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sábado, 26 de febrero de 2011

Y UN DÍA VOLVIÓ

POESÍA DE MIÉRCOLES
(SEGUNDA TEMPORADA)


Y la belleza no pudo morir. Los eventos para las almas sensibles de nuestra rica localidad (y balnearios) no deben abolirse así por así. Por eso Inlofectura les presenta con muchísimo cariño la segunda parte de su evento cumbre: Poesía de miércoles 2011. Esta vez en el nuevo templo de la poesía "Bohemios Café-bar".

Iniciamos este año con la presentación del poemario "Los templos ausentes" del reconocido vate lambayecano Ernesto Zumarán; este libro nace bajo el sello de Prometeo desencadenado, joven editorial chiclayana que dirige el esquivo aeda Stanley Vega quien, a pesar de ser un nihilista en recitales, no dudó en lanzar unas palabritas de saludo a nombre de la editorial. Las voces autorizadas en el comentario del libro salieron de los aparatos fonadores de Karina Bocanegra (quien abordó el libro en el sentido de impresionabilidad) y de las reconocidas cuerdas vocales de Bethoven Medina Sánchez (quien en su prolegómeno dio una cátedra acerca de la poesía que se hace en provincias). Luego de las apreciaciones críticas de nuestros presentadores, el autor implicado, don Ernesto Zumarán, se avocó a la lectura de sus poemas, siendo aplaudido al final de los mismos por el numeroso público que se congregó en esta fecha especial.

En la segunda parte de esta fecha de reencuentro, vino el recital en sí que sirvió para que el público escuche las voces representativas de tres promociones distintas: por el lado de los novísimos a Rubén Alcántara; por el de los ya iniciados con buen pie en el panorama literario local a Karina Bocanegra y por el de los ya consagrados y de los más representativos de la literatura liberteña a Bethoven Medina Sánchez. El resultado fue una mezcla de tres tonos que el público pudo apreciar en su máxima plenitud. Ése es el aderezo de PdM.

En la parte final, y como cortesía de la casa, el buen Luigi presentó a Marcelo "El chaco" Noriega, cantautor que la hizo linda en su presentación, tan linda, que el propio David Novoa se animó a bailar (que raro) con la fémina Karina en uno de sus temas.

Así, con buen pie empezamos la segunda temporada de poesía de miércoles. Agradecemos a Bohemios café bar por brindarnos sus instalaciones para poder realizar este evento. Nos vemos el próximo miércoles.

PD: también vimos el editor de un blog que siempre nos ridiculiza (ya te tenemos marcado, comparito). Pero en fin, como diría don Quijote: "Los perros ladran, Tume, señal que avanzamos".

viernes, 15 de octubre de 2010

LA BATALLA BOHEMIOS

Poesía de miércoles sigue en pie de lucha y perpetua victoria. Batalla tras batalla seguimos ganando la guerra y esta vez nos tocó pelear contra alcaldes, congresistas y presidentes en el Café Bar Bohemios. El primero en salir al ruedo fue el poeta limeño Roberto Salazar Gamarra acompañado de Ka luz, quien tenía en sus manos su principal arma: el poemario “Canciones” que se encargaron de presentar. El sexi Olivares paso con su bikini y un cartel alzado en manos, sonó la campanita y dio el pase a Ka Luz, quien con ametralladora en manos comenzó a matar - y como es muy meticulosa y ordenada empezó por las A - primero murió un apepista, segundo un aprista y le dio el gusto de matar a Roberto asesino a sueldo en la San Miguel quien leyó: Mis labios sin encontrar tus besos / serían nada / una lluvia que cae mojando caminos / una canción que resuena en la rocola lejana / y tu me entregas la soledad de tus manos / y la distancia de tus ojos / una canción a una aparición bajo la lluvia / un poema a un regazo sin nada / nadie / que cope una vida demasiado corta / una obsesión por el mundo. / Quisiera saber que escondes bajo esa ausente mirada / y que trabajo me cuesta decirte que me gustas / mañana mañana / seguirá el poema la lluvia los besos / el regazo. Punto para Perú, y continuó leyendo, tú no estás entre mi cielo / y mi tierra / sólo eres una imagen viajera en mi / mente. Un poco extensa la lectura, pero aplausos carajo!, todas las chicas suspiraron y el Bohemios se lleno de extraterrestres que venían del Chaska a la fuerza.
Inmediatamente cerrado el micro, entro a batalla desde la rica Lima el alucinado Luis Boceli y la cura de males Karla Ferré. Representando a nuestro Shambar Trujillano: Angie Sáenz. Ordenados en el altar Muchik de ofrendas a la poesía tomó la inicativa Luis Boceli y, con un violín prestado, se puso a derramar melodías estratégicamente para dormir a todos y que Angie y Karla nos den el estacazo final. Leyó primero Karlita: En mis ojos / quiero morir / esta noche / noche tenue / incandescente. / Noche ligada / al espasmo dilatado / que moja cada sueño / y cada brisa / con sus pinceles. / Húmeda purgando condena / en las sombras grises / y que vendada / crea fábulas / en capullos de anilina / Noche de centinela / como asiduo que / galopa las calles / arrástrame al olvido. Mato al 70% por ciento de asistentes entre ellos a Alan García Pérez, vino Beto Barriga, le dio un bastonazo para asegurarse que no despierte jamás, le puso una manzana en el hocico, le hecho un poco de chela y lo metió al Horno. Siguió en la lectura, con cautela y precisión para matar al resto de un solo tiro, la linda Angie Sáenz: No me importa / No me importa en absoluto / Es como si fueras el tobogán / Y yo la niña que cae en él / Es como, la manera en que peleamos / Las veces que lloré / Pero la pasión estaba ahí / Así que todo estará bien /
¿Bien? / No, no te creo / Cuando dices que no volverás otra vez / No te haré recordar que dijiste que no nos apartaríamos / No, no te creo / Cuando dices que ya no me necesitarás / Así que no pretendas / que no me amas en absoluto / No me importa, / Aún no me importa en absoluto / Es como uno de esos malos sueños / Cuando no puedes despertar / Es como si hubieses renunciado, / Que tuviste suficiente / Pero yo quiero más / No, no pararé / Porque solo sé / Que tú volverás / ¿Bien? / No estés ahí viéndome caer / Porque a mi, porque a mi no me sigue importando. / No, no te creo / Cuando dices que ya no me necesitarás / Así que no pretendas / que no me amas en absoluto / Porque yo no te creo.
, Al final, todos murieron, no quedó nadie para escuchar a Luis Boceli, pero el poseído lanzo su conjuro: cágate de risa, Dionisio. / Sí, cágate de risa machaskero / (a mandíbula batiente) / Nunca llegarás a definirte / ¡Homo hirónicus! / ¡Porque no eres concepto ni conclusión! / El problema quizás radica en que quieres definir tu astro-cerebro a tu / astro-año actual / (tibio error) / Confórmate con ser un barroquísimo número / y terminarás siendo una resta para la humanidad / un pájaro menos, / común denominador de dos alas / alma parapléjica / fractura de cotidiano día / tal vez esperanza / boya naranja de algún mar. Todos se levantaron, y hasta llegaron más trujillanitos ahuyentados por el aire puro de sus sucias calles y por el sabroso olor a muerte del Bohemios. Acuñita y Murgita se abrazaron y celebraron. Pero al verlos vivitos y coleando el inefable Beto Barriga le lanzó un bastonazo a Olivares, le quitó el micro y grito!: Parad Hijos del mal, he venido yo vuestro salvador a darles vida eterna. Os daré lo mejor, os matareee!! e incendió todo con su fuego interior y morimos todos, Salvo los que ya estábamos muertos: Milla, Olivares, Chacón y Ka luz. Al final murieron todos, menos la poesía!.
Fin.
Tan! Tan!
................................................

El Diablo David nos recuerda: Como dice Jesús El Cristo “Donde hayan dos en mi Nombre, allí estaré!” Igual la Poesía está donde hayamos dos o más que la convoquemos: ese será nuestro templo. Si bien por ahora nuestra casa-poética habitual “El Chaska” está en remodelación este no es ni será impedimento para que Poesía de Miércoles siga con vida. Por eso agradecemos al Café Bar Bohemios y al Colegio de Arquitectos de Trujillo, al primero por acogernos y cobijarnos en nombre de la poesía el pasado miércoles y al segundo por su apoyo en la edición especial de Poesía de Miércoles para acogernos en el homenaje al gran poeta y filósofo peruano ALBERTO BENAVIDES GANOZA, donde nos acompañarán el también grande BETO ORTIZ, y más locos artistas en escena.

Jonathan Chacón Año

viernes, 6 de agosto de 2010

LA VERDADERA FECHA 33

CAMALEÓN DE MIÉRCOLES

Por David Novoa

Noches memorables que desaparecerán en el insondable vacío del tiempo …pero noches hermosas.

La trigésimotercera edición de Poesía de Miércoles no fue la del aniversario de medio año, sino la de la presentación de la Revista Piel de Camaleón y el recital de la reptil cohorte de Wálter Toscano, el poeta sacrílego.

Hecha la corrección, hecha la introducción a esta fecha que resultó bellamente frustránea. Acarrearon su publicación en un anda los poetas. Luego clavaron sus emblemas. Se arrodillaron frente a ellos. Adolf Toscano Hitler -con la mirada clavada en la descascarada pared del Chaska como si las infinitas estepas de la gloria escrutara- ordenó a sus huestes disparar poesía a diestra y siniestra pero sus municiones estaban enmohecidas, su pólvora húmeda, sus armas herrumbrosas. Rubén Aguilar, Wálter Vásquez Pegrías, Johnatan Alvarado, Ricardo Calderón Inca cayeron mutilados, descuajeringados, destripados junto a su desbocado líder en la batalla de lo bello.

Uno por uno mordían el polvo, valientemente, los soldados.

Óscar, al ver que no pudo aprobar el examen de literatura, tomó al pie de la letra las sabias palabras de Gonzalo:

-Cómete los libros, pe muchachón!

Horas más tarde fue hospitalizado de emergencia. Al interior de Óscar yacían papeles y mariposas en total armonía.

Así cayó Ricardo Calderón Inca. Herido en la ingle.

Rubén Aguilar, fue atravesado veinte veces por la metralla, pero antes de expirar compartió dolorosamente sus últimos versos: Dos viejos sapos/ envejecen a orillas de una laguna/ (el amor es una sombra/ en sus ojos desorbitados)/ no hay tiempo en sus horas/ sólo moscas/ bailoteando en la agonía/ de sus lenguas caídas.

Luego de caer, le hicieron el repaso.

Johnatan Alvarado intentó un ataque kamikaze, pero le cayó una bomba antes de salir de su trinchera: Esta es la silueta de una niña/ limpia y pálida/ dibujando/ un corazón rosado/ en el abismo de su nombre.

No quedaron ni sus pelos.

Walter Toscano enarbolando en alto su cartel: PROHIBIDA LA CORDURA, escribió poemas en papeles sueltos, hizo avioncitos y los lanzó hacia el respetable. Uno cayó en el búnker antinuclear donde protegíamos al público, lo abrimos y leímos: La Poesía/ literalmente/ vuelaaaa…

La batalla había sido un espectáculo de opacas lecturas, de falta de ánimo y de desperdicio de talento. Por eso ya no había casi nadie al concluir el recital. Pero para cerrar por todo lo alto, Wálter Vásquez Pegrías se arrojó -tigresísimo él- a las playas de Normadía en su personal Día D con su performance: La Poesía ha muerto. Así los últimos cuatro gatos que aún quedaban pudieron huir cobijados por la penumbra. Walter cantó, gritó, se desnudó, pogueó, se degolló y se resucitó en escena y la Poesía aparecía y desaparecía, fluctuando, dudando de brindar su luz a este ritual de catarsis y extravío.

Finalmente, despedimos al público: Ya sólo quedábamos Beto Barriga, El Gato Baudelaire, El pibe Olivares y 87,945 hormigas en un agujero detrás del escenario.

No acercamos bien: Las hormigas se habían suicidado en masa.

Y es que fue una noche improvisada, sin feeling, a diferencia de otras donde este mismo grupo lució potente e hizo retumbar las vísceras del Chaska. Pero ahora se confiaron y se presentaron para el examen de la Belleza sin haber estudiado, sin haber hecho ni fichas y sin poder sacar cuaderno porque no estaban al día, los muy pendex.

Sin embargo la revista Piel de Camaleón fue presentada y aprobada. Allí sí habían concentrado sus talentos escribas de todo el Perú, gracias, principalmente, a la tenaz osadía de Toscano de seguir creando, convocando a otros creadores y pariendo arte a patada limpia, a lapazos y dentelladas.

Saludos a PIEL DE CAMALEÓN!

Sieg Heil!!!

TESTIMONIO: PERÚ, MI PAÍS

¿Por qué amar al Perú?
Por Bruno Cepeda

¿Por qué debemos amar al Perú como nuestra patria? Esta sencilla pregunta ingresa al terreno de lo insondable cuando escrutamos fríamente nuestra nación. A ver, veamos: corrupción política y social en todos los niveles. Sí, encontramos planillas falsas en el congreso, aceitadas de don Bieto y el ratuja de Rómulo (de quien dicen se parece a mí: sólo físicamente ¡por Dios!) ventas de terrenos (Omar y Martín), come pollos, mata perros, roba luz… y toda la corte de improvisados padres de la patria (todos integrantes de esas inmensas faunas y grupetes de amigos mal llamados Partidos Políticos. Créanme: un mal necesario de la democracia). Pero si creemos que la corrupción es un mal propio de nuestra política, veamos los casos de corrupción anónima de todos los días: lo fácil que es eludir un policía cuando detiene a un microbusero: toma dos soles y déjanos tranquilos; hijito, dile al cobrador que no estoy; la señora me estaba guardando la cola, se lo juro; esos cien soles del suelo son míos, se lo juro por mi madrecita… Pero oiga, todo eso lo permitimos nosotros, nadie más. Es nuestra moral la que lo permite…
Del tránsito vehicular desastroso en las principales ciudades, incluso Trujillo, también podemos hablar. Creo que somos el único país del mundo donde se ha institucionalizado la ley del vivo (sobre todo para los taxistas, colectivos y combis). Es decir, si yo puedo pasar por encima de ti lo hago, no respeto las leyes ni las preferencias, por eso soy taxista y a mucha honra… además, rememoremos lo fácil de transitar por las calles o cruzar una pista. Nuestro tránsito no está hecho para las personas de a pie. Está hecho para que cada día haya más muertes. Ni hablemos de los imprudentes choferes nocturnos que, embebidos de alguna pócima espirituosa, terminan viajando a la eternidad como decía Roberto Blades: “El borracho está convencido que, a él, el alcohol no le afecta los sentidos…”
Ya no existe partido de fútbol sin disturbios por las benditas pandillas. Estos energúmenos (muy valientes ellos en grupo, pero cuando están solos son incapaces de hacer nada) si su equipo gana, destruyen todo a su paso para demostrar que son los mejores. Si su equipo pierde, también destruyen todo a su paso para mostrar su ira y su desfogar sus pasiones contritas… Es decir, ganen o pierdan, los únicos jodidos somos nosotros quienes debemos aguantar sus devaneos violentistas. Además, la mayoría de ellos, aprovechan los desmanes para robar o para asesinar impunemente a cuanto inocente se cruce en sus caminos. ¡Es triste que mis intereses personales primen sobre los de los demás, aunque sea a la fuerza!
¿Se han dado cuenta que, hace varios sorteos y meses, los ganadores de la Tinka ya no se identifican? Son los bancos los que cobran los premios. Si te ganas la Tinka, no podrás identificarte porque al día siguiente, recibirás por lo menos dos o tres cartas, con una bala cada una, para que pagues un cupo antes que alguien de tu familia salga perjudicado. Estoy seguro que hasta la asociación de deudos de los ajusticiados por la policía, sí esos mismos que reclaman a la justicia por el asesinato de sus pobres angelitos a manos del Escuadrón de la Muerte y enemigos acérrimos de Elidio Espinoza, estarán pidiendo al congreso que los ganadores de lotería sean debidamente identificados, con su número de teléfono, dirección y lista de familiares (Es que les están malogrando el laburo)… es el colmo, hasta los delincuentes, chantajistas y estafadores exigen derechos…
Los jóvenes de esta nueva generación no entienden la diferencia entre evolución y revolución (escucharon decir que la revolución es violenta y lo entendieron como cruenta, cuando la acepción de la palabra es vertiginosa o rápida). Por ello, la violencia se ha convertido en una faceta lamentable de los jóvenes. No hay respeto a la vida y la muerte, es el resultado de la influencia de los medios de comunicación y sobre todo de la televisión que se nos vende hoy en día (así, literalmente debido a las empresas de cable). Los de mi edad, recuerden las series y héroes que teníamos: Superman, Spiderman, Batman, los magníficos, el auto fantástico (nadie moría). Pero la generación violenta cree que si te matan, después puede buscar las 7 esferas del dragón y te resucitan como si nada. No es lógico… en todas las series modernas hay muertos… (bakugan, dinorey, y Ben 10 que mata alienígenas como si nada.
Podríamos seguir enumerando situaciones y razones por las que no debemos amar al Perú: Informalidad económica y social, piratería, mediocridad profesional y una educación en el más completo desastre por obra del Gobierno Central y del SUTEP (que hasta ahora han demostrado no servir más que para dejar al país en el último lugar educativo de América y uno de los cuatro últimos del mundo según las pruebas PIA). Del fútbol, mejor ni hablamos…
Qué razones personales encontramos para amar al Perú. ¿Acaso debemos amar este país, por los éxitos musicales de Gianmarco; por el título mundial y las tres defensas exitosas de la boxeadora Kina Malpartida; por los éxitos de las chicas del Vóley, los golpes y bailecitos de Maicelo y por hasta por la performance internacional de Delly Madrid en México?
La respuesta es NO, rotundo y elocuente, y en lo que tiene de negativo. Si analizamos fehacientemente las razones para no amar al Perú, encontramos que todas, todas son acciones de personas que habitan este territorio llamado Perú; pero ninguna es resultado de la acción de patria. La patria no nos ha rechazado, la patria no se ha portado mal con nosotros, la patria no es la que come pollos, la que aceita funcionarios, la que mata perros a balazos o la que roba luz… la patria no es aquella que irrespeta las reglas de tránsito o rompe las lunas, las puertas y hasta la crisma de los hinchas del equipo contrario. Mi patria, el Perú, no sólo está compuesto de personas; está compuesta por Montañas preciosas y mágicas (llenas de misticismo y respeto ancestral), ríos caudalosos que son la admiración de diversas latitudes poblacionales, ciudades imponentes (ancestrales y modernas) como fruto del esfuerzo e intelecto de sus pobladores. Mi patria posee una cultura milenaria y es una de las más variadas del mundo. Mi patria es multilingüe y pluricultural, respira cultura por todos sus poros, en todas sus ciudades y en todos sus centros poblados. Posee una riqueza exuberante en materia de fauna y flora que la sitúa entre las más abundantes del planeta. Por eso debemos conocerla de cerca para aprender a amarla.
Pero esta territorialidad ubérrima e imponente se complementa con las razones que nacen de las condiciones humanas. ¿Encontramos razones suficientes, en las acciones humanas, para amar a nuestro país? SÍ, en las acciones diarias de miles de luchadores anónimos. Ciudadanos de a pie que trabajan sin descanso para llevar el pan a sus hogares. Gente como tú o como yo que se resisten a la mediocridad. Gente que no es famosa por aciertos o desaciertos, sino que es anónima y que encuentran en el anonimato la fuerza necesaria para construir una nación. Padres y madres que aman a su país a partir de los hijos que engendran. A partir de los hijos que crían, de los hijos que forman con amor y mano dura.
Seres humanos, comunes y corrientes que no necesitan falsificar, robar, aceitar, violar, matar y hasta sumirse en la estupidez lúdica de algún alucinógeno… Seres humanos que luchan diariamente y que gracias a ese esfuerzo, nuestro país no se detiene. Gente que vemos sonreír en las calles, gente que viste a su modo y no a la moda porque su papito es quien se lo gana. Esa gente no proyecta una patria figuretti, una patria de plumas y lentejuelas; esa gente es la que forma la verdadera patria que yo amo, la patria anónima que sufre, ríe, canta y enamora. Esa es la patria que yo amo, esa es la patria que llevo en el corazón. La patria que me acompaña y me acompañará hasta el final cuando no sea más que un lejano recuerdo en las mentes de miles de alumnos a quienes ayudé a conquistar sus sueños… Esa es mi amada patria… ese es mi Perú…

viernes, 9 de julio de 2010

FECHA 31

Es un sueño Poesía de Miércoles

David Novoa

¡Y siguen las presentaciones de miércoles! Esta vez les tocó a dos irreverentes jóvenes amantes de la pichanga literaria: Hernán Darío y Giancarlo Briceño, y a un apacible tercer aedo: Félix Pereda Carrasco. Llegados los invitados se empezó inmediatamente el reparto de Poesía como si de pan se tratara: grandes hogazas para las lindas damiselas, migajas para los jóvenes universitarios y marraqueta dura para el organizador Jorge Tume. El moderador César Olivares inició con chispa lo que dio pábulo a los bardos a arremeter con un recital al alimón. (Al alimón quiere decir en conjunto, a dúo). Y así fue como leyeron Hernán Darío y Síficus Briceño, mejilla con mejilla, agarraditos de la mano, guiñándose cómplicemente: Mierda, mIeRdA, SOMOS MIERDA detodoquier/ esPecie de un Rojo sombrero putesco/ Que mAneja sus cortos pantalOnes apretando/ El pujante alarido de aqUella acomplejada/ Cerebro-forma o fondo de FalDas contradicTorias/ Grita mierda: MIERDA soMos mIeRdA roja y aMarilla... Ondas seducen al aire, son castañas/ Son viento, son mierda/ Y Si la mIerda nace del suelo/ Somos del campo del ambiguo verde/ Ondulado, abre tu pecho y verÁs que/ La mierda emerge de adentRo… Su lectura fue contundente mas un tanto desviada. Dispararon con solvencia pero su inexperiencia erró el blanco y no los oímos con fidelidad. La voz de Síficus se perdía por su veleidosa forma de sostener el micro y la voz de Darío se diseminaba nítida en el ambiente. Así su loco y bello poema sólo asomó por momentos su rostro de palabras.
Aplausos para los noveles rapsodas. Les sucedió Félix Pereda, solitario escritor, quien se expandió en una monocorde autobiografía que envió al borde del aletargamiento al respetable. (El gato Baudelaire les fue a meter verso a unos ratones, Beto Barriga se retiró a conversar con su otro yo -formado por unos 25 o 27 otros subyoes- y Jorge Tume, royendo la prosaica piedra de su seco pan, dormitaba con impaciencia). Pero reaccionó Félix Pereda y dejó salir sus sonetos que albergaban genuina Poesía: Hoy, hermano, estoy en el poyo de tu casa/ la casa que es la Patria de las Letras del Perú/ y he visto tus ojos yertos, tan yertos como tú/ y sé que estás atento a ese tu clamor que no pasa// Y en este clamor que te traigo, sentado junto a ti/ te digo que nuestra patria convulsa como tu España/ ahonda sus problemas que son frenético baladí/ y el pueblo ya revienta. A él no se le engaña.// Estamos taciturnos como ayer tú lo estabas/ ¿qué hacer? ¿rezarle a Cristo? ¿tomar las armas?/ ya nadie está tranquilo, ni siquiera las almas// Y aquí en nuestra tierra estoy como tú estabas;/ chacchando las miserias y luchando incomprendido/y te dejo este mensaje porque, ¡tú, hermano, no has partido! Intercalando versos de Vallejo con los suyos fue abriendo una grata brecha en la atmósfera de miércoles y se hicieron estallido los aplausos. Mejor aún. Desde el público se levantó una voz de congratulaciones para el escriba. Y en pleno éxtasis chaskero entró Julius, el enamoradizo bardo de la urbe. Extrajo su guitarra como un sable e incrustó sus melodías en el vibrante e invisible éter. Algunas bellas cervatillas se sonrojaron, el gato Baudelaire se enamoró de un pericote -y se lo comió para llevarlo siempre consigo- y Beto Barriga se aproximó al cadalso levitando con su bastón en la mano. Era su momento de leer. Sin embargo, como pocos saben, Beto, este precoz y destacado poeta, acaba de cumplir los 15 años y se encuentra en un momento de diluvio creativo y de visionaria expansión. Así que de pie con su bastón –con el que aporrea a sus fantasmas- cantó sus textos con una voz que empezó a confundirse con chillidos de roedores en tropel, las paredes del Chaska se disolvieron y se extendió fantasmagóricamente la noche saturada de ojos gigantescos. Jorge Tume y César Olivares, organizadores, se redujeron al tamaño de minúsculos ratoncillos y entonces, corriendo desesperados de las gigantescas fauces felinas que nos perseguían, nos dimos cuenta que no existíamos, que nunca existimos, que Poesía de Miércoles sólo ha sido y siempre fue el sueño del Gato Baudelaire...ahhh!
(No te vayas a despertar, Michito... Sueña que nos auspician el evento, más bien).
Miauuu... perdón, FIN.

miércoles, 23 de junio de 2010

FECHA 29

Poesía de Miércoles: Noche de Betos, Asaltos y Alumnos


Es hermosa la Poesía. Realmente lo es. Esta noche llegaron tres poetas colegiales escoltados por la profesora María Esther Pérez del proyecto literario Décima Musa. Iniciaron el recital presentándose con una contagiante ingenuidad que impregnó de dulzura el ambiente. Oímos así el Credo Poético de Laury Trujillo: Poesía Nuestra/ que estás en el sentimiento/ santificada seas en este papel/ ven a nosotros como estrellas de luz/ hágase tu voluntad en los libros/ como en la existencia/ danos hoy la inspiración/ y perdona nuestra inconstancia/ así como nosotros perdonamos la incomprensión... Conmovedor poema de esta jovensísima amante de las letras. Le siguió el pundonoroso joven Leoni Rebaza quien nos trajo el panorama mortalmente sombrío de su alma: Pido perdón a todas las sonrisas que maté/ con este retrato de la verdad/ pero hoy mis demonios se han vuelto amigos míos// Hoy es un día para morir sin razón/ pues para aquellos que piensan que están vivos/ no hay engaño más grande que los latidos de su corazón! Leyó con juvenil crudeza el buen Leoni y le continuó Daniela Luciano Lázaro, la Alcaldesa Escolar incapaz de contener el éxtasis amor que la consumía: Eres ese ser que se vuelve sombra de mis sueños/ tu mirada se apodera del silencio de mi alma/ eres el pincel mágico que dibuja mi nostalgia/ eres quien inunda mi horizonte con la melodía de tu calma... Poéticas linduras que nos compartieron estos adolescentes embebidos ya en sus pininos literarios. La profesora María Esther concluyó la escena inicial con la melodiosa declamación de un poema extenso como un río y se despidieron entre potentes aplausos y felicitaciones mil. Les siguió Beto Zelada, introspectivo y contemplativo poeta de Legión, cónclave de bardos, asesinos a sueldo y multimillonarios excéntricos. Nos sorprendió Beto Z con un estilo filosófico que pocos irradian desde Poesía de Miércoles: Yo le escribo a las sensaciones/ o a cualquier elemento que tenga que ver con ellas en génesis o consecuencia/ Les escribo porque hacerlo resulta tangible a mi percepción/ Sinceramente es un ejercicio que se puede realizar mucho más allá de las manos/ ¿cuánto hay que pensar para poner la palabra duda sobre el papel/ sobre la carne? Los espectadores brindaban con ajenjo, whisky y champagne, algunos hasta bebían la sangre del gato Baudelaire al que habían sacrificado en el callejón del Chaska minutos atrás. Continuó Beto Z: El hombre es una cáscara/ pero no es débil:/ quien le golpea/ se hunde en su vacío. Excelentes versos –lúcidos y desconcertantes- con que finiquitó este aedo su aparición previa a la llegada de los Legión. Ellos habrán de presentar Trama, su revista literaria, en las próximas semanas; mas en este preciso instante Beto Z tuvo que saltar de la mesa porque llegó el turno de Beto Barriga quien ya lanzaba bastonazos a diestra y siniestra y rugía uno de sus poemas más celebrados: Rewind. Beto increpó, amenazó, rogó, clamó, abrió las nubes, abrió el mar rojo, abrió su corazón, resucitó al gato Baudelaire y despertó la exaltación en las almas presentes. Jorge Tume y César Olivares de organizadores de Poesía de Miércoles se transformaron ipso facto en Presidentes Fundadores del Club de Fans de Beto Barriga. Única condición para pertenecer: Ser hermoso y no tener nada que ver con la normalidad. Beto recibió una cerrada salva de ovaciones y partió de la mano de Baudelaire, el gato al que resucitó con conflictos de identidad. (Guau! guau!, se quejaba el minino de su nueva voz).

Y para terminar la noche Katia y Carlos Asalto, directamente desde las multicolores cavernas del averno musical trujillense, nos trajeron su proyecto Maquinaciones. La performance sonora se titulaba: Maquinando Maquinaciones. Katia se dedicó a los teclados, tierna y gentil y el Asalto recibía descargas eléctricas, ponía los ojos en blanco, tormentas y tempestades despeinaban su larga cabellera, su alma salía y entraba de su cuerpo y finalmente murió en el escenario cumpliendo el sueño de su vida. Pero Beto Barriga, haciendo uso del Verbo viviente, lo resucitó justo como hizo con el gato Baudelaire e, igual al gato, Carlos Asalto renació con una nueva voz al mundo musical trujillano: pío, pío, pío...

Parece que su próximo concierto será en una granja infestada de gripe aviar.

FIN.

jueves, 17 de junio de 2010

FECHA 28

Poesía de Miércoles: Homenaje a Babel y Zahorí


Los nombres de Duncan Sedano, Carlos Prado y Miguel Ángel Pajares sonaron fuerte en la poesía trujillana en la década de los 90s. Duncan y Miguel Ángel se repartían cada año todos los premios Lundero de Poesía y tenían a su cargo además Saliendo de Babel, la página literaria del suplemento Dominical de La Industria. Carlos Prado, por su parte, además de ser un poeta édito, fue el gestor de la revista Zahorí y de varios recitales que irradiaron el fuego poético en aquel entonces. Mas los años pasaron vertiginosos. De los claustros universitarios los aedas migraron a los claustros judiciales y la Musa que antaño acariciara sus frentes cansinas y hundiera delicadamente los dedos en sus cabelleras, se retiró ante la llegada de manos más carnales y sensuales: acariciables y tangibles manos de mujer: Los poetas se casaron, tuvieron hijos, destacaron en sus profesiones, la inocencia que antaño abrió la puerta a la Poesía la clausuró entre sollozos y los que fueron los portadores del fuego sagrado le pasaron la antorcha a los nuevos locos de la Belleza.

Por eso Poesía de Miércoles invocó a los Zahorí, ya catedráticos y destacados hombres de leyes, pero en lo más profundo de sus corazoncitos, contemplativos aedos. Así que llegaron soledosos y nostalgiosos y cantaron sus nuevas églogas al público de miércoles.

Duncan inició con la inteligente crudeza que lo caracteriza: Hoy no llueve en Trujillo/ en realidad/ nunca ha llovido/ pero igual espero// Tengo las manos manchadas de crimen/ Es mi oficio// En ciertas ocasiones/ he intentado identificarme con las cosas de este mundo/ amar la belleza del gesto puro/ abrirme en canal el corazón/ quebrar la realidad/ he intentado convertirme en ser humano/ A cuánta gente he comprado/ cuánta gente me ha comprado/ fácil barato 2 por 1/ Pero no fue posible// Más tarde quizá llueva/ no he de perder la esperanza/ y levanto al cielo mis ojos/ implorando que por favor suceda/ que por favor llueva/ que por favor la ceniza de mis padres no se pierda en la memoria/ que por favor recojan mi cuerpo de la calle solitaria/ donde resbalé una noche sobre excrementos// QUE LLUEVA. Beto Barriga, conmovido, interrumpió para solidarizarse y felicitar al poeta. Le siguió Carlos Prado con sus melancólicas letanías: Poema dedicado a Diego Armando Maradona: PELUSA: Escribir desde el Perú sobre ti/ después de/ haberte visto solamente en televisión/ me otorga una singular retrospectiva// Las calles que en blanco y negro / dieron sombra a tus primeros sueños/ y a tu olímpica soledad/ son las mías/ nos conducen a los mismos paraderos// La gran diferencia consiste en que tú/ lograste hacerle un gol al miedo/ yo solamente un mal verso// Tu cruzaste el estadio azteca/ y tumbaste a la Dama de Hierro//Yo escondí el balón que compré con mis propinas/ gastado y desinflado/ como mis pretensiones de emularte// Pero se sirvieron de tu antigua tristeza/ mal disimulada con goles que te fueron dejando/ cada vez más solo// Tienes que aceptar que la vida también es redonda/ como el estadio vacío/ donde ocurrió tu última pesadilla// Hay que promocionar a otro muchacho más delgado que tú/ más ágil/ para que siga el partido/ así lo establece el contrato/ que habría sido firmado por mí/ como televidente. Beto Barriga salió de la sala y luego de unos minutos trajo un mohoso balón para el poeta. El gato Baudelaire lo olió y se fue a orinar asado. La lectura continuó con los sentidos versos de Miguel Ángel Pajares: FAROS: Hasta lo alto de los faros/ llega el perfume de las costas/ que soportan la nostálgica ausencia de los seres// Veloz es entonces el recuerdo de las ciudades vagabundas/ donde las canciones alcanzaron muchas veces/ los ecos del éxito/ haciendo que miles de jóvenes saltaran hasta derribar los coliseos/ y veloz es también el mar/ donde acude el fin del tiempo para descansar su fatiga// Son los faros el lugar de los olores suaves/ de los ruidos lejanos/ de la simple soledad que no intenta vestirse/ Nunca serán lugar de alegría/ ni destino ni fin de algún camino/ Lo alto de los faros sólo será el lugar/ donde existe la luz que espera// Al fin territorio para el perfecto olvido. Aplausos para los tres poetas. Beto Barriga ya se había transformado en Rimbaud, Holderlin y Milton al mismo tiempo, así que -bastón en mano- se mandó con un poema inquietante, hechando fuego por la boca: El viejo observa con ojos vidriosos/ inhala oxígeno, exhala memorias/ le gusta pensar que es un árbol/ la razón de su seca y arrugada piel/ le pide a Dios todos los días/ por lo que queda de la temporada// Al viejo le duele verse a sí mismo/ desgastado/ compuesto/ frágil/ putrefactas/ irracional recelo/ hojas marchitas. Ya cerrando el telón irrumpió, avesado e inesperado, Patricio Córdova dándonos con el mazo del sarcasmo en pleno rostro: Sacó una bolsa de chizitos de su morral y extrajo de ésta un largo pergamino: Mi poesía es como un chizito/ no te salvará la vida/ pero cómo la disfrutas: Leyó entonces, agresivamente, su manifiesto: La poesía que destella en mis venas está podrida/ carece de valor/ ningún banco de sangre desea beber de ella/ Mi poesía carece de pretensiones/ no quiero ser surrealista ni supra ni Dadá/ las calles que me secuestran saben que mi poesía no es callejera ni profunda/ mi poesía tiene huecos en las avenidas/ ojos de mujer angustiada/ tiene código de barras/ tiene un número equivocado en la línea telefónica/ Mi error principal consiste en creer/ que todas las palabras suenan a vacío/ a carne descompuesta/ a un enorme animal mitológico que secuestro y torturo a manotazos// Hasta aquí mi manifiesto es pensar, creer que pienso/ creer que la materia de mis palabras tiene trascendencia// Además la poesía no es un negocio rentable en estos días/ dediquémonos a vender armas/ dediquémonos a las más grandes aventuras acorde /a nuestra condición de gansters//Aquí lo que falta es poesía / una mariposa de colores universales con patas descomunales// Mi manifiesto es inestable, porque no establece ningún canon/ Mi manifiesto pretende defenderme del amor/ porque a una mujer se le ama de verdad/ cuando se le ve de perfil/ porque creemos que ese perfil es la otra parte// Mi poesía es un perro muerto hace unas horas/ mi poesía también es enterrada cada tarde entre arenales y osamentas olvidadas/ cada verso es un hueso amarillento expuesto al sol//Mi manifiesto buscaba calles donde expandir su eco/ y sólo encontró borrachos a medianoche/ Mi manifiesto son hombres y no palabras/ mi poesía hace cola para entrar al baño/ mi poesía también estuvo a dieta/ ha sido bulímica, anoréxica e idiota//Celebremos, hoy es un buen momento para darle una paliza/ a esta masa hecha de malolientes palabras.

Ya para concluir llegó el presidente Alan García y se corrompió todo. Fin.


jueves, 10 de junio de 2010

FECHA 27

Noche repleta en PdM


¡Brrrr! ¡Hace frío en Trujillo! Los poetas tiemblan, les castañean los dientes, cambian sus chelas por trago corto. El gato del Chaska, Baudelaire, conversa con Beto Barriga mientras van llegando de a pocos lindas damiselas, artistas, diletantes, genios y retrasados mentales: los rara avis de la cultura local. Los asientos lucen llenos, además decenas de espectadores rodean de pie la sala de lecturas. La noche promete.
Mientras Tume y Olivares cantan alabanzas y glorifican a la Musa de la Poesía, se abre la puerta y aparece el primer semidiós: Walter Vásquez Pegrías del microcircuito literario Pegrías del Alma. Junto a la poeta y profesora María Esther Pérez, presenta su poemario-plaqueta: Ilusión de agua. La profesora es auspiciosa con Wálter quien lee su preludio: Ilusión de agua/ es una sencilla y pequeñita historia// Una forma de vomitar recuerdos/ una huida/ una melancolía desdeñada y abotonada al olvido/ un huayco de palabras/ una píldora para evitar obsesiones y manías del pasado// Una expulsión de gérmenes desbaratados/ de discursivos gritos de incertidumbre. Chévere Waltercito. Vertió su final discurso de cortesía y partió distribuyendo la plaquette entre los interesados.
Aún se oían los cánticos de los organizadores idolatrando al Estro Poético cuando se volvió a abrir el pórtico y brotaron alados y divinos los aedos Duncan Sedano y Luis Cabrera Vigo, el poeta Pasifae. El primero, presentador; el segundo autor de Retratos del Mediodía. Duncan –una de las grandes promesas literarias de los 90s y brillante abogado- le prodigó loas a los versos de Cabrera quien -suavizado por el floro del letrado- abrió feliz la puerta de sus sentires: Un día me detuve/ en medio del campo/ y me acosté a contar las nubes/ pasaban los pastores/ y me saludaban/ pasaban los animales/ y me olían/ no había prisa/ la vida también era contemplar/ las criaturas del cielo/ escuchar los bufidos terrenales/ y por un momento/ respirar hondo/ hondo. Bucólico feeling el de Pasifae. Continuó luego con sus más líricos devaneos: Es difícil vivir en este pellejo/ caminar y quererte/ cantar y contemplar de lejos tus ojos/ colocarme una máscara cada mañana/ sonreír a quienes nos quieren asesinar/ ayudar a quien se burlará después/ pedir agua para otros/ ¡y aquí uno muerto de sed!// Por eso ya no sé cómo sonreírle a las mañanas/ quiero ser como el sol/ amanecer y cantar todo de amarillo/ ser como las aves/ lanzarme hacia las nubes lejos del oprobio/ ser un pata bueno/ que camina por estas/ calles sin sombra y sin problemas/sin celular sin reloj sin dientes de oro. Aplausos para Luchito cuya testa fue rozada por el fulmíneo relámpago de la gloria (en realidad sólo era el brillo de su frente), pero su carisma sublimó la noche.
La tercera epifanía floreció con Johnatan Chacón, joven mancebo extirpado de las huestes del colectivo Confianza. Se abrieron los cielos y Johnatan cayó paradito con su terno bien rififí, envuelto en el áura de la inspiración. Leyó con iniciativa, con tensión, con -casi inadvertible- nerviosismo: Aprendí a mirar tus ojos viendo a las estrellas palpitar/ aprendí a sentir tus caricias sintiendo cómo tu boca toca la rosa en el mar// Aprendí a escuchar tu voz/ oyendo el susurro del viento/ despreciando al silencio violento/ Te amo, lo aprendí al despertar/ Te amo: lo siento. Suspiros, rumor de manos que se entrelazaban. Luego el músico Óscar Paz Campuzano envolvió su voz con acordes de guitarra y la noche se diluyó en deleites mil. Para finalizar Beto Barriga –quien habla de tú a tú con Baudelaire, el gato del Chaska- recitó un poema que olvidó a medio camino, no pudo recordarlo, se asó y se quitó. Entonces Baudelaire –el gato negro del Chaska- se paró en dos patitas y con voz de persona terminó la alocución de Beto. Michimichimichi!!! ...Miauuu (¡Zape pulguiento!!!). Fin.

viernes, 19 de marzo de 2010

NUESTRAS QUINCE ROSAS

Poesía de Miércoles y de mier...


Luego de la irrupción de los poetas místicos: Víctor Palacios, César Castillo y Alejandro Bengoa junto al anarquista Alexei Chacón, Poesía de Miércoles se afirmó en su derrotero: Abrir sus puertas a poetas de toda laya: A los buenos, a los malos y a los requetemalos. A los prestigiosos que han escrito libros y ganado premios leyendo junto a aquellos que sólo han escrito poemas en la última hoja de su cuaderno de matemáticas.
Esta última semana aparecieron, justamente, los requetemalos. Dos buenos y un requetemalazo, para ser más exactos. José Ramírez, Cristopher Acosta y, el negado por los dioses, David Novoa, respectivamente. Siendo un evento regido por los insondables designios de la Poiesis, Poesía de M abrió fuegos con una afluencia –sorpresivamente y por primera vez- minúscula, sólo se llenaron –por primera vez- la mitad de los asientos y el ala invisible de la Inspiración –por primera vez- no levantó vuelo. Y así empezó este histórico recital que ni el elenco de Alicia en el País de las Maravillas, presente y expectante, pudo salvar.
Inició Novoa. La performance NUNCA MÁS TEMER –en versión de salón- fue su ofrenda para el respetable: ¿Queréis oír palabras bellas, nobles, edificantes?/ buscad a un sabio ¡y fingid que lo entendéis!/ ¿Queréis -por una vez siquiera- oíros a vosotros mismos/ ¡Escuchadme a mí!/ vuestro igual/ debo deciros dos palabras:/...¡¡¡ESTÁIS MUEEERTOS!!! El público, magnánimente, le prodigó ralos aplausos. ¡Sí, muertos!, pues la muerte no es morir/ ¡sino no sentir la Vidaaa! Entonces le aplaudieron más (no vaya a ser que acentúe sus invectivas el loco). Finalmente, Novoa fue sentado a la mesa de lecturas con la ayuda de cinco enfermeros, tres camisas de fuerza y dos cachetadas del organizador Jorge Tume. Y continuó la noche.
Le siguió el poeta José Ramírez, extirpado desde las fulgurantes entrañas del grupo Legión: ...Y resuenan etéreos en la nada/ nostálgicos dialectos/ en los brazos infectos/ de mi rutina abandonada... Concluyó José –a ritmo de letanía- la descripción de su propio canto. Los aplausos sonaron carraspeantes. Se requería cierta onda, pero ya era muy tarde: el respetable partía mirando a los costados, silbando distraídamente, abandonando el barco. Repentinamente sólo éramos un clan, un puñado, una secta de fieles a la Poesía. De mártires del ensueño. De vagos disfrutando la belleza de la vida. Entonces la Inspiración abrió sus pétalos y afloró el anhelado perfume en labios de Cristhoper Acosta. Mi mano dibuja/ jeroglíficos florales/ mientras llegas/ Bruja, con tus males. Leía embelesado y embelesando. Amor, no me queda un grito en la garganta/ que no cobre la forma de tu nombre/ quien me crea día a día con la sagrada materia de lo amado/Desde mi gozo y mi tristeza/ Amor, te he convocado. El feeling de un bolero cantinero oído por la radio a medianoche, Cristopher Acosta. El balido de amor de una cabra extraviada en soledosos roquedales, Cristopher Acosta. La declaración de amor en una escuelita en la mañana, ése era Cristopher Acosta. Beto Barriga –quien había crecido como dos o tres metros la última semana- coloreó la noche de negro con un poema sobre el Poder, el Juez y el Absurdo... y sanseacabó: Estrechones de mano. Poca conversa. Rápidas partidas.
Finalmente, ya sin nadie en el Chaska, sólo quedó un loquito bailando en el estrado, con las luces apagadas. ¡Mi amor, te amo como eres, mi amor! ¡Lo que me des lo devoro agradecido, lo que me digas -por más absurdo que sea- lo creo, fascinado, mi amor, y lo convierto en mi Verdad! ¡Tú eres Mi Amor, Poesía! ¡Eres mi Diooos!
Y bailaba y bailaba, solito.

lunes, 1 de marzo de 2010

POESÍA DE MIER... SOMOS HERMOSOS!

¡Poetas basura! ¡Nunca nadie los ha querido! ¡Nunca nadie los va a querer!!!, resonaba la voz del conciente colectivo trujillano hasta que fluctuaron las vibraciones, cambiaron las mareas estelares y el influjo de los astros se tornó más compasivo para con los amantes de Lo Bello. Fue así que nació Poesía de Miércoles. Ahora cada media semana a partir de las siete y media se abren las puertas del Chaska como eclosiona una flor y entran las almitas a beber la miel del espíritu. Y en esta ocasión lo repletaron ante la inminente presencia de varios ángeles luminiscentes.

El primero en batir las alas fue el actor y poeta David Hoyos con su performance Diez Minutos de Silencio. Invitados los asistentes a la Sala de Performances, se ubicaron cómodamente para disfrutar de los manjares de su inspiración cuando unos ruidos prepotentes y neuróticos invadieron el espacio. El poeta investido de blanco lino y arrodillado en medio una blanca recámara permanecía en blanco silencio. Luego, los sonidos fueron disolviéndose en el mutismo que Hoyos proponía y la habitación quedó transformada en un remanso de paz. Un hilillo de música meditativa empezó a discurrir en la inmaterial quietud. Inesperadamente afloró la voz del poeta: Y más allá todavía/ ahí donde acaba el cuerpo/ donde no hay médula, molécula o átomo/ sólo existe silencio/ hospedando dulcemente la Luz. Concluido su sigiloso hechizo, bajó del estrado y mirando fijamente a los ojos –en medio de una viviente y gozosa calma- se unió en cálidos abrazos con quien hallaba a su paso. Fue así que partió, atravesó en trance las descarnadas calles de Trujillo y se perdió en el horizonte, rumbo al mar.

El segundo en aparecer fue el Poeta del Apocalipsis, Beto Barriga. Investido de sus chaplinescas características -sombrero de paño y bastón en mano-, arremetió contra el silencio creado por David Hoyos y levantando en alto su vara para hincar la apacibilidad de los cielos, imprecó: En vista de nuevos descubrimientos por parte de La Locura/ me empiezo a preguntar porqué en estos días/ me veo invadido por una manada de maravillas/circulando a mi alrededor como moscas./ Sintiendo cómo la duda carcome a los santos que lideran a la gente/ y porque le temo al encierro y a lo que mora en la oscuridad/ pido, hermanos, regocijarse por la caída de La Locura... Afortunadamente su negra filosofía fue engullida por el sacrificio de amor de la presentación previa. Y Beto Barriga fue absuelto de toda culpa. Y Beto Barriga fue aclamado por rugientes multitudes. Y Beto Barriga partió rumbo a su casa a terminar la tarea porque todavía es un colegial y había llegado su madre quien lo llevó de la oreja, muchacho malcriado ya vas ver. Juntándote con los poetas, ¿no? ¡¡¡Ya vas a ver!!!

Y fue ésta la gloriosa partida de nuestro héroe.

Concluimos con el punto más lumínico del programa. La presentación del poemario La Danza Finita del vate chiclayano StanleyVega. Comentaristas: el reconocido poeta Luis Eduardo García, y el ganador del premio Nóbel por siete veces consecutivas, Jorge Hurtado –El Gudi- recién dado de alta de un Centro de Rehabilitación para millonarios. Fiel a su estilo El Gudi se remoloneó con los grandes genios de la historia, citó –en sus idiomas originales- a filósofos y poetas de diferentes partes del mundo y construyó un vigoroso edificio de ideas que quizá nos hubieran convencido de haberlas oído, mas su pronunciación fue tan incierta que todo el mundo aplaudió sin haber entendido nada. Luis Eduardo, zorro viejo en estas lides, vocalizó con tranquilidad, mantuvo el micro a prudente distancia y nos acercó limpia y cómodamente a los atributos de La Danza Finita. Remató el entrañable Stanley Vega con estos crudelísimos versos: Hoy he vuelto a viajar/ hacia un lugar/ donde nadie me espera.//Y es que a decir verdad/ nadie existe.

Al finiquitar el evento partimos todos en poético trance tras las huellas de David Hoyos, atravesando la adversa, superflua Trujillo, hacia el mar.

David Novoa

domingo, 7 de febrero de 2010

POESÍA, ME ENAMORÉ DE TI ¿Y QUÉ?

Adelantados a estas fiestas del sentimiento, la semana pasada los poetas se enredaron en los amorosos lazos de Cupido. Y así, padeciendo el germen del más infectocontagioso romanticismo, Poesía de Miércoles presentó a Miguel Urbina –Ex Miki Gates-, a Julio Espinoza –El Poeta Bonaerense- y a Aquiles Cabrera, más conocido como Gustavo Adolfo Beiker, quienes nos deleitaron en la última edición de los recitales del Chaska. Versos descarnados y febriles, de heterogénea factura, pero de una profunda vena emotiva aderezaron la velada que contó con un lleno total; sin embargo, antes del idílico plato de fondo -que resultó un opíparo banquete- se proyectó el video arte: Trujillo, la Capital de la Cultura del artista David Hoyos. Allí, en ágiles y veraces imágenes, para dirimir si Trujillo es realmente la Capital de la Cultura, los burócratas enquistados en los puestos de gestión respondieron que sí, y los artistas sabedores del asunto –pintores, músicos y escritores- que no. Por algo será: unos que sí, otros que no: qué peruanidad. Ameno, revelador el documental preludió a la poesía y luego de recibir la justa salva de aplausos, la mesa de lecturas se pobló por fin de los duendes de la Palabra.
Pimero en pisar el paredón: Miguel Urbina. Luego de arrastrarse por los sinuosos senderos del más desenfrenado materialismo, retornó al arte y al periodismo, sus luminosos y virginales orígenes. Ahora podemos verlo todos los días informando impecablemente desde el noticiero del Canal 35, pero ésta era una noche supremamente feeling así que fue su alter ego, Ex Miki Gates, quien apareció. Ducho en presentaciones públicas, con buen talante y no exento de talento, dejó navegar en el éter el deshilachado discurso de sus amores nadíos: la verdad duele/ te anestesias con mentira/ y calmas la verdad con cinismo/ El sincero engaño: lo que llamas realidad. Tanto la crudeza de lo dicho como el arte al entonarlo le granjearon la aprobación del respetable. Salva de aplausos. (Palmas apristas incluidas). Le siguió El Poeta Bonaerense, Julio Espinoza, quien, aunque de manera convencional, recreó en versos ingenuos y universales las cuitas de amor que aquejan al alma humana donde quiera que ésta exista; y donde quiera que ésta ame, sufrirá, fue su axioma. Aplausos igual. Asintiendo con indulgencia Cupido le lanzó una saeta aprobatoria, pero no se clavó en el pecho del susodicho sino en plena oreja de Aquiles Cabrera, quien fuera presentado equívocamente como Gustavo Adolfo Bécquer, cuando su verdadero seudónimo es Gustavo Adolfo Beiker, (por la conocida criminal estadounidense Ma Beiker, su tía). Aquiles, al igual que el guerrero griego, se lanzó al océano de la Poesía sin ninguna previsión, sin ningún salvavidas, sin ningún escudo, a puro pecho, y fueron sus propias palabras las que lo mataron. Porque muerto es el hombre que camina una legua sin amor -dicen los dioses- y durante los milenios que duró su doliente, platónica adolescencia Aquiles saboreó sólo los dulces besos del... ensueño. Luego de estas disgresiones confesionales, llegaron los años viriles y la Poesía le dio a su espíritu carne para sentir, coraje para vivir y versos para escribir. Los que no estuvieron nada mal, considerando que Gustavo Adolfo Cabrera se conducía por las rimas con la misma facilidad con que Meteoro en el Mac 5. Así que llegó a la meta con el áura de un campeón y -como debe ser y siempre es en Poesía de Miércoles-, con su gloriosa lagrimilla incluida. Varias en su caso. Más talento, más talante y más aplausos.
Finalizaron los apocalípticos vates Beto Barriga y Luis Núñez con rugientes poemas que asustaron al invisible Cupido. El ánima del dios rápidamente se introdujo en el cuerpo del barman quien infestado de amor regaló cerveza a todos los presentes jurando que haría lo mismo cada semana. Lo juró. Y se lo creemos. ¡Oh Poesía, Tú nos bendices!

El público de miércoles, como siempre, abarrotó el Chaska en busca de salvación.

lunes, 25 de enero de 2010

OCTAVO ROUND

SOBRE POESÍA DE MIÉRCOLES Y UNA PRESENTACIÓN


Este miércoles último, cual luciérnagas empañadas por su intermitente luz, los versos de Patrizio Córdova, Beto Barriga y Jorge Espinoza Sánchez (invitado especial llegado desde Lima) alumbraron los sombríos rincones del "Chaska" con un contenido sosegado, sugerente y a veces preso de un cruel desencanto.

En la segunda parte de esta octava noche se realizó la presentación del libro de Tulio Mora: "Hora Zero (los broches mayores del sonido)", que viene a ser algo así como un estudio de las características y la trascendencia de este grupo literario que rompió fuegos e inició la polémica sobre la validez de toda la poesía peruana anterior a la década del 70. Luego de este estudio que ocupa las primeras páginas, viene la parte gruesa y tal vez más significativa: la antología poética y plástica de los mejores exponentes de esta generación.

David Novoa, Jorge Espinoza Sánchez y César Olivares durante la presentación del libro.

martes, 19 de enero de 2010

SÉTIMA FECHA: POESÍA DE OTRO LADO


En la última fecha de "poesía de miércoles" se presentaron los jóvenes bardos: Ernán Hernández, comunicador de exquisita sensibilidad, Eber Cabanillas, representando a la novel asociación D´arte y el poeta Omar Ñique, más conocido como el Poderoso Kalhki. Los videos inaugurales fueron de Fernando Torres Salvador con recreaciones visuales basadas en textos de José Carlos Orrillo y su grupo Láudano. Toda una poética audiovisual en una especial reunión de amigos. Terminó la jornada, con escapulario, un par de orejas y el rabo extendido, nuestro taurómano Jorge Tume, en una especial performance erótico - coreográfica.

Y para recordar el aluvión de talento que vemos surgir de las sulfurosas miasmas de la Poesía, unos versitos del último recital de mièrcoles: El invierno no es el hielo que da paz a los deseos/ irreparables e imposibles./ El invierno no es el viento/ de palomas que transportan las rasgadas auroras/ como rosas clavadas en sus picos/ y en sus alas luminosas/ y en sus frentes/ en sus pechos./ El invierno es/ ese frío fuego/ ese río de acero/ que penetra por los huesos/ que se clava por los cuerpos/ que devora los pastos/ los pasos/ los cabellos/ como los terribles remolinos/ de lo innombrable y de lo ciego.

Purito lirismo metafísico. ¡¡¡Poesía de Miércoles, la fiesta de la inteligencia!!!

sábado, 26 de diciembre de 2009

tercera fecha

La lucha continúa!
(Poesía de miércoles en el Chaska)

Por David Novoa


Trujillo. Centro histórico. El manto de la nocturnidad se extendía gigantesco sobre las miles y miles de ajetreadas almas que se atropellaban en las calles. Eran las siete y media de la noche del miércoles y el Chaska –pulido maniáticamente por sus propietarios- fulguraba como un diamante a tres cuadras de la Plaza de Armas. Era el momento de la lucha contra las tinieblas: El recital Poesía de Miércoles donde Luis Eduardo García, Ángel Gavidia -dos pesos pesados de la literatura liberteña- y el novel escriba Ricardo Calderón Inca, se lanzarían como gladiadores al ruedo cruel de la Belleza.
Una variada fauna entre universitarios, artistas plásticos, profesores de literatura, lindas damiselas, locos y diletantes en general, aterrizaban sobre la pista ansiosos del alimento estético. Fiel a su destino de poeta, Luis Eduardo García, llegó acompañado de una inspiradora doncella de grandes ojos luminiscentes. Lo encontramos garabateando en una mesa, reconcentrado en unos versos que no encajaban con sus más líricos afanes; el angélico doctor Gavidia, médico y catedrático, arribó al lugar con un maletín lleno de recetas, poemarios y la curativa indulgencia de su permanente sonrisa; y Ricardo Calderón Inca miraba boquiabierto el cielo como si esperara la llegada de la inspiración. Sin más que decir pasaron a la mesa, fueron presentados y empezó la faena. Por fortuna aún existen almas que prefieren la armonía de la creación al egoísmo y la competitividad tan en boga en nuestros días. Lo advertimos escuchando sus cálidas voces y lo confirmaron estos líridas al volcar su visión de la vida a través del ejercicio literario. Semblanzas biográficas cargadas de amenidad donde las anécdotas y las citas a Borges, Wilde, Pessoa, Eielson, Benedetti, Octavio Paz, entre otros, ornaban como fruta confitaba el delicioso panetón del recital. El ambiente mutó de la ordinaria noche trujillana a una protectora y poética comunión de almas. No a puñetes y patadas como ocurre en los otros rubros de la actividad local, sino con acariciantes expresiones de sabiduría la oscuridad iba perdiendo terreno.
El joven músico Bryan Leonardo rasguñó las cuerdas de su guitarra, aulló la dulce melodía de sus canciones y los versos no se hicieron esperar: Ricardo Calderón Inca entretuvo al respetable con sus micro historias poéticas, Ángel Gavidia se despachó con unos textos cargados de ensoñadora melancolía y Luis Eduardo García inyectó la transparente miel de sus últimos versos en las ondas invisibles del entorno. Resultado: su bella dama dejó escapar una lágrima y los motores que rodaban por San Martín y Orbegoso se convirtieron en un murmullo musical, en el bajo continuo que coreaba la voz de los aedas. Las tinieblas seguían perdiendo terreno.
Para concluir al ritmo de la eternidad, exentos del demoníaco apuro y del stress, se confluyó naturalmente en el remanso de la intervención pública: se levantaron las voces animosas, felicitadoras, agradecidas. Pero inesperadamente, como salido de la manga del caos, cual la última carta que se jugaban las potencias del averno, hizo su aparición el despiadado poeta Beto Barriga. Beto había estado rondando el recital con ojos aviesos buscando clavar el puñal de su rebelde inspiración. Ataviado con negra indumentaria, un bastón retorcido y su fiel sombrero de paño, tomó por asalto el escenario en una imprevista performance. La cruenta tristeza de sus versos convertida en belleza revulsiva trastocaron los ánimos y las tinieblas recuperaron terreno. Y es que en Poesía de Miércoles también hay espacio para los espontáneos que anhelan compartir su incipiente orfebrería. Fue así que la anarquía recobró sus fueros y se volvió al inexorable equilibrio de los contrarios: Trujillo continuó siendo la misma tontuela, la misma frivolilla: todavía le faltan mil recitales más para purificarla, para convertirla en el soñado paraíso de los dioses.
Aplausos, pifias, entusiasmo y generosas libaciones concluyeron el evento. Los poetas brindaron por las musas –habían varias por allí- y partieron agitando sus delicadas alas dejando un aromático efluvio de buenas vibraciones. Las cervezas continuaron cayendo en cascada por las gargantas de los presentes quienes siguieron la velada hasta que ya amaneciendo pasó el camión de la basura y recogió a varios de ellos rociados delicadamente como fideos sobre la vereda.
Poesía. Poesía. Poesía.