pensamos todos). La lectura de sus versos -filudos, filosóficos- fue bien recibida por el público que se apretaba en la sala, y mientras el escritor chimbotano Ricardo Ayllón -de juerga por Trujillo-, tomaba por asalto la mesa de lecturas, se repartieron ingentes bocaditos y se brindó con vino tinto por el magno evento.
Como pocas veces en un recital de Poesía, los niños caminaban por los pasillos, un ramillete de bellas damiselas cuchicheaban expectantes aguardando aparición de su favorito, hasta creo haber visto a un perro callejero husmeando por entre las patas de las sillas. Amables señoras nos atendían a los poetas y los libros parecían a punto de volar como mariposas. Era una feria. Era lo inesperado. Era la Poesía.
Tras un exceso de preámbulos Ayllón por fin cantó lo suyo y, finalmente, el escenario quedó en manos de una secta de poetas bebedores de sangre de vírgenes a la medianoche: Piel de Camaleón. Tenían previsto un breve recital que culminaría con dos performances: Mece al bebé y La puta y el loco. Como primero se leerían los versos, Walter Toscano, Eder Velásquez, Johathan Alvarado y Rubén Aguilar salpicaron unas leves llamaradas de sus creaciones, pero en plena lectura de sus poemas se cortó el fluido eléctrico. Afortunadamente, en ningún momento reinó la oscuridad. Al contrario la mesa de lecturas cobró un nuevo protagonismo: las velas que el poeta César Olivares enciende ritualmente cada miércoles en la noche, mantuvieron la iluminación y delinearon los objetos en una atmósfera inquietante. Ahora sólo se podría realizar una de las dos performances, (la más santa y decorosa, por supuesto): La puta y el loco. Eder Velásquez inició un discurso cínico, convencional e institucional cuando desde las sombras, vestido de negro, Walter Toscano, el loco, el viudo, el sin alma, arremetió contra él y lo mató. Luego se arrastró hasta un rincón de la sala y frente a la imagen de una mujer que parecía Sarita Colonia preparada para ir a un concierto chicha -pintarrajeada con sobredosis de cosméticos y ataviada de sensuales muselinas-, le imprecó las maldiciones de su destino de poeta... y lloró. Era Ella. Era la Poesía. Esa traidora.
El rudo y poderoso cuentista Jorge Tume dejó escapar una tímida lagrimilla, Beto Barriga -el poeta del Apocalipsis- sacando el pañuelo de su bolsillo corrió hacia el baño con el rostro desencajado y los aplausos no se hicieron esperar. Poesía de Miércoles había culminado con otra de sus deliciosas e inesperadas ediciones.
Se abrió el bar, los amigos de Lo Bello se abalanzaron en sedienta avalancha, y entre flashes, apretones de mano y conmovedoras despedidas, les empezaron a brotar delicadas alas a los poetas que, luego de unos cuantos brindis, levantaron vuelo hacia sus mundos de ensueño a seguir jugando, cantando y amando.
Pobechitos.

lunes, 25 de enero de 2010

OCTAVO ROUND

SOBRE POESÍA DE MIÉRCOLES Y UNA PRESENTACIÓN


Este miércoles último, cual luciérnagas empañadas por su intermitente luz, los versos de Patrizio Córdova, Beto Barriga y Jorge Espinoza Sánchez (invitado especial llegado desde Lima) alumbraron los sombríos rincones del "Chaska" con un contenido sosegado, sugerente y a veces preso de un cruel desencanto.

En la segunda parte de esta octava noche se realizó la presentación del libro de Tulio Mora: "Hora Zero (los broches mayores del sonido)", que viene a ser algo así como un estudio de las características y la trascendencia de este grupo literario que rompió fuegos e inició la polémica sobre la validez de toda la poesía peruana anterior a la década del 70. Luego de este estudio que ocupa las primeras páginas, viene la parte gruesa y tal vez más significativa: la antología poética y plástica de los mejores exponentes de esta generación.

David Novoa, Jorge Espinoza Sánchez y César Olivares durante la presentación del libro.

martes, 19 de enero de 2010

SÉTIMA FECHA: POESÍA DE OTRO LADO


En la última fecha de "poesía de miércoles" se presentaron los jóvenes bardos: Ernán Hernández, comunicador de exquisita sensibilidad, Eber Cabanillas, representando a la novel asociación D´arte y el poeta Omar Ñique, más conocido como el Poderoso Kalhki. Los videos inaugurales fueron de Fernando Torres Salvador con recreaciones visuales basadas en textos de José Carlos Orrillo y su grupo Láudano. Toda una poética audiovisual en una especial reunión de amigos. Terminó la jornada, con escapulario, un par de orejas y el rabo extendido, nuestro taurómano Jorge Tume, en una especial performance erótico - coreográfica.

Y para recordar el aluvión de talento que vemos surgir de las sulfurosas miasmas de la Poesía, unos versitos del último recital de mièrcoles: El invierno no es el hielo que da paz a los deseos/ irreparables e imposibles./ El invierno no es el viento/ de palomas que transportan las rasgadas auroras/ como rosas clavadas en sus picos/ y en sus alas luminosas/ y en sus frentes/ en sus pechos./ El invierno es/ ese frío fuego/ ese río de acero/ que penetra por los huesos/ que se clava por los cuerpos/ que devora los pastos/ los pasos/ los cabellos/ como los terribles remolinos/ de lo innombrable y de lo ciego.

Purito lirismo metafísico. ¡¡¡Poesía de Miércoles, la fiesta de la inteligencia!!!

domingo, 17 de enero de 2010

SEXTA FECHA: POESÍA DIVIDIDA

POIESIS MERDE


El 6 de enero anterior, los penumbrosos ambientes del Chaska fueron ornados con la presencia del poeta y director de la editorial OREM, Óscar Ramírez, quien vertiera un inacabable rosario de imágenes líricas, también disfrutamos de la participación del bienamado Alfonso Sánchez Mendoza, restaurador y gimnasta de los versos, además del periodista Andrés Vargas, quien brindó una grata sorpresa con sus poemas cargados de plásticas vivencias calenturientas. La música la vertió desde sus aceleradas seis cuerdas el guitarrista y enamorador de todo lo que se mueva, cantautor él, Carlos Aguilar.


viernes, 15 de enero de 2010

QUINTA FECHA: MISA DIABLA

Amigos, algunas imágenes de lo que fue la performance lA mISA dIABLA de David Novoa, en la quinta fecha de Poesía de Miércoles

El Diablo convoca a los espíritus de la Poesía


El Shamán de la Luz y la Oscuridad

Imprecando contra el mundo material


El público abarrotó El Chaska una hora antes del evento

lunes, 4 de enero de 2010

CUARTA FECHA - MECHE DE MIÉRCOLES


Cuando el poeta Enrique Ríos Mercedes descendió desde una plataforma pétrea a las aguas vaporosas de los baños termales de Cachicadán, en calzoncillos, esbelto, casi hermoso y, mientras daba manotazos juguetones en el agua, a un extremo de la misma poza (las demás estaban ocupadas, chesumare) este columnista contemplaba absorto los sensuales desplazamientos de tan ambiguo ejemplar que luego demandaría con ahínco una enjabonadita de espalda. Digo, mientras veía a este entrañable híbrido de tritón y sirena, haciendo burbujitas, desaparecer bajo el agua, jamás imaginé que once años más tarde la inextricable poesía lo sentaría junto a mí, completamente manso y fornido, en una velada literaria denominada “poesía de miércoles”.
“El Meche” (como popularmente se le conocía en los antros universitarios) o “la Meche” (como lo solían llamar después dolidas y decepcionadas féminas) se hizo esperar. La cuarta fecha de poesía de miércoles lo tenía confirmado desde el mes de noviembre, pero el hombre, momentos antes, informó a los preocupados organizadores que ya estaba por voltear la esquina. Lo cierto es que nuestro gran amigo ingresó triunfalmente al Chaska, extenuado y feliz, después de haber volteado una esquina de sesenta minutos. Todos nos pusimos contentos. El público, otra vez masivo, reclamaba esos versos urgentes que lo secuestre por un momento de ese tráfago comercial y banal de una navidad efímera y capitalista.
Después de la proyección de un video artístico de Carlos Orrillo, la mesa quedó lista. Manuel Medina, Enrique Ríos Mercedes y César Olivares (o sea este pechito) se adueñaron del escenario y le otorgaron voz a la belleza. Como estábamos entre patas, la formalidad quedó de lado. Nuestro Meche empezó con un testimonio acerca de sus metamorfosis en el acto creativo. Algo brusco le quité el micrófono porque ya se mandaba con la lectura de sus poemas sin respetar los momentos del show. Este hecho pudo haber herido la susceptibilidad del público. Pero entiendan, la poesía del meche necesita de esos momentos intensos para brillar con esa luz que sólo él sabe otorgarle. Por eso me sorprendí gratamente cuando, esta vez sí en el contexto, leyó, con una voz aguardentosa y rotunda, versos de una irrebatible calidad. Empezó abordando el tema de la muerte con sabiduría: “casi todos los muertos/ tienen el semblante triste/ esa sensación de hoja/ atravesada por la luz”, o “Los muertos se pasean/ por el bosque/ en la madrugada/ a veces yo los escucho murmurar/ algún recuerdo/ gemir de soledad/ ante el albor del pasado”. Pero tal vez el poema más interesante fue uno dedicado a una ex novia suya quien se casó sin avisarle: “Qué será de ti mi amor/ Cuando no te ladren/ Ni los perros flacos/ De tu calle/ Y tengas hambre / Qué será de ti mi amor/ Si ahora que me voy/ Tú andas con cinco kilos/ Demás/ Y las cremas ya no te/ Funcionan como antes”.Sin duda, la poesía de Enrique Ríos Mercedes ha tomado un giro interesante, aunque él afirme que lo que mejor escribe son cuentos. Si es así, allá él. ¡Qué viva la poesía!

sábado, 26 de diciembre de 2009

tercera fecha

La lucha continúa!
(Poesía de miércoles en el Chaska)

Por David Novoa


Trujillo. Centro histórico. El manto de la nocturnidad se extendía gigantesco sobre las miles y miles de ajetreadas almas que se atropellaban en las calles. Eran las siete y media de la noche del miércoles y el Chaska –pulido maniáticamente por sus propietarios- fulguraba como un diamante a tres cuadras de la Plaza de Armas. Era el momento de la lucha contra las tinieblas: El recital Poesía de Miércoles donde Luis Eduardo García, Ángel Gavidia -dos pesos pesados de la literatura liberteña- y el novel escriba Ricardo Calderón Inca, se lanzarían como gladiadores al ruedo cruel de la Belleza.
Una variada fauna entre universitarios, artistas plásticos, profesores de literatura, lindas damiselas, locos y diletantes en general, aterrizaban sobre la pista ansiosos del alimento estético. Fiel a su destino de poeta, Luis Eduardo García, llegó acompañado de una inspiradora doncella de grandes ojos luminiscentes. Lo encontramos garabateando en una mesa, reconcentrado en unos versos que no encajaban con sus más líricos afanes; el angélico doctor Gavidia, médico y catedrático, arribó al lugar con un maletín lleno de recetas, poemarios y la curativa indulgencia de su permanente sonrisa; y Ricardo Calderón Inca miraba boquiabierto el cielo como si esperara la llegada de la inspiración. Sin más que decir pasaron a la mesa, fueron presentados y empezó la faena. Por fortuna aún existen almas que prefieren la armonía de la creación al egoísmo y la competitividad tan en boga en nuestros días. Lo advertimos escuchando sus cálidas voces y lo confirmaron estos líridas al volcar su visión de la vida a través del ejercicio literario. Semblanzas biográficas cargadas de amenidad donde las anécdotas y las citas a Borges, Wilde, Pessoa, Eielson, Benedetti, Octavio Paz, entre otros, ornaban como fruta confitaba el delicioso panetón del recital. El ambiente mutó de la ordinaria noche trujillana a una protectora y poética comunión de almas. No a puñetes y patadas como ocurre en los otros rubros de la actividad local, sino con acariciantes expresiones de sabiduría la oscuridad iba perdiendo terreno.
El joven músico Bryan Leonardo rasguñó las cuerdas de su guitarra, aulló la dulce melodía de sus canciones y los versos no se hicieron esperar: Ricardo Calderón Inca entretuvo al respetable con sus micro historias poéticas, Ángel Gavidia se despachó con unos textos cargados de ensoñadora melancolía y Luis Eduardo García inyectó la transparente miel de sus últimos versos en las ondas invisibles del entorno. Resultado: su bella dama dejó escapar una lágrima y los motores que rodaban por San Martín y Orbegoso se convirtieron en un murmullo musical, en el bajo continuo que coreaba la voz de los aedas. Las tinieblas seguían perdiendo terreno.
Para concluir al ritmo de la eternidad, exentos del demoníaco apuro y del stress, se confluyó naturalmente en el remanso de la intervención pública: se levantaron las voces animosas, felicitadoras, agradecidas. Pero inesperadamente, como salido de la manga del caos, cual la última carta que se jugaban las potencias del averno, hizo su aparición el despiadado poeta Beto Barriga. Beto había estado rondando el recital con ojos aviesos buscando clavar el puñal de su rebelde inspiración. Ataviado con negra indumentaria, un bastón retorcido y su fiel sombrero de paño, tomó por asalto el escenario en una imprevista performance. La cruenta tristeza de sus versos convertida en belleza revulsiva trastocaron los ánimos y las tinieblas recuperaron terreno. Y es que en Poesía de Miércoles también hay espacio para los espontáneos que anhelan compartir su incipiente orfebrería. Fue así que la anarquía recobró sus fueros y se volvió al inexorable equilibrio de los contrarios: Trujillo continuó siendo la misma tontuela, la misma frivolilla: todavía le faltan mil recitales más para purificarla, para convertirla en el soñado paraíso de los dioses.
Aplausos, pifias, entusiasmo y generosas libaciones concluyeron el evento. Los poetas brindaron por las musas –habían varias por allí- y partieron agitando sus delicadas alas dejando un aromático efluvio de buenas vibraciones. Las cervezas continuaron cayendo en cascada por las gargantas de los presentes quienes siguieron la velada hasta que ya amaneciendo pasó el camión de la basura y recogió a varios de ellos rociados delicadamente como fideos sobre la vereda.
Poesía. Poesía. Poesía.

lunes, 14 de diciembre de 2009

POETAS DE MIÉRCOLES - SEGUNDA SESIÓN


“Poesía de miércoles”, en su edición del 09/12, tuvo una mesa respetable. El poeta Gustavo Benites Jara abrió fuegos con versos ontológicos y reflexivos; le siguió el turno el poeta limeño Walter Espinoza, quien anduvo un poquito cacofónico y no nos dejó apreciar su poesía en su real magnitud; luego, el siempre entrañable Luis Cabrera Vigo, poeta llegado desde el reservorio de los ex hombres duros del 90, causó grata impresión por la conocida calidad de sus versos; del mismo puquio y cargado de versos antióxidos, la lectura de Jorge Hurtado sellaba de manera dramática la segunda edición.

Para la tercera fecha de poesía de miércoles, los organizadores anuncian la presencia de los reconocidos Ángel Gavidia y Luis Eduardo García, así como del novísimo Ricardo Calderón Inca. Estamos invitados.

martes, 8 de diciembre de 2009

POESÍA NO ESTÁ CALLADA

(A propósito de “Poesía de miércoles”)


“Poesía de miércoles” es el sugerente título que le han asignado los escritores César Olivares y Jorge Tume a un evento que tiende a convertirse en el máximo referente literario en nuestra región, ya que se trata de un festival abierto a todo tipo de público que se considere amante de la belleza y que apunta, en todo momento, a reimpulsar la actividad poética que se encuentra tan venida a menos y en peligro de extinción en esta coyuntura de falsa modernidad y mal uso de las tecnologías. El evento cuenta con una sólida organización, pues corajudos y locos creyentes de la verdad se han sumado a esta actividad propuesta por “Infolectura”. Podemos citar el caso del villac umu David Novoa quien, con su vasta experiencia en lides versísticas, se muestra como el indicado para sugerir los aderezos que debe poseer todo recital. También el caso del indecible Omar Aliaga, generoso administrador del café bar “Chaska”, quien no ha dudado un solo instante en poner sus nebulosos ambientes a disposición de la poesía, pues en este recinto no convencional y desacartonado se desangran los mejores líridas cada miércoles. Hacer que la poesía ocupe el lugar que jamás ha ocupado en el gusto de los lectores trujillanos, es el principal objetivo de esta experimentada mancha de hacedores de la cultura; amenazan con poner en bandeja, mismos lechoncitos tiernos, los más cálidos y contundentes poemastros, para que el gran público pueda reanimar su espíritu con las vivencias, emociones y delirios de los poetas de miércoles invitados en cada fecha.
Fui lo suficientemente temprano para testimoniar todo desde el comienzo y vi, como nunca, gente que llegaba en mancha para espectar un recital de poesía. Confuso, les pregunté a algunos de ellos si no se habían equivocado de evento. Sólo me miraban y sonreían. Increíble. ¿Era posible tanta belleza? Pasaban rostros que iban desde la amabilidad hasta el gruñido, desde el desahucio hasta la satisfacción, pero todos ellos pensativos y tal vez con una gran interrogante que los justificaba: ¿será otro recital aburrido? El público abarrotó el Chaska, el inefable Omar no lo podía creer. El resto de organizadores tampoco. Digo, lo que tampoco podían creer era que, de los tres poetas invitados para abrir fuegos, la enorme ausencia del recientemente congratulado Bethoven Medina pesaba demasiado. Así que a empezar se ha dicho.
Miércoles 02 de diciembre, siete y media de la noche. César Olivares, moderador del evento, agradece la presencia de los versoeschuchas que espectan desde la penumbra. Lo acompañan en la mesa el novísimo Luis Núñez y Carlos Santa María, poetas de generaciones distintas. La voz estruendosa de Luis rompe los vidrios de la inercia, la ciudad de Trujillo se descubre en sus versos como un bloque pintado de inoperancia y hastío. Acertada manera de empezar. Justo cuando Luis termina de leer, se deja notar la presencia de una personalidad contundente. Era el gran Bethoven Medina quien, repleto de versos y disculpándose por la impostergable tardanza, arranca grandes aplausos de los asistentes que saludan su presencia. Ahora sí tenemos la mesa completa. Es el turno de Carlos Santa María, finalista de la última bienal de poesía Premio Copé quien hizo que los oyentes palparan la belleza de las simples cosas en cada uno de sus versos. Más aplausos. Ahora era el turno de Bethoven Medina, fundador de la “agropoética”, a decir de las malas lenguas, quien leyó los mejores textos de dos de sus libros: “El arriero…” y de su más reciente, premiada e inédita producción “Ulises y taykanamo en los mares del Sur”.
Belleza definitiva. El público se mostraba visiblemente emocionado. El moderador, aprovechando tal entusiasmo, invitó a los asistentes a participar con algún comentario, crítica o felicitación. Muchos congratularon a los poetas así como a la organización del evento. David Novoa, quien ensayaba unas palmas evidentemente chongueras, se aunó a la felicitación y pidió, sino fuera un atentado contra la humildad, que cada poeta culminara su participación con la lectura de un poema final. Éstos no se hicieron de rogar.
Ya cuando encendieron las luces, y la música de Silvio Rodríguez untaba de versos las paredes del “Chaska”, pude reconocer otros rostros que fueron llegando luego de iniciado el evento. Para mi satisfacción, descubrí a varios grupos de jóvenes poetas que han sentido el llamado a juntarse, sin esa rivalidad y recelos que caracterizaban a la gran mayoría de grupos literarios de la década pasada, a trabajar juntos por el bien de la poesía. Ahí estaban los muchachos del grupo “Orem”, los mancebos del colectivo “D’arte”, los nínfulos de “Pegrías del alma”. Seguramente para los miércoles procedentes se contará con los muchachos de otros grupos literarios de nuestra ciudad.
Eventos como estos me permiten, con todo respeto, refutar aquellos hermosos versos que el maestro Martín Adán escribiera para abordar la soledad creativa: “Poesía no dice nada / poesía está callada/ escuchando su propia voz”. “Poesía de miércoles” nos convence de lo contrario. Por eso el título de esta crónica.

sábado, 28 de noviembre de 2009

poesía de miércoles

POESÍA SOS YOU

La poesía es esa búsqueda de la belleza a través de las palabras, algo imprescindible en el hombre para humanizarlo y alejarlo de la banalidad propia de estos tiempos donde se promueven criterios estéticos vacíos, dejando de lado la búsqueda de la belleza.
La Libertad, siendo tierra de grandes poetas, no cuenta con una actividad sostenida que promueva y tienda puentes entre líridas y lectores, lo que ha traído como consecuencia que el arte de Píndaro esté cada vez más desterrado de nuestro diario acontecer.
Quienes formamos INFOLECTURA (Instituto para la Formación de la lectura en el Perú) hemos entendido que la poesía necesita un espacio permanente de difusión y por eso les traemos POESÍA DE MIÉRCOLES, conjunto de recitales poéticos y patéticos, donde vates liberteños y de otras partes de nuestro rico Perú nos deleitarán con lo más selecto de sus repertorio y, por qué no, de lo más intrincado de su reservorio.
Este evento se llevará a cabo todos los miércoles en el Café-Bar Chaska (San Martín 543 – Centro de Trujillo). La cita es a partir de las 7:30 p.m. Iniciamos este miércoles 02 de diciembre y no paramos hasta que Dios nos recoja.
¡Los esperamos con el corazón en la garganta! ¡Salud!
La programación es como sigue:

02 DE DICIEMBRE DEL 2009
- Alberto Alarcón
- Bethoven Medina
- Carlos Santamaría


09 DE DICIEMBRE DEL 2009
- Gustavo Benites Jara
- Luis Cabrera Vigo
- Jorge Hurtado


16 DE DICIEMBRE DEL 2009
- Ángel Gavidia
- Luis Eduardo García
- Alejandro Benavides


23 DE DICIEMBRE DEL 2009
- Manuel Medina
- César Olivares
- Enrique Ríos Mercedes


30 DE DICIEMBRE DEL 2009
- David Novoa: performance