INGRESO LIBREINFOLECTURA invita a palpar la belleza: conjunto de recitales poéticos y patéticos en el Bohemios café bar.
miércoles, 14 de julio de 2010
viernes, 9 de julio de 2010
FECHA 31
Aplausos para los noveles rapsodas. Les sucedió Félix Pereda, solitario escritor, quien se expandió en una monocorde autobiografía que envió al borde del aletargamiento al respetable. (El gato Baudelaire les fue a meter verso a unos ratones, Beto Barriga se retiró a conversar con su otro yo -formado por unos 25 o 27 otros subyoes- y Jorge Tume, royendo la prosaica piedra de su seco pan, dormitaba con impaciencia). Pero reaccionó Félix Pereda y dejó salir sus sonetos que albergaban genuina Poesía: Hoy, hermano, estoy en el poyo de tu casa/ la casa que es la Patria de las Letras del Perú/ y he visto tus ojos yertos, tan yertos como tú/ y sé que estás atento a ese tu clamor que no pasa// Y en este clamor que te traigo, sentado junto a ti/ te digo que nuestra patria convulsa como tu España/ ahonda sus problemas que son frenético baladí/ y el pueblo ya revienta. A él no se le engaña.// Estamos taciturnos como ayer tú lo estabas/ ¿qué hacer? ¿rezarle a Cristo? ¿tomar las armas?/ ya nadie está tranquilo, ni siquiera las almas// Y aquí en nuestra tierra estoy como tú estabas;/ chacchando las miserias y luchando incomprendido/y te dejo este mensaje porque, ¡tú, hermano, no has partido! Intercalando versos de Vallejo con los suyos fue abriendo una grata brecha en la atmósfera de miércoles y se hicieron estallido los aplausos. Mejor aún. Desde el público se levantó una voz de congratulaciones para el escriba. Y en pleno éxtasis chaskero entró Julius, el enamoradizo bardo de la urbe. Extrajo su guitarra como un sable e incrustó sus melodías en el vibrante e invisible éter. Algunas bellas cervatillas se sonrojaron, el gato Baudelaire se enamoró de un pericote -y se lo comió para llevarlo siempre consigo- y Beto Barriga se aproximó al cadalso levitando con su bastón en la mano. Era su momento de leer. Sin embargo, como pocos saben, Beto, este precoz y destacado poeta, acaba de cumplir los 15 años y se encuentra en un momento de diluvio creativo y de visionaria expansión. Así que de pie con su bastón –con el que aporrea a sus fantasmas- cantó sus textos con una voz que empezó a confundirse con chillidos de roedores en tropel, las paredes del Chaska se disolvieron y se extendió fantasmagóricamente la noche saturada de ojos gigantescos. Jorge Tume y César Olivares, organizadores, se redujeron al tamaño de minúsculos ratoncillos y entonces, corriendo desesperados de las gigantescas fauces felinas que nos perseguían, nos dimos cuenta que no existíamos, que nunca existimos, que Poesía de Miércoles sólo ha sido y siempre fue el sueño del Gato Baudelaire...ahhh!
(No te vayas a despertar, Michito... Sueña que nos auspician el evento, más bien).
Miauuu... perdón, FIN.
jueves, 1 de julio de 2010
FECHA 30
Y así empezó la trigésima edición de Poesía de Miércoles: Precisamente con el magno sacrificio de dos vírgenes que desfilaron felices al santo matadero: Katia Denisse y Ana Patty Roncal. Katia leyó sus versos delicados y acariciantes, luego nos solazó con una traducción suya de unos versos de Paul Eluard, y Ana Patty, más intelectiva, con cierto toque de crudeza femenina leyó sus versos psicológicos y sociales. Las dos confesaron que ésta era su primera vez... primera vez en leer en público, por supuestamente. Aplausos. Les continuó el también virginal GJ, más conocido como Gustavo Jesuscristo, cuya guitarra se desenvolvió en cálidas notas y cuya voz hizo evidentes los motivos de su todavía doncellez. Aplausos. Ahora, apareció Beto Barriga con su bastón en una mano, con su gigantesca pluma de cóndor en la otra y con el gato Baudelaire como bufanda para el frío. Su poema de contundente raigambre filosófica, afectado por sombríos tintes apocalípticos hicieron retumbar tempestades de goce dentro de las almas. El fotógrafo José Carlos Orrillo cayó en éxtasis, lo mismo el talentoso atrapa imágenes Vitto Cq (ellos se deslizaban sinuosamente como sierpes alrededor del bardo capturando la fugasísima eternidad). Aplausos. Luego el Estro Poético se sorprendería aún más pues la multitud de elegidos se trasladó a la sala de performances donde les esperaba el sacerdote de la risa, el adalid de la carcajada, el ayato
(La salida fue caótica. Fotos. Abrazos, Felicitaciones. Chelas. Medios de prensa. Entrevista a David Hoyos para la tele. Bronca en el baño de Jorge Hurtado, el Gudi, contra su sombra -que le dio duro-. Y el gato Baudelaire que cantaba: guau, guau, pío pío, miau, miau! Feliz trigésima edición Poesía de Miércoleees, carajooo!!!)
miércoles, 23 de junio de 2010
FECHA 29
Y para terminar la noche Katia y Carlos Asalto, directamente desde las multicolores cavernas del averno musical trujillense, nos trajeron su proyecto Maquinaciones. La performance sonora se titulaba: Maquinando Maquinaciones. Katia se dedicó a los teclados, tierna y gentil y el Asalto recibía descargas eléctricas, ponía los ojos en blanco, tormentas y tempestades despeinaban su larga cabellera, su alma salía y entraba de su cuerpo y finalmente murió en el escenario cumpliendo el sueño de su vida. Pero Beto Barriga, haciendo uso del Verbo viviente, lo resucitó justo como hizo con el gato Baudelaire e, igual al gato, Carlos Asalto renació con una nueva voz al mundo musical trujillano: pío, pío, pío...
Parece que su próximo concierto será en una granja infestada de gripe aviar.
FIN.
jueves, 17 de junio de 2010
FECHA 28

Por eso Poesía de Miércoles invocó a los Zahorí, ya catedráticos y destacados hombres de leyes, pero en lo más profundo de sus corazoncitos, contemplativos aedos. Así que llegaron soledosos y nostalgiosos y cantaron sus nuevas églogas al público de miércoles.
Duncan inició con la inteligente crudeza que lo caracteriza: Hoy no llueve en Trujillo/ en realidad/ nunca ha llovido/ pero igual espero// Tengo las manos manchadas de crimen/ Es mi oficio// En ciertas ocasiones/ he intentado identificarme con las cosas de este mundo/ amar la belleza del gesto puro/ abrirme en canal el corazón/ quebrar la realidad/ he intentado convertirme en ser humano/ A cuánta gente he comprado/ cuánta gente me ha comprado/ fácil barato 2 por 1/ Pero no fue posible// Más tarde quizá llueva/ no he de perder la esperanza/ y levanto al cielo mis ojos/ implorando que por favor suceda/ que por favor llueva/ que por favor la ceniza de mis padres no se pierda en la memoria/ que por favor recojan mi cuerpo de la calle solitaria/ donde resbalé una noche sobre excrementos// QUE LLUEVA. Beto Barriga, conmovido, interrumpió para solidarizarse y felicitar al poeta. Le siguió Carlos Prado con sus melancólicas letanías: Poema dedicado a Diego Armando Maradona: PELUSA: Escribir desde el Perú sobre ti/ después de/ haberte visto solamente en televisión/ me otorga una singular retrospectiva// Las calles que en blanco y negro / dieron sombra a tus primeros sueños/ y a tu olímpica soledad/ son las mías/ nos conducen a los mismos paraderos// La gran diferencia consiste en que tú/ lograste hacerle un gol al miedo/ yo solamente un mal verso// Tu cruzaste el estadio azteca/ y tumbaste a la Dama de Hierro//Yo escondí el balón que compré con mis propinas/ gastado y desinflado/ como mis pretensiones de emularte// Pero se sirvieron de tu antigua tristeza/ mal disimulada con goles que te fueron dejando/ cada vez más solo// Tienes que aceptar que la vida también es redonda/ como el estadio vacío/ donde ocurrió tu última pesadilla// Hay que promocionar a otro muchacho más delgado que tú/ más ágil/ para que siga el partido/ así lo establece el contrato/ que habría sido firmado por mí/ como televidente. Beto Barriga salió de la sala y luego de unos minutos trajo un mohoso balón para el poeta. El gato Baudelaire lo olió y se fue a orinar asado. La lectura continuó con los sentidos versos de Miguel Ángel Pajares: FAROS: Hasta lo alto de los faros/ llega el perfume de las costas/ que soportan la nostálgica ausencia de los seres// Veloz es entonces el recuerdo de las ciudades vagabundas/ donde las canciones alcanzaron muchas veces/ los ecos del éxito/ haciendo que miles de jóvenes saltaran hasta derribar los coliseos/ y veloz es también el mar/ donde acude el fin del tiempo para descansar su fatiga// Son los faros el lugar de los olores suaves/ de los ruidos lejanos/ de la simple soledad que no intenta vestirse/ Nunca serán lugar de alegría/ ni destino ni fin de algún camino/ Lo alto de los faros sólo será el lugar/ donde existe la luz que espera// Al fin territorio para el perfecto olvido. Aplausos para los tres poetas. Beto Barriga ya se había transformado en Rimbaud, Holderlin y Milton al mismo tiempo, así que -bastón en mano- se mandó con un poema inquietante, hechando fuego por la boca: El viejo observa con ojos vidriosos/ inhala oxígeno, exhala memorias/ le gusta pensar que es un árbol/ la razón de su seca y arrugada piel/ le pide a Dios todos los días/ por lo que queda de la temporada// Al viejo le duele verse a sí mismo/ desgastado/ compuesto/ frágil/ putrefactas/ irracional recelo/ hojas marchitas. Ya cerrando el telón irrumpió, avesado e inesperado, Patricio Córdova dándonos con el mazo del sarcasmo en pleno rostro: Sacó una bolsa de chizitos de su morral y extrajo de ésta un largo pergamino: Mi poesía es como un chizito/ no te salvará la vida/ pero cómo la disfrutas: Leyó entonces, agresivamente, su manifiesto: La poesía que destella en mis venas está podrida/ carece de valor/ ningún banco de sangre desea beber de ella/ Mi poesía carece de pretensiones/ no quiero ser surrealista ni supra ni Dadá/ las calles que me secuestran saben que mi poesía no es callejera ni profunda/ mi poesía tiene huecos en las avenidas/ ojos de mujer angustiada/ tiene código de barras/ tiene un número equivocado en la línea telefónica/ Mi error principal consiste en creer/ que todas las palabras suenan a vacío/ a carne descompuesta/ a un enorme animal mitológico que secuestro y torturo a manotazos// Hasta aquí mi manifiesto es pensar, creer que pienso/ creer que la materia de mis palabras tiene trascendencia// Además la poesía no es un negocio rentable en estos días/ dediquémonos a vender armas/ dediquémonos a las más grandes aventuras acorde /a nuestra condición de gansters//Aquí lo que falta es poesía / una mariposa de colores universales con patas descomunales// Mi manifiesto es inestable, porque no establece ningún canon/ Mi manifiesto pretende defenderme del amor/ porque a una mujer se le ama de verdad/ cuando se le ve de perfil/ porque creemos que ese perfil es la otra parte// Mi poesía es un perro muerto hace unas horas/ mi poesía también es enterrada cada tarde entre arenales y osamentas olvidadas/ cada verso es un hueso amarillento expuesto al sol//Mi manifiesto buscaba calles donde expandir su eco/ y sólo encontró borrachos a medianoche/ Mi manifiesto son hombres y no palabras/ mi poesía hace cola para entrar al baño/ mi poesía también estuvo a dieta/ ha sido bulímica, anoréxica e idiota//Celebremos, hoy es un buen momento para darle una paliza/ a esta masa hecha de malolientes palabras.
Ya para concluir llegó el presidente Alan García y se corrompió todo. Fin.
jueves, 10 de junio de 2010
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Y es que son días de esplendor en nuestra aldea. Semanas atrás se realizaron funciones internacionales con el ballet de Rusia, se inauguró la sala de exposiciones del Teatro Municipal con una muestra de Guma Alvitez, se reactivó la Sala del Colegio de Arquitectos dirigida por la pintora Rosa Benítez -quien de inmediato instauró la muestra NO LUGAR- y la sala Impromptu del Cultural acometió con una expo del pintor Paolo Vigo. Y como cada miércoles en el Chaska, Poesía de Miércoles presenta a los locos del Perú en su adoración a la Belleza.
Sobre este mar de actividades culturosas es que Feminópolis se irguió como el deslumbrante cuerpo de una voluptuosa damisela formado por las poetas de Piura, Chiclayo, Lima y Chimbote. Todas ellas arribaron a Trujillo y se congregaron en el maternal útero de la Poiesis: La sala de conferencias del INC.
Bloggers como Marea Cultural, Kafé Sideral, Signoz hacían sus entrevistas cuando se encaramó al escenario la catedrática y activista social Violeta Barrientos. A través de una reseña de la literatura erótica, la escritora le dio el basamento intelectual a la escena y la limpió del prurito sexista y separatista. No. No era una reunión para acusar a lo masculino: era para celebrar lo femenino. Aplausos. Al subir al altar el primer trío de damiselas sorprendieron leyendo con más aplomo que sus pares hombres: tensas pero controladas, concentradas, hacían ameno oír los largos soliloquios de su femenil universo. (Evidenciamos que las lecturas de los machos son más dispersas y débiles. Quizá sin pretenderlo Indira Anampa, Ana Laura Quintanilla y Karla Kajilima sí ponían los puntos sobre las íes respecto a las tradicionales diferencias de los sexos).
Sus versos eran coloquiales, interioristas, un tanto sacrílegos y narcisistas. Y pese a confesar nerviosismo escénico lucían seguras y capearon airosas el momento. Luego llegó la proyección de Alice Vega que con registro audiovisual inyectó el toque conceptual y la indispensable chispa de buen humor. Junto a ella leyeron sus poemas Victoria Larco y Elena Chávez Goicochea, intelectiva la primera y emotiva la segunda. En ese momento y por un instante, afloró cierta ansia reivindicativa en el saludo de la organizadora. Quizá debiéramos reconocer aquí la ceguera egoísta e injusta con que nuestra sociedad ha tratado a la mujer a lo largo de la historia. Desde aquí, desde esta reunión de su inteligencia y sensibilidad, viendo cuanto más armoniosas y cuánta más personalidad que la mayoría de los poetas hombres poseen las féminas, advertíamos la machista cobardía de nuestro país. Y en nombre de las miríadas de infieles y mentirosos, de acosadores y discriminadores, me disculpaba silenciosamente por los prejuicios y los abusos que les hemos inflingido a nuestras hermanas, amantes y madres a lo largo de los siglos.
La tercera mesa fue invadida por Denisse Vega, Matilde Granados y Danitza Crossby. Ya se habían caldeado los ánimos así que las aedas cantaban lo suyo más relajadas y sabrosas. Subieron luego Nevenka Walterdorsfer y Violeta Barrientos. De estos últimos grupos resaltamos las lecturas frescas y refrescantes de Matilde, de Nevenka -que nos envolvió con su deleitoso poema final- y de Danitza Crossby. A diferencia de sus compañeras intelectuales, a Danitza le resbalaban las miserias de la vida y disfrutaba todo con poético fervor: Me divierto en pasos lejanos/ alucinando nubes celestes/ viéndolas más cerca que nunca/ tocándolas, saboreándolas/ llevas, Tierra, nombre de flores// Duermo a pocos/ centímetros de la arena/ ella se desenvuelve/ cual grandiosa reina/ se mete por las paredes/ habita las sienes/ no le tengo miedo/ a las fieras/ los fantasmas/ me acompañan cada tarde/ y de noche astros divinos/ cantan conmigo odas grandiosas/ a su nombre...
Al salir nos enteramos que el INC había alquilado su sala de conferencias para la realización de este evento GRATUITO. ¡Gracias por su apoyo a la cultura INC! ...¡hombres tenían que ser!
FECHA 27
¡Brrrr! ¡Hace frío en Trujillo! Los poetas tiemblan, les castañean los dientes, cambian sus chelas por trago corto. El gato del Chaska, Baudelaire, conversa con Beto Barriga mientras van llegando de a pocos lindas damiselas, artistas, diletantes, genios y retrasados mentales: los rara avis de la cultura local. Los asientos lucen llenos, además decenas de espectadores rodean de pie la sala de lecturas. La noche promete.
Mientras Tume y Olivares cantan alabanzas y glorifican a la Musa de la Poesía, se abre la puerta y aparece el primer semidiós: Walter Vásquez Pegrías del microcircuito literario Pegrías del Alma. Junto a la poeta y profesora María Esther Pérez, presenta su poemario-plaqueta: Ilusión de agua. La profesora es auspiciosa con Wálter quien lee su preludio: Ilusión de agua/ es una sencilla y pequeñita historia// Una forma de vomitar recuerdos/ una huida/ una melancolía desdeñada y abotonada al olvido/ un huayco de palabras/ una píldora para evitar obsesiones y manías del pasado// Una expulsión de gérmenes desbaratados/ de discursivos gritos de incertidumbre. Chévere Waltercito. Vertió su final discurso de cortesía y partió distribuyendo la plaquette entre los interesados.
Aún se oían los cánticos de los organizadores idolatrando al Estro Poético cuando se volvió a abrir el pórtico y brotaron alados y divinos los aedos Duncan Sedano y Luis Cabrera Vigo, el poeta Pasifae. El primero, presentador; el segundo autor de Retratos del Mediodía. Duncan –una de las grandes promesas literarias de los 90s y brillante abogado- le prodigó loas a los versos de Cabrera quien -suavizado por el floro del letrado- abrió feliz la puerta de sus sentires: Un día me detuve/ en medio del campo/ y me acosté a contar las nubes/ pasaban los pastores/ y me saludaban/ pasaban los animales/ y me olían/ no había prisa/ la vida también era contemplar/ las criaturas del cielo/ escuchar los bufidos terrenales/ y por un momento/ respirar hondo/ hondo. Bucólico feeling el de Pasifae. Continuó luego con sus más líricos devaneos: Es difícil vivir en este pellejo/ caminar y quererte/ cantar y contemplar de lejos tus ojos/ colocarme una máscara cada mañana/ sonreír a quienes nos quieren asesinar/ ayudar a quien se burlará después/ pedir agua para otros/ ¡y aquí uno muerto de sed!// Por eso ya no sé cómo sonreírle a las mañanas/ quiero ser como el sol/ amanecer y cantar todo de amarillo/ ser como las aves/ lanzarme hacia las nubes lejos del oprobio/ ser un pata bueno/ que camina por estas/ calles sin sombra y sin problemas/sin celular sin reloj sin dientes de oro. Aplausos para Luchito cuya testa fue rozada por el fulmíneo relámpago de la gloria (en realidad sólo era el brillo de su frente), pero su carisma sublimó la noche.
La tercera epifanía floreció con Johnatan Chacón, joven mancebo extirpado de las huestes del colectivo Confianza. Se abrieron los cielos y Johnatan cayó paradito con su terno bien rififí, envuelto en el áura de la inspiración. Leyó con iniciativa, con tensión, con -casi inadvertible- nerviosismo: Aprendí a mirar tus ojos viendo a las estrellas palpitar/ aprendí a sentir tus caricias sintiendo cómo tu boca toca la rosa en el mar// Aprendí a escuchar tu voz/ oyendo el susurro del viento/ despreciando al silencio violento/ Te amo, lo aprendí al despertar/ Te amo: lo siento. Suspiros, rumor de manos que se entrelazaban. Luego el músico Óscar Paz Campuzano envolvió su voz con acordes de guitarra y la noche se diluyó en deleites mil. Para finalizar Beto Barriga –quien habla de tú a tú con Baudelaire, el gato del Chaska- recitó un poema que olvidó a medio camino, no pudo recordarlo, se asó y se quitó. Entonces Baudelaire –el gato negro del Chaska- se paró en dos patitas y con voz de persona terminó la alocución de Beto. Michimichimichi!!! ...Miauuu (¡Zape pulguiento!!!). Fin.
jueves, 3 de junio de 2010
FECHA 26

Concluida la primera parte se lanzaron los espontáneos: Alfredo Ruiz Chinchay nos trajo los saludos de los aedas de otras ciudades y ofrendó su idealista e internacional Pohemia Lux, Moisés Castillo reavivó el fuego poético con un contundente manifiesto: 1. La poesía es lo cierto-incierto de la vida: La certidumbre de ser todo y nada al mismo tiempo/2 Es la gran Unción de la Comedia: La gran noción de no saber nada de la existencia/ 3-Amor, tú eres poesía, yo soy poesía. ¿Nos desnudamos y nos amamos hasta hacernos un suave daño?/4-No hay poesía sin la musa Humanidad que sufre y goza. Sin el poeta que descienda de su Olimpo al fresco amor de la madre Tierra/ 5-La poesía es la gran Preñada y la gran Partera, la Bella Luz que se esconde en nuestras sombras/ 6-Es maestría y es epifanía/ 7-¡Oh maestros, obreros y amantes de la poesía! ¡Oh poesía y anti-poesía uníos y amaos de una santa vez! Con estas palabras la unción descendió sobre Poesía de Miércoles. Entonces Beto Barriga, a punta de alados bastonazos, verbalizó los últimos versos: Recibí la carta de un muerto/ en un sobre hecho de carne y hueso/ Escrita con sangre, tildada con lágrimas/ relata con pesar una historia de asuntos inconclusos/ interrumpida prematuramente/ con la llegada de la Muerte. Entró en trance Beto: Nadie vive de verdad/ Todo es un espejismo más creíble que la realidad/ un mundo ficticio/ donde nadie abre la boca cuando todos desean hablar. Luego de la velada, Diosito, Nuestro Amito Dios, viendo tan ingenuos y tan felices a los poetitas en sus locuras les mandó un meteoro tamaño de la luna que entró incadescente en la atmósfera terrestre y precisamente cuando los aedas veían como si estallasen mil soles juntos en la noche y justo cuando los mares se elevaban majestuosamente hasta los cielos y precisamente cuando ellos exclamaban: Miraaa... qué poeticazazaaazooo!!!... sucedió el Fin.
Fin de la crónica
y
Fin del Mundo.
Chau.

miércoles, 26 de mayo de 2010
¡Y QUE VENGAN 25 MÁS!
Y como cada noche de miércoles la gente acudió al Chaska: indigentes, orates, pasteleros, asesinos a sueldo, travestis y políticos, todos se disfrazaron de personas normales interesadas en la cultura y acudieron para su necesaria terapia poética. Allí los recibió el Pibe Olivares, organizador del evento, quien encendiendo las velas y los inciensos, nos informó con cierta alarma: Están casi todos, sólo falta Cromwell! Y no se refería al estadista inglés Sir Oliver Cromwell sino el aeda chiclayano Cromwell Castillo del grupo literario Signoz, despiadado cónclave de poetas que realizan sacrificios de inocentes cajas de chelas y se beben toda su sangre, crueles depositarios de los ancestrales lambayeques. Bueno, si no llega Cromwell... igual empecemos!Dio inicio al juego Zazamón, el extraterrestre del planeta Dudufá. Nos leyó un poema en lengua interplanetaria: Zrxzsqpw, sí! Drscxz, no! Xprtyds, ni sí ni no! Explicó que los polvos del pirlimpimpím acentúan la conexión con el Estro Poético y que Trujillo es un espejismo donde multitudes de zombis caminan por las calles fingiendo vivir. Aplausos a Zazamón quien levantó las manos esperando el haz de luz que lo eleve hacias las esferas supremas, pero como nada ocurrió se sentó tranquilamente en su butaca.
Ahora sí los poetas: Desde Chiclayo -la rica tierra de la chufla y el kinkón- Stanley Vega, más conocido como Satanley y el joven púber cuasi virginal Manuel Bustamante. ¿Y Cromwell? Preguntamos. Todavía no llega. Repentinamente una llamada telefónica: ¡Era Cromwell!: Que ya estaba en el paradero: ¿Ahorita viene? Sí. ¡Ya, empecemos! Manuel, el tímido doncello, empezó a leer un tanto presuroso sus bien logrados versos: Desde una alcantarilla del cielo/ has caído hacia ti mismo/ a advertir de a pocos/ que aún vestido estás/ con tu desvaído cuerpo/ aquel traje ordinario/ que a través del tiempo/ se ha ido corrompiendo// Vuelves a verte una vez más/ dentro de este sórdido/ y enorme ducto que es el mundo/ vuelves a sentirte/ la misma mierda de siempre/ dizque humano/ inteligente. Sorprendió con una contundencia que aunque no en sus ademanes, afloraba en sus palabras. La Poesía amplificó su potencia y el dilecto público de miércoles lo coronó con una cordial salva de aplausos. Le siguió el chiclayanense Satanley, quien había llegado acompañado de una poeta e intelectual quien lo abrazaba, le rascaba la calvita, le besaba su naricita, le clavaba los colmillos y le chupaba su sangresita... bueno, detalles aparte, Stanley Vega cantó lo suyo con el oficio de años en el vagabundaje poético: ¡DESORBITACIÓN! ¡DESORBITACIÓN! ¡Digo desorbitación levantando la voz/ la barbilla hacia el cielo/ abriendo los brazos/ comiendo aire a grandes zancadas!/ La tierra precipitadamente se descuelga/ luego de un estruendoso crujido/ de articulaciones/ en el mismo cuello del universo// ¡Esto es el fin!/ ¡Jaaa-ja.ja.ja.jaja ttkufff!/ Estiro los dientes para cogerme/ de un árbol cuyas hojas son de papel/ y aún prendido allí/ no dejo de percibir en mis oídos/ pataleos y gritos de millones/ y millones de terrícolas/ que inusitadamente han salido/ volando como moscas/ hacia el tenebroso espacio. Excitado Stanley -le brillaban los ojos, mataba a la humanidad en su imaginación- se vacilaba rico: Aquí los cielos son cachetadas oscuras/¿a dónde iremos a estrellarnos?/ ¡Y la tierra sigue cayendo!/ ¡Que siga cayendo!/ Es un fabuloso testículo embarrado/ que ningún endiosado individuo sostiene/ ¡Vamos a morir!/ ¡Que la tierra vuele en mil pedazos/ y muera yo cogido a estas hojas! Aplausos. Otra llamada. ¿Es Cromwell? Sí, es Cromwell. ¿Ya viene? Sí. Que el taxista lo acaba de cuadrar. Pero dice que normal, que sólo le han robado la plata y -aunque su virginidad ya no- sus poemas siguen intactos. Que ahorita llega. Yehhh!!! El público vitoreó la noticia. Y en tanto llegaba el príncipe del retraso se le concedió la palabra a los asistentes: Hablaron Moisés Castillo, bardo viajero que adelantó algunos textos de la que sería su pronta presentación; Johnatan Chacón quien se reveló con un maduro y psicalíptico registro: Mi religión no tiene pecados/ pecado sería no quererte con la pasión de un credo/ el padre nuestro es recorrer tus labios/ y santificar tus besos/ caer en tu reino para hacer tu voluntad cual/ norma santa que enreda mis sesos. Aprobado y apuntado para una próxima edición. Beto Barriga –el heraldo del desasosiego- cantó lo suyo como cada miércoles: Observo a la humanidad llorar bajo la lluvia/ lavándose los malos días/ el dolor que la pérdida brinda/ aún así veo a todos sonreír/ aunque les duela/ porque no creen en los errores/ sólo en los contratiempos por venir. El teléfono interrumpió otra vez: Era Cromwell. ¿Dice que dónde chucc queda el Chaska??? San Martín 543. Ah ya. Que está en la puerta pero que un borracho no lo deja pasar: Era el cuentista Gonzales del Yerbario quien confundía al poeta con los diablos azules de su delirium tremens y lo remecía del pescuezo. El agresor fue calmado con su caja de chelas para él solo y por fin íbamos a escuchar al tan ansiado, esperado, imaginado y retrasado aeda, cuando concluyó el tiempo del evento y cerramos intempestivamente el local. Fin.
(Luego, entre brindis, abrazos y saludos, escuchamos la voz de Cromwell que desde la calle gritaba sus poemas: ¡¡¡ESTOY AL BORDE DE LA LOCURA INCENDIARIA!!! Pese a todo/ tengo un lecho donde reposar/ mis últimas preguntas/ donde puedo desangrarme rabiosamente/ y sonreír el instante en que se cierra la puerta!!! ...Bacanes sus versos... y proféticos).
Saluuú!
Ahora sí: Fin.

jueves, 20 de mayo de 2010
FECHA 24: ¡AY QUE RICO!
cansado de tanta cordura celestial/ de tanta altura divina/ camina a mi costado. Antes de terminar ya lo aplaudían algunos: Rómpete los huesos/ quiébrate las alas/ anciano de luz crepuscular/ piensa que nosotros -los sin alas-/ también nos cansamos de la vida/ piensa que también nos cansamos de la muerte// ¡¡¡Salud!!!/ bebe conmigo este alucinógeno de letras// Ya estoy cansado de ti/ de oírte/ de tu barba profética/ de tu aullido a media luz/ ya estoy cansado de mí/ de verme hablando solo (el poeta se iba adentrando lentamente en la oscuridad) caminando contigo/ ...sin mí. Toscano desapareció en el oscuro callejón del Chaska y con el ánimo de un toro lanzado al ruedo, el poeta marino y pacasmayino,Víctor Gómez desenvainó la espada de la sinceridad y la clavó en el corazón del público. Exaltó los ánimos con sus confesiones de inquebrantable fidelidad hacia la Poesía y antes de leer ya era aplaudido, seguido y hasta querido. Entonces cantó como un navegante subido en el mástil de la vida: Distinguido Noé si aún pudieras/ restaurar tu arca y volver a navegar/ consintiendo que en ella subieran/ muchos que, a pesar del tiempo/ están de más! El buen talante de su lectura lo hacía soberanamente ameno. Triste vida la del burro en este mundo/ recibiendo palo sin compasión/ dejémoslo en paz, no lo instruyamos/ no pretendamos que aprenda la lección// ¡Uy, la mosca! ¡melosa y asquerosa!/ dejando recuerdos, nos revienta la hiel/ se recrea en las losas, en las fosas/ y muy campante se estaciona en la miel// La Ballena, memorable enormidad/ desde que retuvo en su vientre a Jonás/ ¿cómo puede reinar ese sebo en el mar?/ ¡embárcala! ¡te juro que está demás! Risas y animales se fueron sucediendo en un lapso de felicidad en el Chaska. Mas si decides una nueva travesía/ y necesitaras un marino capo/ diestro y amante de la Poesía/ a tu orden, añorándote, se suscribe:/ El señor sapo. Aplausos y entusiasmo en una noche de robustecida Poesía. La señora Alicia tomó el micrófono y se mandó espontáneamente con unos versos de Santa Teresa de Jesús, Beto Barriga se lo arranchó y concluyó con un texto suyo que terminó por aniquilarnos a todos en una mortal sobredosis de Belleza. Luego, los mozos del Chaska arrojaron nuestros restos a la fosa común de la polvorienta y anodina eternidad... ¡chauuu, horrible mundo que no amas a la Poesía!!! ¡que no te amas a ti mismo!!! ¡chau, FEAZO!!!
jueves, 13 de mayo de 2010
ESTOCADA 23

Si entregas tu vida/ la ganarás!, musitó la Voz del Estro Poético. La escuchó en los pasillos del Chaska el poeta César Olivares mientras armaba el escenario de Poesía de Miércoles: lo sorprendió cargando sillas, barriendo, sacudiendo, arrastrando las mesas con el corazón hecho fuego (quienes acudieron hallaron impecable el aposento gracias a su voluntario martirologio doliente). Y empezaba así, limpiecita, sacrosanta y pasional, la vigésimotercera edición de los miércoles de Poesía. Los ajusticiados serían Omar Aliaga Loje y el joven Paragua Renato Milla Velezmoro, embajador del grupo Cosmopueblo de la UPAO. El gato negro –la escurridiza mascotita del local- husmeaba buscando su cajita de arena cuando Renato acometió con lo suyo: Karma o cliché de encontrarte en otras bocas/de encontrarte en otros besos/ De hallarme frente a ti/ cuando estoy frente a una puerta/ cuando estoy frente a un espejo/ Cuando encuentro tu nombre/ tu historia en la vida de otras locas/ Cuando eres un placer de compañía ausente del recuerdo/ Cuando eres olores placenteros/ cuando eres deja vu/ Cuando cae la tarde sobre la planicie/ y fumo tres cigarros observando al techo// Karma o cliché de caminar por la calle/cuando cae la lluvia/ y no reconocerte cuando pasas a mi lado... Grata revelación la de este joven artista, cuyo registro creativo incluye también la foto y el video. Y mientras su bella damisela lo acariciaba dulcemente con la mirada, se volvió a escuchar de nuevo la majestuosa Voz: Esta vez Jorge Tume, que recibía cordial a los asistentes -Todo el cielo/ convertido en labios/ besará tu corazón- fue quien la oyó. Ipso facto apareció en escena la revelación tecnológica, digital e interconectada de la noche: el poeta y periodista Omar Aliaga Loje quien abrió su lap top y bajó sus poemas, no desde las insondables alturas de la Belleza Eternal sino desde el cyberespacio. Sin embargo, la omnipresente Poiesis, infinitamente misericordiosa, acudió al llamado del aeda: Poseo entre mis piernas/ un monstruo aislado/ aprendiz de aventurero que aún/ no ha ido en busca de aventuras/ Entre mis piernas se refugia/ un enano elástico/ cuya ausencia de caminos/ angostos y anchos/ languidecen su prestancia/ Él no sueña pero siente/ y en su voz está mi voz/ acallada por una ruidosa ansia... arrancó aplausos el poético gol de media cancha con que Omar sublimó su adolescente existencia adulta. Sé que entre tus piernas el paraíso/ tiene forma de una gruta/ que ruge, babea y abraza/ con el olor de los jazmines/ freudianos/ allí donde fracción de vida/ ve pasar/ la vida entera/ en lentísimos años. Ahora sí los vítores tronaron ahuyentando al gato que aún no encontraba su cajita y Omar accedió a compartirnos un poema más: No soy más aquel muchacho/ flaco/ que mira taciturno el pavimento/ desde la ventana de un micro avejentado/ con un libro de poesía/ en el regazo// Sé que no soy ni pude ser/ un Baudelaire/ tampoco Rimbaud/ menos un Morrison/ No pude ser siquiera un bebedor/ irresponsable/ un pastrulo desalmado/ amante del exceso/ hasta el delirio// Y es que nunca fui feliz/ en el hartazgo/ A mí el esplendor/ sí es que me sale/ me sale siempre a la primera. Vibrantes, los asistentes despidieron al tecnolátrico Aliaga y recibieron a Beto Barriga quien también había escuchado –temeroso- la misteriosa Voz: Esta noche... morirás! Y tal como se lo advirtiera el Estro Poético, Beto fue muerto y vuelto a nacer transformado y transmutado de un poeta novel en un guerrero de la Poesía, en un supersayayin. Para tal fin Poesía de Miércoles le otorgó la Pluma de la Belleza: La gigantesca ala guiadora de Kuntur Condorcanqui, el cóndor andino del Zoo de Trujillo. Beto la recibió y concluyó la noche hundiendo intensamente sus poemas como espadas en las almas, asesinándolas por su amor a Ti, Belleza Ultérrima de la Vida, Luminosa, Salvaje Poesía de Mierda!!! TE AMOOO!!!... siempre te he amado...

jueves, 6 de mayo de 2010
FECHA 22: POESÍA DE MIÉRCOLES
La Poesía -como todo misterio del espíritu universal- nos invita hacia su centro abriendo infinitos caminos: uno distinto por cada hombre que lo emprende. Esta semana el borrascoso océano de Poesía de Miércoles varó a las orillas del Chaska un fascinante grupo de poetas, todos diferentes, todos provenientes de las vastas profundidades del abismo humano. El clan inicial estuvo integrado por cuatro aedas reyes y esclavos del Verbo Viviente; debido a ello, ávidos de bucear en lo insondable de sus subconcientes, inauguramos la noche con el gentil Martín Bringas. Conocido por su virtuosismo en la guitarra y en los blues, Martín se tiró un tímido chapuzón a pesar del crudo desasosiego de sus versos: La dicha del principiante/ es no conocer más de lo que le comentan/ Ese maestro carente de conocimiento/ me estaba mostrando cuán sencillo era sentir/ ...¿sentir?, dije yo/ y me asomé a esa estrella/ a la más cercana/ a la que estaba conmigo/ y le pregunté: ¿me amas?/ Ella sin balbucear ni d
udar en lo absoluto/ respondió: Te amo./ Yo/ triste y alegre, la verdad bastante confundido/ repliqué: ¡No me conoces!/ Por eso te amo/ ella contestó. La lectura de Martín, por lo general rítmica e intensa, se diluyó en invisibles inseguridades que le restaron verosimilitud a sus versos; igual fue aclamado por su probada fidelidad a locura poética. Mario Morquencho, poeta nacido en Los Órganos, exiliado en Trujillo y reencontrado en los más autodestructivos guariques limeños, le continuó con una lectura a todas luces convincente: La vez que se enfermó su espejo/ todo su alrededor se ocultó llorando/ detrás de sus cabellos la luna iba liberando/ a las estrellas atrapadas en la deformación del reflejo./ Fue la vez que el cielo se vistió bermejo/ cuando el eclipse danzó en sus ojos/ y su reflejo lloró en océanos rojos/ el día muerto en el alma de su espejo. Seguro y contundente, Morquencho fue ovacionado por consanguíneas multitudes y por el respetable que una vez más saturó el Chaska. A Morquencho le siguió el físico- matemático Robert Jara, desde su bienamado Guadalupe: Créeme/ me esmero por atrapar y alargar sonrisas// Créeme/ muero por inaugurar una alegría/ y pelar mis muelas así mejor que calavera de burro// La sonrisa se aburre en la carne opaca/ odiadora de espejos/ incapaz de inmantar otros ojos// Créeme/ buscamos lo mismo:/ ser el anfitrión de una sonrisa/ aunque sea de hinojos... Finalmente, este hato de creadores concluyeron su intervención con el fundador de RUNAKAY, uno de los grupos poéticos más importantes de la costa norte peruana. Nuestro bienamado Antonio Escobar dejó salir unas deliciosas décimas de su triunfante inspiración: Desparramas en la calle/ por racimos tu belleza/ y se asusta la trist
eza/ por la hermosura de tu talle/ Palpitas en todo el valle/ con tu sonrisa de campana/ tus manos de porcelana/ y también tus labios rojos/ se reflejan en mis ojos/ linda jequetepecana. Como Jara, este bardo culto y popular, fue premiado con sentidos aplausos. La Poesía tiene mil caminos: algunos salvajes, otros risibles, también demenciales y hasta apacibles. Conciente de esto, el maestro Escobar dio paso a CIUDADELIRIO, novísimo poemario de Mario Morquencho, presentado por Jorge Hurtado –El Gudi- quien llegó desde Casa Grande donde labora como Jefe de Jefes, gana como un dios y no hace nada. Gudi dio en el clavo en los órdenes y desórdenes fisiológicos, morfológicos y genéticos del libro, Morquencho nos regaló un par de poemas más y, luego del paréntesis de Beto Barriga, la noche culminó con la temeraria performance de Wálter Vásques Pegrías: YO SOY LA POESÍA. Valor suicida, deshinibición, apasionada entrega a un momento de comunión con el público que quedó boquiabierto ante el vendabal de poéticos sinceramientos a los que nos sometió el poeta. Aplausos a rabiar y el gato negro que pasó como quince veces frente al escenario. El poeta Carlos Tataje, el poeta Diego Rojas La Torre, el poeta Kike Ponce, el antipoeta Domingo Varas Loli llegaron tarde al evento y sólo pudieron saborear la Poiesis en las chelas que pidieron con voz altisonante y procaz: ¡A CHUPAR, CARAJOOO!!! ...Al rato se trompeaban fuera del Chaska como si tratase de una peruanísima fiesta chicha... felices y contentos... poeticazos.
jueves, 29 de abril de 2010
¡A SU MARE!: 21 FECHAS
Ignorante de la cruel realidad El Chaska abrió ingenuamente sus aposentos a los amantes de lo bello. El local estaba casi lleno, las viandas servidas, las copas rebosantes, las antorchas iluminaban incluso el interior de las almas, pero de los poetas ni pío.
César Olivares consideró postergar el evento unos cinco años hasta que se olvide la ignominia. Pero no, respondió una misteriosa voz, ¡NO! Olivares me miró intrigado, de dónde provenía, se preguntaba turulato, casi espantado: ¡Era Ella! ...la viviente, la real, la que a veces mora en la palabra escrita, a veces en la oral, a veces en los actos de hermosura y heroísmo, pero siempre, siempre, siempre en el desfalleciente corazón del humano animal. Una sensación liberadora –como si crecieran mil océanos dentro nuestro- irrumpió y Olivares y yo fuimos transportados a mundos de belleza inenarrable, elevados a los cielos limpiérrimos donde la luz que conocemos en esta dimensión es la oscuridad de allá y el espíritu mismo de la Poesía ilumina esos sacros reinos. Justo iba a decir ...gracias... cuando con el mismo vértigo con que fuimos arrebatados se nos devolvió a los decadentes escombros de nuestra sombría cotidianidad.
La gente aún esperaba a nuestros hermanos norteños así que les confesamos la verdad. Y como tenía que suceder, luego de advertir que la mesa de lecturas estaba vacía, que los bardos quizá habían muerto de dengue o se los había llevado una inundación, el mensajero del Armagedón,
Beto Barriga, y Félix José de la Darza, el príncipe del entusiasmo ingenuo, subieron épicos y demenciales al altar de la Poiesis. SÍ, SÍ, SIIÍ!, escuchamos la voz desde lo Alto y se hechó a andar Poesía de Miércoles: El Amor se ahoga por culpa de indiferentes/ que le dan la espalda delante de ojos indolentes, cantaba indignado Félix José. Un abismo en el cual el llanto no se escucha/ sólo es música para los oídos de los oyentes. Sensibilísimo, sincero como un niño Félix José le dio paso a Beto Barriga quien irrumpió con todo su poético poder: Spartans!!!, entró de un chalacazo hechando a tierra a la miseria humana: ¿Cuál es el camino hacia la fuente de la juventud?/ ¿a todos aquellos años que dejé pasar???/ Abran paso a los viejos sedientos/ déjenlos beber de sus memorias./ Con mis ojos cerrándose en este teatro crepuscular/ escuchando melodías en un mundo sin sonido/ donde se me dio y negó por igual/ Denme de vuelta mi inocencia/ porque deseo de nuevo soñaaaarrr!!! Y zampó otro chalacazo al portón del Chaska y partió a grandes zancadas –y entre aplausos- con los ojos chispeantes y los labios temblorosos. Al final, desde las húmedas cavernas del Averno, Wálter Toscano, el blasfemo, el bardo del canibalismo y la coprofagia, improvisó temerariamente una onanista performance poética. Sentado de espaldas al público leyó con morbidez: La Poesía nunca nos dio el pecho/ nunca lactamos de sus versos líquidos/ la Poesía también nos negó el baile en la fiesta de las letras/ era apenas una mano corroída por palabras/ un par de nalgas bien torneadas/ girando entre luces nocturnas y macabras. Y continuó leyendo hasta atragantarse: Poesía, piernas temblorosas después del sexo/ no le haremos caso a tus quejidos/ ni a tus achaques de vieja/ menopáusica/ artrítica/ desdentada.// Sin embargo, nosotros seguiremos siempre adolescentes/ siempre onanistas/ masturbándonos en el baño/ de al fondo a la derecha/ viendo una foto/ donde apareces en tus años de gloria/ desnuda/ excitante/ copulativa/... a pierna suelta/... a pieeerna sueeeltaaa! aaaahhhh!!!...Y de sus manos estalló una eyaculación de papeles que sobrevolaron por toda la sala con lo cual la gente salió corriendo y se dio por terminado el recital.De los poetas piuranos se supo que terminaron en una turra de padre y señor mío en un antro capitalino. Y ya al salir nos encontramos con Jorge Tume sentado, lagrimeando, recostado contra el portón del Chaska: Perdónenme muchachos,YO NUNCA TENGO LA CULPA DE NADA!!! Los piuranos me fallaron!!! Y con los ojos bien abiertos y el corazón purificado por la presencia de la Poiesis, le extendimos por mil millonésima vez... la mano amiga.

viernes, 23 de abril de 2010
FECHA 20: POESÍA DE MIÉRCOLES
Y empezó así la vigésima edición de Poesía de Miércoles. La ofrenda del libro Alucinado de Luis Boceli, poeta chiclayo radicado en Lima, rompió el hielo entre el público y los orates, perdón, entre el público y los artistas (éstos se preparaban, delirantes, en un rincón del Chaska, con los ojos en blanco, entre contorsiones, mientras los invadía el Estro Poético).
Walter Toscano, eximio dibujante y aeda, inició comentando el poemario de Boceli y luego el poeta –esposado al organizador Jorge Tume que fungía de 911- apareció ataviado con una bata de médico y la cabeza rapada. Eres mi botiquín de primeros auxilios/ mi antipirético/ antiinflamatorio/ analgésico/ frasquito de algodón:/ VIDA. Conciente de sus transtornos el bardo se disfrazaba del personaje que poetizaba, así a la par que hacía su lectura hacía su terapia. Una gorra de policía ornaba su descabellada testa: Mi primer libro fue una metida de pata:/ una descuajeringada:/ no me calatié del todo:/ PERO COBRÉ! Los aplausos no se hicieron esperar mas hubo que sacar al susodicho con la ayuda de tres fornidos asistentes y del poderoso Tume. Ahora aparecería el recientemente galardonado por el COPÉ de Plata, Carlos Baldwin del Castillo, conocido en el universo poético nacional como Carlos Tataje. Anheloso de homenajear a Vallejo tomó por asalto el escenario y se desgañitó con los versos del cholo santiaguino y con los
suyos por supuesto. Paulatinamente fue entrando en trance y poema tras poema, desde su pequeña estatura y su delgadez de contextura, fue irguiéndose sobre los horizontes de la eternidad –recordemos que lo poseía el espíritu de Vallejo- y crecía y crecía y se engrosaba como un roble y su mirada adquiría tintes apocalípticos y devastadores:¡Ay de mi mugre blanca en su hez mancomunada!,declamaba a Vallejo. Transido, salomónico, decente/ compuesto, caviloso, cadavérico, perjuro, Vallejo. ¡No puede ser sido!, Vallejo. Simplificado el corazón pienso en tu sexo, Vallejo. Los pollitos dicen pío, pío, pío, Tataje. Ya con dos metros y medio de estatura y con la musculatura de La Roca, abandonó cómodamente la mesa de lecturas tras haber irradiado su magia personal; y aunque no hubo necesidad de represión con él, ya no se le pudo contener el alud verborrágico y se pasó las siguientes horas en el baño del Chaska declamando toda la poesía peruana desde Melgar hasta el eximio sonetista Miguel el Chato Barraza. Ahora le seguiría el recontracrazy Salomón Valderrama, natural de Ischil, un pueblito de la sierra liberteña arrasado por el huayco (sólo un cuy y él fueron los sobrevivientes): Y llevo así esta ardiente tortura/ tal como una luciérnaga lleva el cuerpo encendido de locura... Salomón –que no concluyó sus versos porque escupía a los asistentes cual un Artaud peruano- fue atrapado con redes antimotines y conducido a vergajazos para un ablandamiento poético en el callejón del Chaska. Luego le sucedió el incurable Beto Barriga que reapareció con nuevos bríos y declamó sus poemas con creciente y contundente calidad... pero en hebreo-arameo. Puros locos. La gota de arte inspirador, hermoso y conmovedor la pusieron los muchachos del Teatro de la Luna con su director Paúl Maravilloso Ruiz. Mostruos en el parque fue la obra que Julio González, Alejandra Ovalle y Keyton Marquina recrearon en la sala de performances con gran ovación de los presentes.El público no cabía en sí. ¡Esto es Poesía!, se decían mientras solitos se iban colocando su camisa de fuerza, solitos tomaban sus pastillas, solitos formaban cola e iban entrando en fila al ómnibus del Sanatorio Mental Larco Herrera de Trujillo.... Tiii tí!!! Tiii tiií!!!

jueves, 15 de abril de 2010
19 EN SUS MIÉRCOLES
Niños con transfusión de sangre enferma, espetó Félix José de la Darza; bestias indultan la deuda circunscrita, rugió Erick Fiestas Sorogastúa; en este mundo nada es recíproco, musitó Sharon Salazar. Pertenecientes a la secta de adoradores de la Poiesis de la UPAO, los aedas de COSMOPUEBLO decantaron los sentires de la juventud trujillense en un recital de miércoles que, paradójicamente, irradió frescura y dolor.
Invitados y público en general se arrellanaron en el suntuoso mobiliario del Chaska. Atendidos elegantemente por los mozos, bebíamos martini cuando los poetas poblaron la mesa: como perfectos caballeros se dejaron caer pesadamente sobre las sillas, mas al advertir que les faltaba el alma, el brillo, la cereza en medio del pastel, invitaron finalmente a la única damisela del cónclave entre balbuceantes disculpas.
Ahora todo estaba dispuesto para el sacrificio de la verdad: para cortarle la aorta y dejarla sangrar en el divino éter. Empezó el sonriente Roberto Martín Vega, autodenominado literariamente Félix José de la Darza, el Vampiro Feliz. Con una sonrisa de oreja a oreja se presentó inocente y perfecto, y cantó así: La Salud, me doy cuenta que es un chiste de salón/ Se dicen entre susurros nuestros curadores del cuerpo:/ Hey colega, ¿cuál es tu hazaña?/ una pierna menos un riñón. Y continuó con sus irónicas reflexiones: Alimentaos de pan de negligencia/ como todo cuerpo que requiere de éste/ para su subsistencia. Sarcásticas expresiones cargadas de verdad social que tuvieron su eco en las palmas del respetable. Le continuó Mauricio Flores, apacible mancebo de ojos desmesuradamente abiertos que veían: a los temores, a los temores no los quieres ni ver/ entonces me haré recuerdo y tendré cuidado de no ser. Y prosiguió en juvenil éxtasis: Verás mis olas/ mis quejas/ mis palabras/ mi mal./ Verás perderse en la distancia lo que mi mentir olvidó de contar. El ambiente se avivaba bajo el fuego de la Poiesis y para ornar la noche surgió en medio de los viriles bardos la prístina flor de la feminidad: Sharon Salazar, Minerva: Quisiera saber qué piensan los cabezas de bestia/ así tal vez pueda saber cómo escapar/ no entiendo porqué les parezco tan poco amigable/ si hoy me puse mi vestido amarillo/ y hasta aprendí a bailar. Su lectura fue más sarcástica que las anteriores, mejor vocalizada, con más valentía. En este mundo nada es recíproco/ me dijo el padre Cabeza de Bestia/ así que al bosque color sepia salí/ y vi a los niños ave encerrados/ pensé en liberarlos pero no podía/ ¡antes debía liberarme a mí! Sencillos versos que evidenciaron la genuina instrospección de la poeta a quien le continuaron al alimón los líderes de COSMOPUEBLO, Diego Horna Y Erick Fiestas Sorogastúa quienes se burlaron ingeniosamente del moderador y activaron su juguetona y particular poética: Erick: Una ola plateada surca el latido de un sinuoso hola. Diego: Para marzo, de ayuno, sin sentido, me pegué al pegamento de mi primera comunión. Erick: Ojos reflejoides, carne inasible, boca fumígena. Diego: En Navidad Jesús me trajo una cruz con madera de tu cama. Erick: Nostradamus se acomoda en mi retina y por el cristal deja un breve resol en mi esclerótica. Diego: Y se gradúa de pastor y de fakir. Risas, aplausos y la poética comunión requerida para una noche de miércoles. Se concluyó con el inefable Beto Barriga que perdió su lente de contacto y su bastón –así que leyó tuerto y cojo- y con el talentoso video de Renato Milla y Boris Baltodano jóvenes artistas de la UPAO.
Finalmente, Don Antenor Orrego -ya arcángel-, descendió en flamígeras nubes desde el cielo y decretó: Estos son mis hijos, a quienes he dado potestad de locura y libertad. Se tomó un par de chelas con el organizador Jorge Tume y, misteriosamente desapareció, después de adquirir su novela El Dios Araña en INFOLECTURA.
viernes, 9 de abril de 2010
FECHA 18: DE ARÁCNIDOS Y POESÍA
El Amor, esa locura, ese extravío, ese misterio que une a los seres, que diluye al corazón en lava volcánica y nos hace gozar hasta la más espantosa tristeza. Pues bien, este fenómeno magnificiente se hizo presente en la última versión de Poesía de Miércoles. Los poetas –flor en mano, melancólico mirar, labios balbuceantes- se sentaron a la mesa de lecturas y dieron rienda suelta a su constreñido corazoncito.
Previamente se había programado la aparición del traidor a la Poesía Ricardo Vírhuez. Llegado desde las Limas Ricardo había iniciado su destino en las letras como un fiel servidor de la Poiesis, sin embargo treinta monedas de plata desviaron su destino y aparecía ahora con la última de sus novelas: El Dios Araña. César Olivares -picado por el arácnido- nos introdujo en los detalles de la obra a la que calificó de amena y gratificante (y luego falleció). El mismo Ricardo se explayó posteriormente en los orígenes de su inspiración, los avatares de su creación y los esfuerzos de su difusión. Las arañas del Chaska –que no son pocas- bajaron desde los rincones para adorar a su deidad y al oscuro desfogue novelístico le siguió el turno de los aedas y su enamoradiza ensoñación.
Empezó con lo suyo el candoroso poeta José Guibert. Se le oía a duras penas, parecía siempre a punto de retirarse, lo ahogaba una oceánica timidez, pero el Estro Poético lo acompañó a lo largo de todo su camino: Boca que piensa en la boca/ sexo que es olvidado/ que es creado por caricias como látigos/ de ese dios vacío/ y sus historias de piedras enterradas. Continuó: Él dice bésame/ desnudo en un rincón del yate/ pero de pronto Él se yergue y se hace más grande que el yate./ Él era bello/ muy bello/ a mi parecer tenía algo de niña./ Y me hundió/ en el cabello/ sus interminables, sonámbulos dedos. Aunque el indefinido lirismo de José afloraba como un remanso, sus versos propiciaron la tumultuosa atención de las almas hacia los amorosos versos del poeta Alejandro Benavides quien cantó y encantó: Y si tú, querida, me preguntas/ ¿qué es el mar?/ yo te respondo:/ Es una enorme gota de agua/ Es una enorme gota de muerte/ Es una enorme gota de vida/ es una enorme gota eterna/ pero tú, querida/ me miras/ y callas. Aplausos para el feeling del aeda que continuó con doliente sabiduría: Nunca digas que todo está perdido/ o nuestro corazón se volverá duro como/ la piedra del río/ y ya no será capaz de ponerse triste. Hermosura en los labios de Benavides reconocido en Trujillo por su trascendental trabajo editorial y su noble compañerismo. Y para concluir la idílica noche, la Poesía hizo su milagro de Amor: perdonó al oscuro, al devorador de carroña, al asesino, a Ricardo Vírhuez, el mismísimo Dios Araña (no confundir con spiderman) y lo iluminó: Llamo a todos los hombres/ a amarte como yo./ Llamo a los hombres/ que pasaron por ti/ a que me enseñen tus secretos caminos/ tus exaltados gritos/ y tu tierna manera de calmarte./ Los convoco a todos./ Que vengan/ Quiero demostrarte/ que siendo de todos eres mía.// Que yo los abarco a todos. Definitivamente habló como un dios y prosiguió inspirado por la misericordiosa Poesía: Y esta es mi verdad/ aunque te lo diga despacito/ o no te lo diga:/ Estás en mí, amor, y yo no sé qué hacer/ qué más decir./ Cómo darle vuelta a esta página/ y alcanzar el silencio/ de tu boca que me besa/ ¿Cómo sacarle la vuelta a la palabra/ y quedarme -aquí o allá-/ pero CONTIGO. Desfallecentes suspiros, manos que se entrelazaban en la penumbra, miradas de borrego degollado, labios que se empinaban y tocaban otros labios: ¡El poder del Dios Araña era un poder de Amor!
Concluyó el recital con todos los asistentes abrazados, intercambiando teléfonos, regalándose flores y mirando las estrellas templadazos, perrazos, guau guau, pío pío, miau miau...

sábado, 3 de abril de 2010
FECHA 17: HASTA CORRIÓ SANGRE

Aunque se programó el inicio con Relatos de Madrugada, sorpresivamente tuvimos la visita del poeta chileno Álvaro Pereira, (de quien se sospecha trajo el síndrome del desastre). Educado y cortés, sin embargo, Álvaro, se ganó al público con sus versos sensibles, esenciales y sociales. Y grata fue la presencia de este viajero que llegó inesperadamente y partió agradecidamente.
Ahora la flamante publicación de OREM, la obra de Léster Rodríguez, presentada por el indesmayable poeta Óscar Ramírez, editor y organizador de eventos. Óscar desmadejó un discurso propicio para el alumbramiento, Léster atacó con la lectura de una de sus historias y Relatos de Madrugada vio la luz de este mundo e
ntre los elevados cánticos de Miguel Ángel Olivares cantautor chimbotano que arribó hasta El Chaska para deleitarnos con sus himnos y tonadas. Aplausos del respetable para el libro, para el trovador y para los poetas que calentaban motores y que se reprodujeron por misteriosos métodos mágicos como veremos ahora que empieza el recital: El joven Wálter Vásquez Pegrías nos ofrendó sus versos de ausencia: Después de la sombra/ no existe otro retrato tuyo. Talentosa ensoñación de Wálter quien se llevó sonoros aplausos por su entusiasmo en difundir la poesía en talleres y publicaciones autogestionarias. Le continuó el poeta y declamador Wálter del Rosario quien llegaba preparado para un milagro en el escenario. Empezó sus versos con la impostación exacerbada de los declamadores, con gestos que exorcizaban demonios mil. Continuó con el clásico ¡Cómo has cambiado, Pelona! de Nicomedes Santa Cruz que ocasionó la hilaridad del público y más aún del sensual batallón de señoritas acantonado entre los asistentes. Entonces, como por arte de magia, ya no era Wálter del Rosario quien se esmeraba en escena sino una grácil y armoniosa púber llamada Shalom quien despepitaba verso a verso, con endulcorante voz e inocentes ademanes, un poemaza del gran Mario Florián. Un ramalazo de luz tocó a la niña por el instante que sólo los elegidos vieron y
se pasó luego a las ligas mayores: Santiago Aguilar, viejo rey, poeta, organizador de eventos internacionales, cuantioso editor, trujillana leyenda de las letras peruanas, en definitiva, Santiago Aguilar. Las damiselas suspiraban anhelosas endulzando el aire mientras Aguilar iba musitando, pausado, sus finuras, mas apenas acabó pasearon sus amplias posaderas, casi indignadas, frente a nuestras narices abandonando, una a una, el recital. Entonces no se pudo contener más el caos. Reapareció Wálter del Rosario, machete en mano, pelos parados, ya poseído por el Estro Poético, Beto Barriga se le enfrenta pero a medio poema la memoria le falla y contraataca Del Rosario declamando un asesinato pasional, saca el machete lo clava en el piso, destroza al enemigo, lo destaza, y nuevamente arremete Beto Barriga, se esfuerza, apieta los dientes, se encomienda al Creador, pero vuelve olvidar su poema. A un lado Del Rosario -caído en la batalla de la belleza- se venda la herida que se inflingió con su propio machete y entonces ante tanta sangre, ante tanta anarquía, ante tanto desmán, La Poiesis se apiadó de Trujillo y mandó un terremoto sobre el Chaska. Afortunadamente, ningún herido: Todos muertos