jueves, 15 de julio de 2010

FECHA 32

UN RECITAL HISTÓRICO

David Novoa

Los poetas eran José Briceño Berrú, Armando Arteaga y Juan Félix Cortés. El portón del Chaska lucía como una boca hambrienta por donde ingresaban los invitados. César Olivares, organizador, tiritaba nervioso: el local estaba lleno ¡y los bardos no llegaban! Brrr. Fríazo y la inquietud crecía como una rémora. La gente de Tume siempre falla, comentábamos, mientras los últimos asistentes arribaban en sus flamantes último modelo e ingresaban acompañados de suculentas anfitrionas. Nos referíamos a aquellas ocasiones en que los invitados piuranos de Jorge Tume se fueron de parranda y nunca aparecieron, y a aquella vez en que sus convocados simplemente ni asomaron las narices por nuestro evento. Pero bueno, a la tercera iría la vencida. Y, en definitiva, la vencida era real. Olivares restregaba eufóricamente los dedos sobre el celular, pero nadie respondía. Ni el mismo Tume que apareció -por fin- rozagante, recién bañadito y perfumado. Enterado de la crisis, se le fue el fulgor y se enfrascó en las llamadas que no recibían respuesta. De repente ya no vienen estos churres, guá, comentó al borde de la desesperanza.

Pero como Poesía de Miércoles es poética, como Poesía de Miércoles es el infame templo de lo prohibido, como Poesía de Miércoles es nuestro corralón libérrimo para a jugar a la belleza, decidimos hacer el recital con el público. A ver ¿qué poemarios tenemos? De Ricardo Virhuez, de Manuel Ibáñez Rossasa, de Danilo Sánchez Lihón y de José Watanabe. Ya, ponlos en la mesa. Vamos a hacer pasar al público de tres en tres para que lean un poema cada uno, el que elijan de los libros que tenemos aquí y salió el recital. Tahhh. ¡Somos lo máximo! ¡La Poesía nunca muere, carajo!

Dedicida la tónica de la noche los primeros en pasar al altar fuimos los tres organizadores: César Olivares, Jorge Tume y yo. Contenta la muchachada: ¡Por primera vez compartíamos la mesa que tanto tiempo les cedimos a nuestros invitados! Y como la Poesía es poética no me sorprendió encontrar un papel en el bolsillo con un texto del divino Eielson: Que todos somos poetas/ no cabe duda alguna/ y no sólo los humanos/ sino también el cocodrilo –señalé a Tume- las hormigas –señalé al público- y los monos –nos señalaron a Olivares y a mí-. Risas. ¡La Poesía existe! Lo corroboramos una vez más. Se cree que es la imaginación desenfrenada de los locos, pero no. Es la realidad vista desde el cristal de la belleza, inclusive sin cristal y sin belleza como sucedió esta noche mágica donde Eielson apareció –como un genio travieso- desde un bolsillo para retratarnos. Continuó en la lectura Jorge Tume y al llegar el turno de Olivares, precisamente cuando íbamos a inaugurar el primer evento en la historia de la literatura donde el público se haría solito su recital, aparecieron. Llegó la comisión plenipotenciaria del norte peruano: desde Milán, Italia, el destacado hombre de letras, José Briceño Berrú, natural de Chulucanas, y los célebres escritores sullaneros Armando Arteaga y Juan Félix Cortés. Vi al público: allí estaban la mamá de Beto Barriga que había ido por primera vez; doña Luz Romero, ex candidata a la Alcaldía de Trujillo; Ulises Loyola, crítico de arte; el pintor Óscar del Águila y a una vasta retafila de maravillosas almas que hubieran vivido la deliciosa experiencia de sentarse en el solio de los elegidos y leer las grandes verdades de la existencia. Pero no ocurriría esta vez. Para la próxima será. Asentimos en silencio.

Los escritores disculparon su tardanza –tuvieron un compromiso previo- y ahora estaban aquí para compartir lo suyo. Sin embargo, fue para bien. Presentaron el libro: Los límites del odio. Luego leyeron sus magníficos versos y finalmente sembraron las mesas de bosques de chelas que nos encargamos vertiginosamente de talar.

Conclusión de la noche: Se rompió la maldición de Tume –tarde, pero llegaron sus convocados- y para celebrar nuestro poderoso Director se ha lanzado ahora con una ambiciosa tarea cultural: Realizar la I Feria del Libro de Piura donde Poesía de Miércoles tendrá el lugar principal: Alcanzar el papel (con poemas de David Novoa) ¡en los servicios higiénicos!

¡Qué viva la Poesía, carajoooo!

(Mejor dicho: que viva la Poesía, mierda)

FIN.


IMPORTANTE: El próximo MIÉRCOLES 21 de JULIO se perpetrará PERÚ DE MIÉRCOLES evento promovido con el Centro Peruano Americano EL CULTURAL. Habrá gratis BRINDIS CHELERO por fiestas patrias, testimonios poéticos, performance sonora de José Carlos Orrillo y su emsable musical y concierto de rock con Extraño Deseo. Con esta fiesta Poesía de Miércoles celebra su ininterrumpido medio año de recitales, conciertos, lecturas y locuras. ¡¡¡INVITADÍSIMOS!!!

miércoles, 14 de julio de 2010

EL DESTAPE

MEDIO AÑO DE POESÍA DE MIÉRCOLES

INGRESO LIBRE

TODOS INVITADOS

viernes, 9 de julio de 2010

FECHA 31

Es un sueño Poesía de Miércoles

David Novoa

¡Y siguen las presentaciones de miércoles! Esta vez les tocó a dos irreverentes jóvenes amantes de la pichanga literaria: Hernán Darío y Giancarlo Briceño, y a un apacible tercer aedo: Félix Pereda Carrasco. Llegados los invitados se empezó inmediatamente el reparto de Poesía como si de pan se tratara: grandes hogazas para las lindas damiselas, migajas para los jóvenes universitarios y marraqueta dura para el organizador Jorge Tume. El moderador César Olivares inició con chispa lo que dio pábulo a los bardos a arremeter con un recital al alimón. (Al alimón quiere decir en conjunto, a dúo). Y así fue como leyeron Hernán Darío y Síficus Briceño, mejilla con mejilla, agarraditos de la mano, guiñándose cómplicemente: Mierda, mIeRdA, SOMOS MIERDA detodoquier/ esPecie de un Rojo sombrero putesco/ Que mAneja sus cortos pantalOnes apretando/ El pujante alarido de aqUella acomplejada/ Cerebro-forma o fondo de FalDas contradicTorias/ Grita mierda: MIERDA soMos mIeRdA roja y aMarilla... Ondas seducen al aire, son castañas/ Son viento, son mierda/ Y Si la mIerda nace del suelo/ Somos del campo del ambiguo verde/ Ondulado, abre tu pecho y verÁs que/ La mierda emerge de adentRo… Su lectura fue contundente mas un tanto desviada. Dispararon con solvencia pero su inexperiencia erró el blanco y no los oímos con fidelidad. La voz de Síficus se perdía por su veleidosa forma de sostener el micro y la voz de Darío se diseminaba nítida en el ambiente. Así su loco y bello poema sólo asomó por momentos su rostro de palabras.
Aplausos para los noveles rapsodas. Les sucedió Félix Pereda, solitario escritor, quien se expandió en una monocorde autobiografía que envió al borde del aletargamiento al respetable. (El gato Baudelaire les fue a meter verso a unos ratones, Beto Barriga se retiró a conversar con su otro yo -formado por unos 25 o 27 otros subyoes- y Jorge Tume, royendo la prosaica piedra de su seco pan, dormitaba con impaciencia). Pero reaccionó Félix Pereda y dejó salir sus sonetos que albergaban genuina Poesía: Hoy, hermano, estoy en el poyo de tu casa/ la casa que es la Patria de las Letras del Perú/ y he visto tus ojos yertos, tan yertos como tú/ y sé que estás atento a ese tu clamor que no pasa// Y en este clamor que te traigo, sentado junto a ti/ te digo que nuestra patria convulsa como tu España/ ahonda sus problemas que son frenético baladí/ y el pueblo ya revienta. A él no se le engaña.// Estamos taciturnos como ayer tú lo estabas/ ¿qué hacer? ¿rezarle a Cristo? ¿tomar las armas?/ ya nadie está tranquilo, ni siquiera las almas// Y aquí en nuestra tierra estoy como tú estabas;/ chacchando las miserias y luchando incomprendido/y te dejo este mensaje porque, ¡tú, hermano, no has partido! Intercalando versos de Vallejo con los suyos fue abriendo una grata brecha en la atmósfera de miércoles y se hicieron estallido los aplausos. Mejor aún. Desde el público se levantó una voz de congratulaciones para el escriba. Y en pleno éxtasis chaskero entró Julius, el enamoradizo bardo de la urbe. Extrajo su guitarra como un sable e incrustó sus melodías en el vibrante e invisible éter. Algunas bellas cervatillas se sonrojaron, el gato Baudelaire se enamoró de un pericote -y se lo comió para llevarlo siempre consigo- y Beto Barriga se aproximó al cadalso levitando con su bastón en la mano. Era su momento de leer. Sin embargo, como pocos saben, Beto, este precoz y destacado poeta, acaba de cumplir los 15 años y se encuentra en un momento de diluvio creativo y de visionaria expansión. Así que de pie con su bastón –con el que aporrea a sus fantasmas- cantó sus textos con una voz que empezó a confundirse con chillidos de roedores en tropel, las paredes del Chaska se disolvieron y se extendió fantasmagóricamente la noche saturada de ojos gigantescos. Jorge Tume y César Olivares, organizadores, se redujeron al tamaño de minúsculos ratoncillos y entonces, corriendo desesperados de las gigantescas fauces felinas que nos perseguían, nos dimos cuenta que no existíamos, que nunca existimos, que Poesía de Miércoles sólo ha sido y siempre fue el sueño del Gato Baudelaire...ahhh!
(No te vayas a despertar, Michito... Sueña que nos auspician el evento, más bien).
Miauuu... perdón, FIN.

jueves, 1 de julio de 2010

FECHA 30

LOS MIÉRCOLES EN SUS TREINTA


¡Y reapareció la luz del Estro Poético! Desde el radiante centro de Dios brotó un rayo de enceguecedora belleza y sabiduría que descendió hasta Trujillo: Atravesó el Palacio Municipal pero no encontró ningún corazón abierto; cruzó las oficinas del Gobierno Regional, pero estaban todos distraídos camuflando sus coimas; pasó por el Arzobispado, pero el prelado y sus monaguillos charlaban repartiéndose las limosnas con su copita de vino al lado. Ya a punto de volver al Cielo e informar al Altísimo que Trujillo está desahuciada, que ajusticie con azufre y fuego a este pueblucho sin alma, recordó un lugar llamado Chaska y a un evento de miércoles y a un cónclave de ilusos soñadores: Al atravesar el portón se halló con este grupo de fieles arrodillados esperando con la boca abierta una gotita de Belleza. El Estro, lumínico y energetizante, se volcó feliz sobre las almas ansiosas y ellas cayeron al suelo hablando en lenguas (menos el gato Baudelaire que ya habla cinco idiomas y por telepatía).

Y así empezó la trigésima edición de Poesía de Miércoles: Precisamente con el magno sacrificio de dos vírgenes que desfilaron felices al santo matadero: Katia Denisse y Ana Patty Roncal. Katia leyó sus versos delicados y acariciantes, luego nos solazó con una traducción suya de unos versos de Paul Eluard, y Ana Patty, más intelectiva, con cierto toque de crudeza femenina leyó sus versos psicológicos y sociales. Las dos confesaron que ésta era su primera vez... primera vez en leer en público, por supuestamente. Aplausos. Les continuó el también virginal GJ, más conocido como Gustavo Jesuscristo, cuya guitarra se desenvolvió en cálidas notas y cuya voz hizo evidentes los motivos de su todavía doncellez. Aplausos. Ahora, apareció Beto Barriga con su bastón en una mano, con su gigantesca pluma de cóndor en la otra y con el gato Baudelaire como bufanda para el frío. Su poema de contundente raigambre filosófica, afectado por sombríos tintes apocalípticos hicieron retumbar tempestades de goce dentro de las almas. El fotógrafo José Carlos Orrillo cayó en éxtasis, lo mismo el talentoso atrapa imágenes Vitto Cq (ellos se deslizaban sinuosamente como sierpes alrededor del bardo capturando la fugasísima eternidad). Aplausos. Luego el Estro Poético se sorprendería aún más pues la multitud de elegidos se trasladó a la sala de performances donde les esperaba el sacerdote de la risa, el adalid de la carcajada, el ayatollah de la jocosidad, el pontífice de lo hilarante: David Hoyos con su performance: PAYASO DI MIÉRCOLES. Fue el acabóse. Apretados como sardinas en lata, hombro a hombro niños, jóvenes y adultos, genios y retardados, artistas y poseros, machistas, mariposuelos y lindísimas damiselas, todos unidos y hermanados por el amor a la Poiesis, se rindieron ante el inexorable talento del clown. Una obrita infestada de claves inteligentes que evidenciaban nuestra fatuidad, nuestro aturdimiento al vivir una existencia enfrascada en los estímulos superfluos de la urbe. Una performance que desenmascaraba nuestra tan generalizada idiotez al contrastarla con resabios de cómico misticismo y con un delicioso remate libertario. El Estro Poético dijo entonces: He aquí mi hijo, a quien he elegido para mi obra. Y una luminescente paloma blanca descendió sobre la cabeza de David Hoyos, otra nívea avecilla sobre la de Beto Barriga y otra –pero esta era una tortolita pulguienta y media desplumada- sobre las cabezas de Jorge Tume y César Olivares, organizadores de Poesía de Miércoles. Amén.

(La salida fue caótica. Fotos. Abrazos, Felicitaciones. Chelas. Medios de prensa. Entrevista a David Hoyos para la tele. Bronca en el baño de Jorge Hurtado, el Gudi, contra su sombra -que le dio duro-. Y el gato Baudelaire que cantaba: guau, guau, pío pío, miau, miau! Feliz trigésima edición Poesía de Miércoleees, carajooo!!!)

miércoles, 23 de junio de 2010

FECHA 29

Poesía de Miércoles: Noche de Betos, Asaltos y Alumnos


Es hermosa la Poesía. Realmente lo es. Esta noche llegaron tres poetas colegiales escoltados por la profesora María Esther Pérez del proyecto literario Décima Musa. Iniciaron el recital presentándose con una contagiante ingenuidad que impregnó de dulzura el ambiente. Oímos así el Credo Poético de Laury Trujillo: Poesía Nuestra/ que estás en el sentimiento/ santificada seas en este papel/ ven a nosotros como estrellas de luz/ hágase tu voluntad en los libros/ como en la existencia/ danos hoy la inspiración/ y perdona nuestra inconstancia/ así como nosotros perdonamos la incomprensión... Conmovedor poema de esta jovensísima amante de las letras. Le siguió el pundonoroso joven Leoni Rebaza quien nos trajo el panorama mortalmente sombrío de su alma: Pido perdón a todas las sonrisas que maté/ con este retrato de la verdad/ pero hoy mis demonios se han vuelto amigos míos// Hoy es un día para morir sin razón/ pues para aquellos que piensan que están vivos/ no hay engaño más grande que los latidos de su corazón! Leyó con juvenil crudeza el buen Leoni y le continuó Daniela Luciano Lázaro, la Alcaldesa Escolar incapaz de contener el éxtasis amor que la consumía: Eres ese ser que se vuelve sombra de mis sueños/ tu mirada se apodera del silencio de mi alma/ eres el pincel mágico que dibuja mi nostalgia/ eres quien inunda mi horizonte con la melodía de tu calma... Poéticas linduras que nos compartieron estos adolescentes embebidos ya en sus pininos literarios. La profesora María Esther concluyó la escena inicial con la melodiosa declamación de un poema extenso como un río y se despidieron entre potentes aplausos y felicitaciones mil. Les siguió Beto Zelada, introspectivo y contemplativo poeta de Legión, cónclave de bardos, asesinos a sueldo y multimillonarios excéntricos. Nos sorprendió Beto Z con un estilo filosófico que pocos irradian desde Poesía de Miércoles: Yo le escribo a las sensaciones/ o a cualquier elemento que tenga que ver con ellas en génesis o consecuencia/ Les escribo porque hacerlo resulta tangible a mi percepción/ Sinceramente es un ejercicio que se puede realizar mucho más allá de las manos/ ¿cuánto hay que pensar para poner la palabra duda sobre el papel/ sobre la carne? Los espectadores brindaban con ajenjo, whisky y champagne, algunos hasta bebían la sangre del gato Baudelaire al que habían sacrificado en el callejón del Chaska minutos atrás. Continuó Beto Z: El hombre es una cáscara/ pero no es débil:/ quien le golpea/ se hunde en su vacío. Excelentes versos –lúcidos y desconcertantes- con que finiquitó este aedo su aparición previa a la llegada de los Legión. Ellos habrán de presentar Trama, su revista literaria, en las próximas semanas; mas en este preciso instante Beto Z tuvo que saltar de la mesa porque llegó el turno de Beto Barriga quien ya lanzaba bastonazos a diestra y siniestra y rugía uno de sus poemas más celebrados: Rewind. Beto increpó, amenazó, rogó, clamó, abrió las nubes, abrió el mar rojo, abrió su corazón, resucitó al gato Baudelaire y despertó la exaltación en las almas presentes. Jorge Tume y César Olivares de organizadores de Poesía de Miércoles se transformaron ipso facto en Presidentes Fundadores del Club de Fans de Beto Barriga. Única condición para pertenecer: Ser hermoso y no tener nada que ver con la normalidad. Beto recibió una cerrada salva de ovaciones y partió de la mano de Baudelaire, el gato al que resucitó con conflictos de identidad. (Guau! guau!, se quejaba el minino de su nueva voz).

Y para terminar la noche Katia y Carlos Asalto, directamente desde las multicolores cavernas del averno musical trujillense, nos trajeron su proyecto Maquinaciones. La performance sonora se titulaba: Maquinando Maquinaciones. Katia se dedicó a los teclados, tierna y gentil y el Asalto recibía descargas eléctricas, ponía los ojos en blanco, tormentas y tempestades despeinaban su larga cabellera, su alma salía y entraba de su cuerpo y finalmente murió en el escenario cumpliendo el sueño de su vida. Pero Beto Barriga, haciendo uso del Verbo viviente, lo resucitó justo como hizo con el gato Baudelaire e, igual al gato, Carlos Asalto renació con una nueva voz al mundo musical trujillano: pío, pío, pío...

Parece que su próximo concierto será en una granja infestada de gripe aviar.

FIN.

jueves, 17 de junio de 2010

FECHA 28

Poesía de Miércoles: Homenaje a Babel y Zahorí


Los nombres de Duncan Sedano, Carlos Prado y Miguel Ángel Pajares sonaron fuerte en la poesía trujillana en la década de los 90s. Duncan y Miguel Ángel se repartían cada año todos los premios Lundero de Poesía y tenían a su cargo además Saliendo de Babel, la página literaria del suplemento Dominical de La Industria. Carlos Prado, por su parte, además de ser un poeta édito, fue el gestor de la revista Zahorí y de varios recitales que irradiaron el fuego poético en aquel entonces. Mas los años pasaron vertiginosos. De los claustros universitarios los aedas migraron a los claustros judiciales y la Musa que antaño acariciara sus frentes cansinas y hundiera delicadamente los dedos en sus cabelleras, se retiró ante la llegada de manos más carnales y sensuales: acariciables y tangibles manos de mujer: Los poetas se casaron, tuvieron hijos, destacaron en sus profesiones, la inocencia que antaño abrió la puerta a la Poesía la clausuró entre sollozos y los que fueron los portadores del fuego sagrado le pasaron la antorcha a los nuevos locos de la Belleza.

Por eso Poesía de Miércoles invocó a los Zahorí, ya catedráticos y destacados hombres de leyes, pero en lo más profundo de sus corazoncitos, contemplativos aedos. Así que llegaron soledosos y nostalgiosos y cantaron sus nuevas églogas al público de miércoles.

Duncan inició con la inteligente crudeza que lo caracteriza: Hoy no llueve en Trujillo/ en realidad/ nunca ha llovido/ pero igual espero// Tengo las manos manchadas de crimen/ Es mi oficio// En ciertas ocasiones/ he intentado identificarme con las cosas de este mundo/ amar la belleza del gesto puro/ abrirme en canal el corazón/ quebrar la realidad/ he intentado convertirme en ser humano/ A cuánta gente he comprado/ cuánta gente me ha comprado/ fácil barato 2 por 1/ Pero no fue posible// Más tarde quizá llueva/ no he de perder la esperanza/ y levanto al cielo mis ojos/ implorando que por favor suceda/ que por favor llueva/ que por favor la ceniza de mis padres no se pierda en la memoria/ que por favor recojan mi cuerpo de la calle solitaria/ donde resbalé una noche sobre excrementos// QUE LLUEVA. Beto Barriga, conmovido, interrumpió para solidarizarse y felicitar al poeta. Le siguió Carlos Prado con sus melancólicas letanías: Poema dedicado a Diego Armando Maradona: PELUSA: Escribir desde el Perú sobre ti/ después de/ haberte visto solamente en televisión/ me otorga una singular retrospectiva// Las calles que en blanco y negro / dieron sombra a tus primeros sueños/ y a tu olímpica soledad/ son las mías/ nos conducen a los mismos paraderos// La gran diferencia consiste en que tú/ lograste hacerle un gol al miedo/ yo solamente un mal verso// Tu cruzaste el estadio azteca/ y tumbaste a la Dama de Hierro//Yo escondí el balón que compré con mis propinas/ gastado y desinflado/ como mis pretensiones de emularte// Pero se sirvieron de tu antigua tristeza/ mal disimulada con goles que te fueron dejando/ cada vez más solo// Tienes que aceptar que la vida también es redonda/ como el estadio vacío/ donde ocurrió tu última pesadilla// Hay que promocionar a otro muchacho más delgado que tú/ más ágil/ para que siga el partido/ así lo establece el contrato/ que habría sido firmado por mí/ como televidente. Beto Barriga salió de la sala y luego de unos minutos trajo un mohoso balón para el poeta. El gato Baudelaire lo olió y se fue a orinar asado. La lectura continuó con los sentidos versos de Miguel Ángel Pajares: FAROS: Hasta lo alto de los faros/ llega el perfume de las costas/ que soportan la nostálgica ausencia de los seres// Veloz es entonces el recuerdo de las ciudades vagabundas/ donde las canciones alcanzaron muchas veces/ los ecos del éxito/ haciendo que miles de jóvenes saltaran hasta derribar los coliseos/ y veloz es también el mar/ donde acude el fin del tiempo para descansar su fatiga// Son los faros el lugar de los olores suaves/ de los ruidos lejanos/ de la simple soledad que no intenta vestirse/ Nunca serán lugar de alegría/ ni destino ni fin de algún camino/ Lo alto de los faros sólo será el lugar/ donde existe la luz que espera// Al fin territorio para el perfecto olvido. Aplausos para los tres poetas. Beto Barriga ya se había transformado en Rimbaud, Holderlin y Milton al mismo tiempo, así que -bastón en mano- se mandó con un poema inquietante, hechando fuego por la boca: El viejo observa con ojos vidriosos/ inhala oxígeno, exhala memorias/ le gusta pensar que es un árbol/ la razón de su seca y arrugada piel/ le pide a Dios todos los días/ por lo que queda de la temporada// Al viejo le duele verse a sí mismo/ desgastado/ compuesto/ frágil/ putrefactas/ irracional recelo/ hojas marchitas. Ya cerrando el telón irrumpió, avesado e inesperado, Patricio Córdova dándonos con el mazo del sarcasmo en pleno rostro: Sacó una bolsa de chizitos de su morral y extrajo de ésta un largo pergamino: Mi poesía es como un chizito/ no te salvará la vida/ pero cómo la disfrutas: Leyó entonces, agresivamente, su manifiesto: La poesía que destella en mis venas está podrida/ carece de valor/ ningún banco de sangre desea beber de ella/ Mi poesía carece de pretensiones/ no quiero ser surrealista ni supra ni Dadá/ las calles que me secuestran saben que mi poesía no es callejera ni profunda/ mi poesía tiene huecos en las avenidas/ ojos de mujer angustiada/ tiene código de barras/ tiene un número equivocado en la línea telefónica/ Mi error principal consiste en creer/ que todas las palabras suenan a vacío/ a carne descompuesta/ a un enorme animal mitológico que secuestro y torturo a manotazos// Hasta aquí mi manifiesto es pensar, creer que pienso/ creer que la materia de mis palabras tiene trascendencia// Además la poesía no es un negocio rentable en estos días/ dediquémonos a vender armas/ dediquémonos a las más grandes aventuras acorde /a nuestra condición de gansters//Aquí lo que falta es poesía / una mariposa de colores universales con patas descomunales// Mi manifiesto es inestable, porque no establece ningún canon/ Mi manifiesto pretende defenderme del amor/ porque a una mujer se le ama de verdad/ cuando se le ve de perfil/ porque creemos que ese perfil es la otra parte// Mi poesía es un perro muerto hace unas horas/ mi poesía también es enterrada cada tarde entre arenales y osamentas olvidadas/ cada verso es un hueso amarillento expuesto al sol//Mi manifiesto buscaba calles donde expandir su eco/ y sólo encontró borrachos a medianoche/ Mi manifiesto son hombres y no palabras/ mi poesía hace cola para entrar al baño/ mi poesía también estuvo a dieta/ ha sido bulímica, anoréxica e idiota//Celebremos, hoy es un buen momento para darle una paliza/ a esta masa hecha de malolientes palabras.

Ya para concluir llegó el presidente Alan García y se corrompió todo. Fin.


jueves, 10 de junio de 2010

POESÍA de MIÉRCOLES homenajea a las féminas
FEMINÓPOLIS


David Novoa

Así como mandan en la casa también mandan en la Poesía. Lo demostró Feminópolis la noche del viernes 22 de mayo en el INC. Allí, entre una nutrida concurrencia de jóvenes universitarios y público en general se perpetró el tan anhelado Encuentro Poético de Mujeres convocado por las poetas Victoria Larco, Matilde Granados y un equipo de locos amantes de las musas.

Y es que son días de esplendor en nuestra aldea. Semanas atrás se realizaron funciones internacionales con el ballet de Rusia, se inauguró la sala de exposiciones del Teatro Municipal con una muestra de Guma Alvitez, se reactivó la Sala del Colegio de Arquitectos dirigida por la pintora Rosa Benítez -quien de inmediato instauró la muestra NO LUGAR- y la sala Impromptu del Cultural acometió con una expo del pintor Paolo Vigo. Y como cada miércoles en el Chaska, Poesía de Miércoles presenta a los locos del Perú en su adoración a la Belleza.

Sobre este mar de actividades culturosas es que Feminópolis se irguió como el deslumbrante cuerpo de una voluptuosa damisela formado por las poetas de Piura, Chiclayo, Lima y Chimbote. Todas ellas arribaron a Trujillo y se congregaron en el maternal útero de la Poiesis: La sala de conferencias del INC.

Bloggers como Marea Cultural, Kafé Sideral, Signoz hacían sus entrevistas cuando se encaramó al escenario la catedrática y activista social Violeta Barrientos. A través de una reseña de la literatura erótica, la escritora le dio el basamento intelectual a la escena y la limpió del prurito sexista y separatista. No. No era una reunión para acusar a lo masculino: era para celebrar lo femenino. Aplausos. Al subir al altar el primer trío de damiselas sorprendieron leyendo con más aplomo que sus pares hombres: tensas pero controladas, concentradas, hacían ameno oír los largos soliloquios de su femenil universo. (Evidenciamos que las lecturas de los machos son más dispersas y débiles. Quizá sin pretenderlo Indira Anampa, Ana Laura Quintanilla y Karla Kajilima sí ponían los puntos sobre las íes respecto a las tradicionales diferencias de los sexos).

Sus versos eran coloquiales, interioristas, un tanto sacrílegos y narcisistas. Y pese a confesar nerviosismo escénico lucían seguras y capearon airosas el momento. Luego llegó la proyección de Alice Vega que con registro audiovisual inyectó el toque conceptual y la indispensable chispa de buen humor. Junto a ella leyeron sus poemas Victoria Larco y Elena Chávez Goicochea, intelectiva la primera y emotiva la segunda. En ese momento y por un instante, afloró cierta ansia reivindicativa en el saludo de la organizadora. Quizá debiéramos reconocer aquí la ceguera egoísta e injusta con que nuestra sociedad ha tratado a la mujer a lo largo de la historia. Desde aquí, desde esta reunión de su inteligencia y sensibilidad, viendo cuanto más armoniosas y cuánta más personalidad que la mayoría de los poetas hombres poseen las féminas, advertíamos la machista cobardía de nuestro país. Y en nombre de las miríadas de infieles y mentirosos, de acosadores y discriminadores, me disculpaba silenciosamente por los prejuicios y los abusos que les hemos inflingido a nuestras hermanas, amantes y madres a lo largo de los siglos.
Mas si la tradición histórica las fue relegando a la casa, a la alcoba y a la cocina, no fue por el egoísmo de los machos que salían a cazar desde tiempos inmemoriales, sino por su propia condición maternal: Para cuidar a sus críos es que decidían quedarse las mujeres en las cavernas y en las aldeas después y en los departamentos ahora: Para ejercer el divino privilegio de la maternidad a la cual quedan ligadas luego de parir. Mientras el macho solitario -sin hijos que se le cuelgan a beber la vida de sus senos- perdido en las estepas buscaba el sentido de su existencia, la mujer siempre lo tuvo en su interior: El Amor a su hogar, a sus hijos y a su hijo mayor -el padre de sus hijos-, en fin, el Amor a su mundo.
Semejante a la Madre Tierra –la Madre de todas las madres- la madre humana no necesitaba moverse para encontrar la esencia de su Ser: lo tuvo siempre en su vientre, siempre en el radiante y milagroso centro de donde brota la existencia. Nuestras esencias dejaron al macho el mundo externo del cual se apoderó y a la hembra el reino del hogar. Pero estos son otros tiempos, pensaba, recordando a presidentas, gerentas, empresarias, escritoras y viendo a estas jóvenes artistas con talante y personalidad caminar por la vida a agigantados pasos decididos. En fin, aquí estaba Feminópolis.

La tercera mesa fue invadida por Denisse Vega, Matilde Granados y Danitza Crossby. Ya se habían caldeado los ánimos así que las aedas cantaban lo suyo más relajadas y sabrosas. Subieron luego Nevenka Walterdorsfer y Violeta Barrientos. De estos últimos grupos resaltamos las lecturas frescas y refrescantes de Matilde, de Nevenka -que nos envolvió con su deleitoso poema final- y de Danitza Crossby. A diferencia de sus compañeras intelectuales, a Danitza le resbalaban las miserias de la vida y disfrutaba todo con poético fervor: Me divierto en pasos lejanos/ alucinando nubes celestes/ viéndolas más cerca que nunca/ tocándolas, saboreándolas/ llevas, Tierra, nombre de flores// Duermo a pocos/ centímetros de la arena/ ella se desenvuelve/ cual grandiosa reina/ se mete por las paredes/ habita las sienes/ no le tengo miedo/ a las fieras/ los fantasmas/ me acompañan cada tarde/ y de noche astros divinos/ cantan conmigo odas grandiosas/ a su nombre...

Al salir nos enteramos que el INC había alquilado su sala de conferencias para la realización de este evento GRATUITO. ¡Gracias por su apoyo a la cultura INC! ...¡hombres tenían que ser!

FECHA 27

Noche repleta en PdM


¡Brrrr! ¡Hace frío en Trujillo! Los poetas tiemblan, les castañean los dientes, cambian sus chelas por trago corto. El gato del Chaska, Baudelaire, conversa con Beto Barriga mientras van llegando de a pocos lindas damiselas, artistas, diletantes, genios y retrasados mentales: los rara avis de la cultura local. Los asientos lucen llenos, además decenas de espectadores rodean de pie la sala de lecturas. La noche promete.
Mientras Tume y Olivares cantan alabanzas y glorifican a la Musa de la Poesía, se abre la puerta y aparece el primer semidiós: Walter Vásquez Pegrías del microcircuito literario Pegrías del Alma. Junto a la poeta y profesora María Esther Pérez, presenta su poemario-plaqueta: Ilusión de agua. La profesora es auspiciosa con Wálter quien lee su preludio: Ilusión de agua/ es una sencilla y pequeñita historia// Una forma de vomitar recuerdos/ una huida/ una melancolía desdeñada y abotonada al olvido/ un huayco de palabras/ una píldora para evitar obsesiones y manías del pasado// Una expulsión de gérmenes desbaratados/ de discursivos gritos de incertidumbre. Chévere Waltercito. Vertió su final discurso de cortesía y partió distribuyendo la plaquette entre los interesados.
Aún se oían los cánticos de los organizadores idolatrando al Estro Poético cuando se volvió a abrir el pórtico y brotaron alados y divinos los aedos Duncan Sedano y Luis Cabrera Vigo, el poeta Pasifae. El primero, presentador; el segundo autor de Retratos del Mediodía. Duncan –una de las grandes promesas literarias de los 90s y brillante abogado- le prodigó loas a los versos de Cabrera quien -suavizado por el floro del letrado- abrió feliz la puerta de sus sentires: Un día me detuve/ en medio del campo/ y me acosté a contar las nubes/ pasaban los pastores/ y me saludaban/ pasaban los animales/ y me olían/ no había prisa/ la vida también era contemplar/ las criaturas del cielo/ escuchar los bufidos terrenales/ y por un momento/ respirar hondo/ hondo. Bucólico feeling el de Pasifae. Continuó luego con sus más líricos devaneos: Es difícil vivir en este pellejo/ caminar y quererte/ cantar y contemplar de lejos tus ojos/ colocarme una máscara cada mañana/ sonreír a quienes nos quieren asesinar/ ayudar a quien se burlará después/ pedir agua para otros/ ¡y aquí uno muerto de sed!// Por eso ya no sé cómo sonreírle a las mañanas/ quiero ser como el sol/ amanecer y cantar todo de amarillo/ ser como las aves/ lanzarme hacia las nubes lejos del oprobio/ ser un pata bueno/ que camina por estas/ calles sin sombra y sin problemas/sin celular sin reloj sin dientes de oro. Aplausos para Luchito cuya testa fue rozada por el fulmíneo relámpago de la gloria (en realidad sólo era el brillo de su frente), pero su carisma sublimó la noche.
La tercera epifanía floreció con Johnatan Chacón, joven mancebo extirpado de las huestes del colectivo Confianza. Se abrieron los cielos y Johnatan cayó paradito con su terno bien rififí, envuelto en el áura de la inspiración. Leyó con iniciativa, con tensión, con -casi inadvertible- nerviosismo: Aprendí a mirar tus ojos viendo a las estrellas palpitar/ aprendí a sentir tus caricias sintiendo cómo tu boca toca la rosa en el mar// Aprendí a escuchar tu voz/ oyendo el susurro del viento/ despreciando al silencio violento/ Te amo, lo aprendí al despertar/ Te amo: lo siento. Suspiros, rumor de manos que se entrelazaban. Luego el músico Óscar Paz Campuzano envolvió su voz con acordes de guitarra y la noche se diluyó en deleites mil. Para finalizar Beto Barriga –quien habla de tú a tú con Baudelaire, el gato del Chaska- recitó un poema que olvidó a medio camino, no pudo recordarlo, se asó y se quitó. Entonces Baudelaire –el gato negro del Chaska- se paró en dos patitas y con voz de persona terminó la alocución de Beto. Michimichimichi!!! ...Miauuu (¡Zape pulguiento!!!). Fin.

jueves, 3 de junio de 2010

FECHA 26

Poesía de Miércoles con Harold

Miércoles en la noche. Apenas El Chaska entreabre su portón irrumpe como una tromba el público ansioso de Poesía. Los poetas soberbios, metrosexuales, llevando de la mano a suculentas vedettes, llegan en sus autos último modelo y entran... ¡al Canana! ¡al pachanguero local de al lado! (Son los poetas, sí, pero ¡los futbolistas de la César César Vallejo! Disculpen la confusión). Bueno, igual llegan nuestros poetas con sus chullos, con sus ternos, con sus libros bajo el brazo y se sientan a esperar el inicio del recital. El Pibe Olivares y Jorge Tume -que fueron a pedir autógrafos a los jugadores-, regresan pateando una pelota imaginaria, se hacen huachitas, se meten gol, cabecita, palomita, beshito ¡ya, carajo! Al llegar advierten que Harold Alva, el aeda piurano mil veces invitado, mil veces esperado y mil veces ausente llegó primerito esta vez. Sin más dilación entonces, al ataque: Empezó Moisés Castillo, poeta cajamarquino editado en España y en Inglaterra quien mora actualmente en nuestra apacible aldehuela. Aunque demasiado extenso –NUNCA SE DEBE SER EXTENSO EN UN RECITAL- Moisés dejó sentir sus anhelos líricos y fue degustado por el respetable. Le continuó Harold Alva, poeta, novelista, editor, director de la revista Contrapoder, antologista consumado y bebedor –pasada la medianoche- hasta de agua de acequia. Sus dolientes versos retumbaron en la eternidad: Qué pretendes ahora/ cuando he sido declarado un hombre muerto// Disfrutaba con el sudor/ que caía sobre mi frente/ y lo bebía como un animal ansioso/ lo bebía como una horda de coyotes/ que se tragaba la baba del hocico. Y remató el occiso: Y me apreté la mano con la otra mano/ para no sentirme solo/ para morir/ por lo menos conmigo. Su lectura fue concentrada y con buena dicción, y no sólo se le entendió claramente, sino se le sintió el feeling. Aplausos, palmas apristas, silbatina para ovacionarlo. Le continuó el laureado Kike Robles también del rico Piura, quien trajo buena vibra y buena poesía: Llueve y en el misticismo de hurgar el silencio/ hay unas ganas locas de buscar nuevas mentiras/ naves de papel que nos marquen otros cielos/ guirnaldas frescas de la dehesa/ alguno que otro planeta/ o atardeceres compuestos como crucigramas/ para acabar a palos esta imbécil tristeza. Menos contundente en su lectura, Kike se sostuvo con viviente emoción y fue saboreado por el dilecto público mientras una niñita paseaba por el escenario como si para ella nada pasara: ¿Poetas? ¿Poesía? ¡Nahhh! ¡Mira una araña!!! Y para cerrar con broche de diamante: El querido escriba sullanero Juan Félix Cortés, acogido por Trujillo hace ya varios decenios, indesmayable portador de una poética vigente hasta la actualidad: CINCO RAZONES PARA COMPRAR UN TELEVISOR: 1ero Comprarlo hoy día/ porque mañana costará tres veces más/ 2do Para que los vecinos digan/ por fin compraron/ televisor/ 3ero Para que mi mujer use/ desodorante Rexona/ y no digan que la abandoné/ 4to Para que aumente el capital/ 5to Para que los niños del/ Perú/ cuando crezcan/ se eduquen estúpidos/ no ladren a los que quitan/ el pan/ ni digan miau miau/ a los que violan la noche. Risas y aplausos. Juan Félix ha realizado una vasta obra dispersa aún en diarios, plaquetas, libros, revistas que habrá de ver la luz en su conjunto cuando caiga el sistema capitalista y se liberen las cárceles del grandioso sentir humano. Pero hasta que esto ocurra –dentro de 400 o 500 años- todavía lo leeremos en su pundonorosa revista: Lo que importa es el Hombre.
Concluida la primera parte se lanzaron los espontáneos: Alfredo Ruiz Chinchay nos trajo los saludos de los aedas de otras ciudades y ofrendó su idealista e internacional Pohemia Lux, Moisés Castillo reavivó el fuego poético con un contundente manifiesto: 1. La poesía es lo cierto-incierto de la vida: La certidumbre de ser todo y nada al mismo tiempo/2 Es la gran Unción de la Comedia: La gran noción de no saber nada de la existencia/ 3-Amor, tú eres poesía, yo soy poesía. ¿Nos desnudamos y nos amamos hasta hacernos un suave daño?/4-No hay poesía sin la musa Humanidad que sufre y goza. Sin el poeta que descienda de su Olimpo al fresco amor de la madre Tierra/ 5-La poesía es la gran Preñada y la gran Partera, la Bella Luz que se esconde en nuestras sombras/ 6-Es maestría y es epifanía/ 7-¡Oh maestros, obreros y amantes de la poesía! ¡Oh poesía y anti-poesía uníos y amaos de una santa vez! Con estas palabras la unción descendió sobre Poesía de Miércoles. Entonces Beto Barriga, a punta de alados bastonazos, verbalizó los últimos versos: Recibí la carta de un muerto/ en un sobre hecho de carne y hueso/ Escrita con sangre, tildada con lágrimas/ relata con pesar una historia de asuntos inconclusos/ interrumpida prematuramente/ con la llegada de la Muerte. Entró en trance Beto: Nadie vive de verdad/ Todo es un espejismo más creíble que la realidad/ un mundo ficticio/ donde nadie abre la boca cuando todos desean hablar. Luego de la velada, Diosito, Nuestro Amito Dios, viendo tan ingenuos y tan felices a los poetitas en sus locuras les mandó un meteoro tamaño de la luna que entró incadescente en la atmósfera terrestre y precisamente cuando los aedas veían como si estallasen mil soles juntos en la noche y justo cuando los mares se elevaban majestuosamente hasta los cielos y precisamente cuando ellos exclamaban: Miraaa... qué poeticazazaaazooo!!!... sucedió el Fin.
Fin de la crónica
y
Fin del Mundo.
Chau.

miércoles, 26 de mayo de 2010

¡Y QUE VENGAN 25 MÁS!

Poesía de Miércoles: Esperando a Cromwell


Y como cada noche de miércoles la gente acudió al Chaska: indigentes, orates, pasteleros, asesinos a sueldo, travestis y políticos, todos se disfrazaron de personas normales interesadas en la cultura y acudieron para su necesaria terapia poética. Allí los recibió el Pibe Olivares, organizador del evento, quien encendiendo las velas y los inciensos, nos informó con cierta alarma: Están casi todos, sólo falta Cromwell! Y no se refería al estadista inglés Sir Oliver Cromwell sino el aeda chiclayano Cromwell Castillo del grupo literario Signoz, despiadado cónclave de poetas que realizan sacrificios de inocentes cajas de chelas y se beben toda su sangre, crueles depositarios de los ancestrales lambayeques. Bueno, si no llega Cromwell... igual empecemos!
Dio inicio al juego Zazamón, el extraterrestre del planeta Dudufá. Nos leyó un poema en lengua interplanetaria: Zrxzsqpw, sí! Drscxz, no! Xprtyds, ni sí ni no! Explicó que los polvos del pirlimpimpím acentúan la conexión con el Estro Poético y que Trujillo es un espejismo donde multitudes de zombis caminan por las calles fingiendo vivir. Aplausos a Zazamón quien levantó las manos esperando el haz de luz que lo eleve hacias las esferas supremas, pero como nada ocurrió se sentó tranquilamente en su butaca.
Ahora sí los poetas: Desde Chiclayo -la rica tierra de la chufla y el kinkón- Stanley Vega, más conocido como Satanley y el joven púber cuasi virginal Manuel Bustamante. ¿Y Cromwell? Preguntamos. Todavía no llega. Repentinamente una llamada telefónica: ¡Era Cromwell!: Que ya estaba en el paradero: ¿Ahorita viene? Sí. ¡Ya, empecemos! Manuel, el tímido doncello, empezó a leer un tanto presuroso sus bien logrados versos: Desde una alcantarilla del cielo/ has caído hacia ti mismo/ a advertir de a pocos/ que aún vestido estás/ con tu desvaído cuerpo/ aquel traje ordinario/ que a través del tiempo/ se ha ido corrompiendo// Vuelves a verte una vez más/ dentro de este sórdido/ y enorme ducto que es el mundo/ vuelves a sentirte/ la misma mierda de siempre/ dizque humano/ inteligente. Sorprendió con una contundencia que aunque no en sus ademanes, afloraba en sus palabras. La Poesía amplificó su potencia y el dilecto público de miércoles lo coronó con una cordial salva de aplausos. Le siguió el chiclayanense Satanley, quien había llegado acompañado de una poeta e intelectual quien lo abrazaba, le rascaba la calvita, le besaba su naricita, le clavaba los colmillos y le chupaba su sangresita... bueno, detalles aparte, Stanley Vega cantó lo suyo con el oficio de años en el vagabundaje poético: ¡DESORBITACIÓN! ¡DESORBITACIÓN! ¡Digo desorbitación levantando la voz/ la barbilla hacia el cielo/ abriendo los brazos/ comiendo aire a grandes zancadas!/ La tierra precipitadamente se descuelga/ luego de un estruendoso crujido/ de articulaciones/ en el mismo cuello del universo// ¡Esto es el fin!/ ¡Jaaa-ja.ja.ja.jaja ttkufff!/ Estiro los dientes para cogerme/ de un árbol cuyas hojas son de papel/ y aún prendido allí/ no dejo de percibir en mis oídos/ pataleos y gritos de millones/ y millones de terrícolas/ que inusitadamente han salido/ volando como moscas/ hacia el tenebroso espacio. Excitado Stanley -le brillaban los ojos, mataba a la humanidad en su imaginación- se vacilaba rico: Aquí los cielos son cachetadas oscuras/¿a dónde iremos a estrellarnos?/ ¡Y la tierra sigue cayendo!/ ¡Que siga cayendo!/ Es un fabuloso testículo embarrado/ que ningún endiosado individuo sostiene/ ¡Vamos a morir!/ ¡Que la tierra vuele en mil pedazos/ y muera yo cogido a estas hojas! Aplausos. Otra llamada. ¿Es Cromwell? Sí, es Cromwell. ¿Ya viene? Sí. Que el taxista lo acaba de cuadrar. Pero dice que normal, que sólo le han robado la plata y -aunque su virginidad ya no- sus poemas siguen intactos. Que ahorita llega. Yehhh!!! El público vitoreó la noticia. Y en tanto llegaba el príncipe del retraso se le concedió la palabra a los asistentes: Hablaron Moisés Castillo, bardo viajero que adelantó algunos textos de la que sería su pronta presentación; Johnatan Chacón quien se reveló con un maduro y psicalíptico registro: Mi religión no tiene pecados/ pecado sería no quererte con la pasión de un credo/ el padre nuestro es recorrer tus labios/ y santificar tus besos/ caer en tu reino para hacer tu voluntad cual/ norma santa que enreda mis sesos. Aprobado y apuntado para una próxima edición. Beto Barriga –el heraldo del desasosiego- cantó lo suyo como cada miércoles: Observo a la humanidad llorar bajo la lluvia/ lavándose los malos días/ el dolor que la pérdida brinda/ aún así veo a todos sonreír/ aunque les duela/ porque no creen en los errores/ sólo en los contratiempos por venir. El teléfono interrumpió otra vez: Era Cromwell. ¿Dice que dónde chucc queda el Chaska??? San Martín 543. Ah ya. Que está en la puerta pero que un borracho no lo deja pasar: Era el cuentista Gonzales del Yerbario quien confundía al poeta con los diablos azules de su delirium tremens y lo remecía del pescuezo. El agresor fue calmado con su caja de chelas para él solo y por fin íbamos a escuchar al tan ansiado, esperado, imaginado y retrasado aeda, cuando concluyó el tiempo del evento y cerramos intempestivamente el local. Fin.
(Luego, entre brindis, abrazos y saludos, escuchamos la voz de Cromwell que desde la calle gritaba sus poemas: ¡¡¡ESTOY AL BORDE DE LA LOCURA INCENDIARIA!!! Pese a todo/ tengo un lecho donde reposar/ mis últimas preguntas/ donde puedo desangrarme rabiosamente/ y sonreír el instante en que se cierra la puerta!!! ...Bacanes sus versos... y proféticos).
Saluuú!
Ahora sí: Fin.

jueves, 20 de mayo de 2010

FECHA 24: ¡AY QUE RICO!

LETANÍAS DE AMOR

Para esta edición de Poesía de Miércoles estaba programa la visita de Zazamón, el extraterrestre del planeta Dudufá. Él fue enviado a la tierra con el fin de instruirnos en los conocimientos trascendentales del universo, adoctrinarnos en el rimeísmo de la inexistencia y para combatir la corrupción (sin embargo, nos enteramos que estuvo merodeando por el Chaska sin atreverse a entrar). Igual la presencia de los poetas que nos deleitaron con sus versos perversos y conversos fue completamente satisfactoria. La Poiesis descendió a las siete y media como cada miércoles y, serísimo y formal, venido desde la vallejiana Santiago de Chuco, Johnny Ruiz Ballena inició el ceremonial de las lecturas: (Sus poemas fueron dedicados a La Madre): Como Cristo/ su corazón inmenso abarcaba las estrellas/ repartía su pan/ a quienes perdían la siembra de trigo/ y la lluvia./ Bondadosa hasta la parte más infinita del universo/ sus manos se abrían como espigas/Y así/plena de Amor/Era el gesto más puro de Dios sobre la Tierra. Sencillamente conmovedor y -considerando biográficos sus referentes- un poeta genuino. A su lado, con lentes oscuros, afilando sus colmillos para lanzarse sobre el respetable, el poeta de la oscuridad y la escatofagia, Wálter Toscano escupió su non sancta poiesis: Llueve Poesía/ pero mi paraguas/ se incendia. Risas contenidas. Y caminando tranquilamente entre las butacas del Chaska, continuó con un homenaje al emblemático poeta norteamericano Allen Ginsberg: Estoy cansado de ti/ de tu sonrisa a la izquierda/ de tu furiosa mano/ acariciando una cabeza de locura/ allá en la estridencia de la palabra A M O R/ (palabra más peligrosa que la guerra nuclear)/ Estoy cansado de ti/ que prefiero cerrar los ojos ahora/ equilibrando mis vocales/ pateando las consonantes/ bajo la luna llena/ en las calles vacías/ donde Ginsberg/ viejo andrajoso/ me invita un garabato en secreto/ un aullido a mediatinta/ a mediocuello/ y cansado de tanta cordura celestial/ de tanta altura divina/ camina a mi costado. Antes de terminar ya lo aplaudían algunos: Rómpete los huesos/ quiébrate las alas/ anciano de luz crepuscular/ piensa que nosotros -los sin alas-/ también nos cansamos de la vida/ piensa que también nos cansamos de la muerte// ¡¡¡Salud!!!/ bebe conmigo este alucinógeno de letras// Ya estoy cansado de ti/ de oírte/ de tu barba profética/ de tu aullido a media luz/ ya estoy cansado de mí/ de verme hablando solo (el poeta se iba adentrando lentamente en la oscuridad) caminando contigo/ ...sin mí. Toscano desapareció en el oscuro callejón del Chaska y con el ánimo de un toro lanzado al ruedo, el poeta marino y pacasmayino,Víctor Gómez desenvainó la espada de la sinceridad y la clavó en el corazón del público. Exaltó los ánimos con sus confesiones de inquebrantable fidelidad hacia la Poesía y antes de leer ya era aplaudido, seguido y hasta querido. Entonces cantó como un navegante subido en el mástil de la vida: Distinguido Noé si aún pudieras/ restaurar tu arca y volver a navegar/ consintiendo que en ella subieran/ muchos que, a pesar del tiempo/ están de más! El buen talante de su lectura lo hacía soberanamente ameno. Triste vida la del burro en este mundo/ recibiendo palo sin compasión/ dejémoslo en paz, no lo instruyamos/ no pretendamos que aprenda la lección// ¡Uy, la mosca! ¡melosa y asquerosa!/ dejando recuerdos, nos revienta la hiel/ se recrea en las losas, en las fosas/ y muy campante se estaciona en la miel// La Ballena, memorable enormidad/ desde que retuvo en su vientre a Jonás/ ¿cómo puede reinar ese sebo en el mar?/ ¡embárcala! ¡te juro que está demás! Risas y animales se fueron sucediendo en un lapso de felicidad en el Chaska. Mas si decides una nueva travesía/ y necesitaras un marino capo/ diestro y amante de la Poesía/ a tu orden, añorándote, se suscribe:/ El señor sapo. Aplausos y entusiasmo en una noche de robustecida Poesía. La señora Alicia tomó el micrófono y se mandó espontáneamente con unos versos de Santa Teresa de Jesús, Beto Barriga se lo arranchó y concluyó con un texto suyo que terminó por aniquilarnos a todos en una mortal sobredosis de Belleza. Luego, los mozos del Chaska arrojaron nuestros restos a la fosa común de la polvorienta y anodina eternidad... ¡chauuu, horrible mundo que no amas a la Poesía!!! ¡que no te amas a ti mismo!!! ¡chau, FEAZO!!!

jueves, 13 de mayo de 2010

ESTOCADA 23

Poesía de miércoles entra en la era digital…

Por David Novoa

Si entregas tu vida/ la ganarás!, musitó la Voz del Estro Poético. La escuchó en los pasillos del Chaska el poeta César Olivares mientras armaba el escenario de Poesía de Miércoles: lo sorprendió cargando sillas, barriendo, sacudiendo, arrastrando las mesas con el corazón hecho fuego (quienes acudieron hallaron impecable el aposento gracias a su voluntario martirologio doliente). Y empezaba así, limpiecita, sacrosanta y pasional, la vigésimotercera edición de los miércoles de Poesía. Los ajusticiados serían Omar Aliaga Loje y el joven Paragua Renato Milla Velezmoro, embajador del grupo Cosmopueblo de la UPAO. El gato negro –la escurridiza mascotita del local- husmeaba buscando su cajita de arena cuando Renato acometió con lo suyo: Karma o cliché de encontrarte en otras bocas/de encontrarte en otros besos/ De hallarme frente a ti/ cuando estoy frente a una puerta/ cuando estoy frente a un espejo/ Cuando encuentro tu nombre/ tu historia en la vida de otras locas/ Cuando eres un placer de compañía ausente del recuerdo/ Cuando eres olores placenteros/ cuando eres deja vu/ Cuando cae la tarde sobre la planicie/ y fumo tres cigarros observando al techo// Karma o cliché de caminar por la calle/cuando cae la lluvia/ y no reconocerte cuando pasas a mi lado... Grata revelación la de este joven artista, cuyo registro creativo incluye también la foto y el video. Y mientras su bella damisela lo acariciaba dulcemente con la mirada, se volvió a escuchar de nuevo la majestuosa Voz: Esta vez Jorge Tume, que recibía cordial a los asistentes -Todo el cielo/ convertido en labios/ besará tu corazón- fue quien la oyó. Ipso facto apareció en escena la revelación tecnológica, digital e interconectada de la noche: el poeta y periodista Omar Aliaga Loje quien abrió su lap top y bajó sus poemas, no desde las insondables alturas de la Belleza Eternal sino desde el cyberespacio. Sin embargo, la omnipresente Poiesis, infinitamente misericordiosa, acudió al llamado del aeda: Poseo entre mis piernas/ un monstruo aislado/ aprendiz de aventurero que aún/ no ha ido en busca de aventuras/ Entre mis piernas se refugia/ un enano elástico/ cuya ausencia de caminos/ angostos y anchos/ languidecen su prestancia/ Él no sueña pero siente/ y en su voz está mi voz/ acallada por una ruidosa ansia... arrancó aplausos el poético gol de media cancha con que Omar sublimó su adolescente existencia adulta. Sé que entre tus piernas el paraíso/ tiene forma de una gruta/ que ruge, babea y abraza/ con el olor de los jazmines/ freudianos/ allí donde fracción de vida/ ve pasar/ la vida entera/ en lentísimos años. Ahora sí los vítores tronaron ahuyentando al gato que aún no encontraba su cajita y Omar accedió a compartirnos un poema más: No soy más aquel muchacho/ flaco/ que mira taciturno el pavimento/ desde la ventana de un micro avejentado/ con un libro de poesía/ en el regazo// Sé que no soy ni pude ser/ un Baudelaire/ tampoco Rimbaud/ menos un Morrison/ No pude ser siquiera un bebedor/ irresponsable/ un pastrulo desalmado/ amante del exceso/ hasta el delirio// Y es que nunca fui feliz/ en el hartazgo/ A mí el esplendor/ sí es que me sale/ me sale siempre a la primera. Vibrantes, los asistentes despidieron al tecnolátrico Aliaga y recibieron a Beto Barriga quien también había escuchado –temeroso- la misteriosa Voz: Esta noche... morirás! Y tal como se lo advirtiera el Estro Poético, Beto fue muerto y vuelto a nacer transformado y transmutado de un poeta novel en un guerrero de la Poesía, en un supersayayin. Para tal fin Poesía de Miércoles le otorgó la Pluma de la Belleza: La gigantesca ala guiadora de Kuntur Condorcanqui, el cóndor andino del Zoo de Trujillo. Beto la recibió y concluyó la noche hundiendo intensamente sus poemas como espadas en las almas, asesinándolas por su amor a Ti, Belleza Ultérrima de la Vida, Luminosa, Salvaje Poesía de Mierda!!! TE AMOOO!!!... siempre te he amado...


jueves, 6 de mayo de 2010

FECHA 22: POESÍA DE MIÉRCOLES

QUÍTAME LA PIEL

La Poesía -como todo misterio del espíritu universal- nos invita hacia su centro abriendo infinitos caminos: uno distinto por cada hombre que lo emprende. Esta semana el borrascoso océano de Poesía de Miércoles varó a las orillas del Chaska un fascinante grupo de poetas, todos diferentes, todos provenientes de las vastas profundidades del abismo humano. El clan inicial estuvo integrado por cuatro aedas reyes y esclavos del Verbo Viviente; debido a ello, ávidos de bucear en lo insondable de sus subconcientes, inauguramos la noche con el gentil Martín Bringas. Conocido por su virtuosismo en la guitarra y en los blues, Martín se tiró un tímido chapuzón a pesar del crudo desasosiego de sus versos: La dicha del principiante/ es no conocer más de lo que le comentan/ Ese maestro carente de conocimiento/ me estaba mostrando cuán sencillo era sentir/ ...¿sentir?, dije yo/ y me asomé a esa estrella/ a la más cercana/ a la que estaba conmigo/ y le pregunté: ¿me amas?/ Ella sin balbucear ni dudar en lo absoluto/ respondió: Te amo./ Yo/ triste y alegre, la verdad bastante confundido/ repliqué: ¡No me conoces!/ Por eso te amo/ ella contestó. La lectura de Martín, por lo general rítmica e intensa, se diluyó en invisibles inseguridades que le restaron verosimilitud a sus versos; igual fue aclamado por su probada fidelidad a locura poética. Mario Morquencho, poeta nacido en Los Órganos, exiliado en Trujillo y reencontrado en los más autodestructivos guariques limeños, le continuó con una lectura a todas luces convincente: La vez que se enfermó su espejo/ todo su alrededor se ocultó llorando/ detrás de sus cabellos la luna iba liberando/ a las estrellas atrapadas en la deformación del reflejo./ Fue la vez que el cielo se vistió bermejo/ cuando el eclipse danzó en sus ojos/ y su reflejo lloró en océanos rojos/ el día muerto en el alma de su espejo. Seguro y contundente, Morquencho fue ovacionado por consanguíneas multitudes y por el respetable que una vez más saturó el Chaska. A Morquencho le siguió el físico- matemático Robert Jara, desde su bienamado Guadalupe: Créeme/ me esmero por atrapar y alargar sonrisas// Créeme/ muero por inaugurar una alegría/ y pelar mis muelas así mejor que calavera de burro// La sonrisa se aburre en la carne opaca/ odiadora de espejos/ incapaz de inmantar otros ojos// Créeme/ buscamos lo mismo:/ ser el anfitrión de una sonrisa/ aunque sea de hinojos... Finalmente, este hato de creadores concluyeron su intervención con el fundador de RUNAKAY, uno de los grupos poéticos más importantes de la costa norte peruana. Nuestro bienamado Antonio Escobar dejó salir unas deliciosas décimas de su triunfante inspiración: Desparramas en la calle/ por racimos tu belleza/ y se asusta la tristeza/ por la hermosura de tu talle/ Palpitas en todo el valle/ con tu sonrisa de campana/ tus manos de porcelana/ y también tus labios rojos/ se reflejan en mis ojos/ linda jequetepecana. Como Jara, este bardo culto y popular, fue premiado con sentidos aplausos. La Poesía tiene mil caminos: algunos salvajes, otros risibles, también demenciales y hasta apacibles. Conciente de esto, el maestro Escobar dio paso a CIUDADELIRIO, novísimo poemario de Mario Morquencho, presentado por Jorge Hurtado –El Gudi- quien llegó desde Casa Grande donde labora como Jefe de Jefes, gana como un dios y no hace nada. Gudi dio en el clavo en los órdenes y desórdenes fisiológicos, morfológicos y genéticos del libro, Morquencho nos regaló un par de poemas más y, luego del paréntesis de Beto Barriga, la noche culminó con la temeraria performance de Wálter Vásques Pegrías: YO SOY LA POESÍA. Valor suicida, deshinibición, apasionada entrega a un momento de comunión con el público que quedó boquiabierto ante el vendabal de poéticos sinceramientos a los que nos sometió el poeta. Aplausos a rabiar y el gato negro que pasó como quince veces frente al escenario. El poeta Carlos Tataje, el poeta Diego Rojas La Torre, el poeta Kike Ponce, el antipoeta Domingo Varas Loli llegaron tarde al evento y sólo pudieron saborear la Poiesis en las chelas que pidieron con voz altisonante y procaz: ¡A CHUPAR, CARAJOOO!!! ...Al rato se trompeaban fuera del Chaska como si tratase de una peruanísima fiesta chicha... felices y contentos... poeticazos.

jueves, 29 de abril de 2010

¡A SU MARE!: 21 FECHAS

Poesía de miércoles: desde Piura con amor

Resulta que Jorge Tume, nuestro poderoso organizador, fustigador y dictaminador, convocó a un cónclave de poetas piuranos amantes de la chicha en poto, del seco de chavelo y de los chifles. Entusiasmados los aedas cargaron con sus bártulos, tomaron el bus para Trujillo y se bajaron en el primer pueblito de las afueras para abastecerse del líquido elemento; pero al parecer la vieja tradición de probar la chicha de guarique en guarique los adormeció durante todo el viaje pues a decir de los últimos que los vieron se pasaron hasta Lima jatazos los piuranos guá.
Ignorante de la cruel realidad El Chaska abrió ingenuamente sus aposentos a los amantes de lo bello. El local estaba casi lleno, las viandas servidas, las copas rebosantes, las antorchas iluminaban incluso el interior de las almas, pero de los poetas ni pío.
César Olivares consideró postergar el evento unos cinco años hasta que se olvide la ignominia. Pero no, respondió una misteriosa voz, ¡NO! Olivares me miró intrigado, de dónde provenía, se preguntaba turulato, casi espantado: ¡Era Ella! ...la viviente, la real, la que a veces mora en la palabra escrita, a veces en la oral, a veces en los actos de hermosura y heroísmo, pero siempre, siempre, siempre en el desfalleciente corazón del humano animal. Una sensación liberadora –como si crecieran mil océanos dentro nuestro- irrumpió y Olivares y yo fuimos transportados a mundos de belleza inenarrable, elevados a los cielos limpiérrimos donde la luz que conocemos en esta dimensión es la oscuridad de allá y el espíritu mismo de la Poesía ilumina esos sacros reinos. Justo iba a decir ...gracias... cuando con el mismo vértigo con que fuimos arrebatados se nos devolvió a los decadentes escombros de nuestra sombría cotidianidad.
La gente aún esperaba a nuestros hermanos norteños así que les confesamos la verdad. Y como tenía que suceder, luego de advertir que la mesa de lecturas estaba vacía, que los bardos quizá habían muerto de dengue o se los había llevado una inundación, el mensajero del Armagedón, Beto Barriga, y Félix José de la Darza, el príncipe del entusiasmo ingenuo, subieron épicos y demenciales al altar de la Poiesis. SÍ, SÍ, SIIÍ!, escuchamos la voz desde lo Alto y se hechó a andar Poesía de Miércoles: El Amor se ahoga por culpa de indiferentes/ que le dan la espalda delante de ojos indolentes, cantaba indignado Félix José. Un abismo en el cual el llanto no se escucha/ sólo es música para los oídos de los oyentes. Sensibilísimo, sincero como un niño Félix José le dio paso a Beto Barriga quien irrumpió con todo su poético poder: Spartans!!!, entró de un chalacazo hechando a tierra a la miseria humana: ¿Cuál es el camino hacia la fuente de la juventud?/ ¿a todos aquellos años que dejé pasar???/ Abran paso a los viejos sedientos/ déjenlos beber de sus memorias./ Con mis ojos cerrándose en este teatro crepuscular/ escuchando melodías en un mundo sin sonido/ donde se me dio y negó por igual/ Denme de vuelta mi inocencia/ porque deseo de nuevo soñaaaarrr!!! Y zampó otro chalacazo al portón del Chaska y partió a grandes zancadas –y entre aplausos- con los ojos chispeantes y los labios temblorosos. Al final, desde las húmedas cavernas del Averno, Wálter Toscano, el blasfemo, el bardo del canibalismo y la coprofagia, improvisó temerariamente una onanista performance poética. Sentado de espaldas al público leyó con morbidez: La Poesía nunca nos dio el pecho/ nunca lactamos de sus versos líquidos/ la Poesía también nos negó el baile en la fiesta de las letras/ era apenas una mano corroída por palabras/ un par de nalgas bien torneadas/ girando entre luces nocturnas y macabras. Y continuó leyendo hasta atragantarse: Poesía, piernas temblorosas después del sexo/ no le haremos caso a tus quejidos/ ni a tus achaques de vieja/ menopáusica/ artrítica/ desdentada.// Sin embargo, nosotros seguiremos siempre adolescentes/ siempre onanistas/ masturbándonos en el baño/ de al fondo a la derecha/ viendo una foto/ donde apareces en tus años de gloria/ desnuda/ excitante/ copulativa/... a pierna suelta/... a pieeerna sueeeltaaa! aaaahhhh!!!...Y de sus manos estalló una eyaculación de papeles que sobrevolaron por toda la sala con lo cual la gente salió corriendo y se dio por terminado el recital.
De los poetas piuranos se supo que terminaron en una turra de padre y señor mío en un antro capitalino. Y ya al salir nos encontramos con Jorge Tume sentado, lagrimeando, recostado contra el portón del Chaska: Perdónenme muchachos,YO NUNCA TENGO LA CULPA DE NADA!!! Los piuranos me fallaron!!! Y con los ojos bien abiertos y el corazón purificado por la presencia de la Poiesis, le extendimos por mil millonésima vez... la mano amiga.

viernes, 23 de abril de 2010

FECHA 20: POESÍA DE MIÉRCOLES

¡Los poetas se volvieron locos!

David Novoa
Al parecer tanto idealismo, tanta pasión, tanta belleza enloquecieron a los bardos que se presentaron este miércoles de Poesía. A causa de ello tuvieron que ser arrastrados hasta el Chaska con sus camisas de fuerza, resguardados por gendarmes –tal fue el caso de Salomón Navarrete- y bien dopados para evitar fugas o ataques al público.
Y empezó así la vigésima edición de Poesía de Miércoles. La ofrenda del libro Alucinado de Luis Boceli, poeta chiclayo radicado en Lima, rompió el hielo entre el público y los orates, perdón, entre el público y los artistas (éstos se preparaban, delirantes, en un rincón del Chaska, con los ojos en blanco, entre contorsiones, mientras los invadía el Estro Poético).
Walter Toscano, eximio dibujante y aeda, inició comentando el poemario de Boceli y luego el poeta –esposado al organizador Jorge Tume que fungía de 911- apareció ataviado con una bata de médico y la cabeza rapada. Eres mi botiquín de primeros auxilios/ mi antipirético/ antiinflamatorio/ analgésico/ frasquito de algodón:/ VIDA. Conciente de sus transtornos el bardo se disfrazaba del personaje que poetizaba, así a la par que hacía su lectura hacía su terapia. Una gorra de policía ornaba su descabellada testa: Mi primer libro fue una metida de pata:/ una descuajeringada:/ no me calatié del todo:/ PERO COBRÉ! Los aplausos no se hicieron esperar mas hubo que sacar al susodicho con la ayuda de tres fornidos asistentes y del poderoso Tume. Ahora aparecería el recientemente galardonado por el COPÉ de Plata, Carlos Baldwin del Castillo, conocido en el universo poético nacional como Carlos Tataje. Anheloso de homenajear a Vallejo tomó por asalto el escenario y se desgañitó con los versos del cholo santiaguino y con los suyos por supuesto. Paulatinamente fue entrando en trance y poema tras poema, desde su pequeña estatura y su delgadez de contextura, fue irguiéndose sobre los horizontes de la eternidad –recordemos que lo poseía el espíritu de Vallejo- y crecía y crecía y se engrosaba como un roble y su mirada adquiría tintes apocalípticos y devastadores:¡Ay de mi mugre blanca en su hez mancomunada!,declamaba a Vallejo. Transido, salomónico, decente/ compuesto, caviloso, cadavérico, perjuro, Vallejo. ¡No puede ser sido!, Vallejo. Simplificado el corazón pienso en tu sexo, Vallejo. Los pollitos dicen pío, pío, pío, Tataje. Ya con dos metros y medio de estatura y con la musculatura de La Roca, abandonó cómodamente la mesa de lecturas tras haber irradiado su magia personal; y aunque no hubo necesidad de represión con él, ya no se le pudo contener el alud verborrágico y se pasó las siguientes horas en el baño del Chaska declamando toda la poesía peruana desde Melgar hasta el eximio sonetista Miguel el Chato Barraza. Ahora le seguiría el recontracrazy Salomón Valderrama, natural de Ischil, un pueblito de la sierra liberteña arrasado por el huayco (sólo un cuy y él fueron los sobrevivientes): Y llevo así esta ardiente tortura/ tal como una luciérnaga lleva el cuerpo encendido de locura... Salomón –que no concluyó sus versos porque escupía a los asistentes cual un Artaud peruano- fue atrapado con redes antimotines y conducido a vergajazos para un ablandamiento poético en el callejón del Chaska. Luego le sucedió el incurable Beto Barriga que reapareció con nuevos bríos y declamó sus poemas con creciente y contundente calidad... pero en hebreo-arameo. Puros locos. La gota de arte inspirador, hermoso y conmovedor la pusieron los muchachos del Teatro de la Luna con su director Paúl Maravilloso Ruiz. Mostruos en el parque fue la obra que Julio González, Alejandra Ovalle y Keyton Marquina recrearon en la sala de performances con gran ovación de los presentes.
El público no cabía en sí. ¡Esto es Poesía!, se decían mientras solitos se iban colocando su camisa de fuerza, solitos tomaban sus pastillas, solitos formaban cola e iban entrando en fila al ómnibus del Sanatorio Mental Larco Herrera de Trujillo.... Tiii tí!!! Tiii tiií!!!

jueves, 15 de abril de 2010

19 EN SUS MIÉRCOLES

COSMOPUEBLO, el cosmos es su pueblo.


Niños con transfusión de sangre enferma, espetó Félix José de la Darza; bestias indultan la deuda circunscrita, rugió Erick Fiestas Sorogastúa; en este mundo nada es recíproco, musitó Sharon Salazar. Pertenecientes a la secta de adoradores de la Poiesis de la UPAO, los aedas de COSMOPUEBLO decantaron los sentires de la juventud trujillense en un recital de miércoles que, paradójicamente, irradió frescura y dolor.
Invitados y público en general se arrellanaron en el suntuoso mobiliario del Chaska. Atendidos elegantemente por los mozos, bebíamos martini cuando los poetas poblaron la mesa: como perfectos caballeros se dejaron caer pesadamente sobre las sillas, mas al advertir que les faltaba el alma, el brillo, la cereza en medio del pastel, invitaron finalmente a la única damisela del cónclave entre balbuceantes disculpas.
Ahora todo estaba dispuesto para el sacrificio de la verdad: para cortarle la aorta y dejarla sangrar en el divino éter. Empezó el sonriente Roberto Martín Vega, autodenominado literariamente Félix José de la Darza, el Vampiro Feliz. Con una sonrisa de oreja a oreja se presentó inocente y perfecto, y cantó así: La Salud, me doy cuenta que es un chiste de salón/ Se dicen entre susurros nuestros curadores del cuerpo:/ Hey colega, ¿cuál es tu hazaña?/ una pierna menos un riñón. Y continuó con sus irónicas reflexiones: Alimentaos de pan de negligencia/ como todo cuerpo que requiere de éste/ para su subsistencia. Sarcásticas expresiones cargadas de verdad social que tuvieron su eco en las palmas del respetable. Le continuó Mauricio Flores, apacible mancebo de ojos desmesuradamente abiertos que veían: a los temores, a los temores no los quieres ni ver/ entonces me haré recuerdo y tendré cuidado de no ser. Y prosiguió en juvenil éxtasis: Verás mis olas/ mis quejas/ mis palabras/ mi mal./ Verás perderse en la distancia lo que mi mentir olvidó de contar. El ambiente se avivaba bajo el fuego de la Poiesis y para ornar la noche surgió en medio de los viriles bardos la prístina flor de la feminidad: Sharon Salazar, Minerva: Quisiera saber qué piensan los cabezas de bestia/ así tal vez pueda saber cómo escapar/ no entiendo porqué les parezco tan poco amigable/ si hoy me puse mi vestido amarillo/ y hasta aprendí a bailar. Su lectura fue más sarcástica que las anteriores, mejor vocalizada, con más valentía. En este mundo nada es recíproco/ me dijo el padre Cabeza de Bestia/ así que al bosque color sepia salí/ y vi a los niños ave encerrados/ pensé en liberarlos pero no podía/ ¡antes debía liberarme a mí! Sencillos versos que evidenciaron la genuina instrospección de la poeta a quien le continuaron al alimón los líderes de COSMOPUEBLO, Diego Horna Y Erick Fiestas Sorogastúa quienes se burlaron ingeniosamente del moderador y activaron su juguetona y particular poética: Erick: Una ola plateada surca el latido de un sinuoso hola. Diego: Para marzo, de ayuno, sin sentido, me pegué al pegamento de mi primera comunión. Erick: Ojos reflejoides, carne inasible, boca fumígena. Diego: En Navidad Jesús me trajo una cruz con madera de tu cama. Erick: Nostradamus se acomoda en mi retina y por el cristal deja un breve resol en mi esclerótica. Diego: Y se gradúa de pastor y de fakir. Risas, aplausos y la poética comunión requerida para una noche de miércoles. Se concluyó con el inefable Beto Barriga que perdió su lente de contacto y su bastón –así que leyó tuerto y cojo- y con el talentoso video de Renato Milla y Boris Baltodano jóvenes artistas de la UPAO.
Finalmente, Don Antenor Orrego -ya arcángel-, descendió en flamígeras nubes desde el cielo y decretó: Estos son mis hijos, a quienes he dado potestad de locura y libertad. Se tomó un par de chelas con el organizador Jorge Tume y, misteriosamente desapareció, después de adquirir su novela El Dios Araña en INFOLECTURA.

viernes, 9 de abril de 2010

FECHA 18: DE ARÁCNIDOS Y POESÍA

Poesía de miércoles: ¡El Amor estuvo aquí!

El Amor, esa locura, ese extravío, ese misterio que une a los seres, que diluye al corazón en lava volcánica y nos hace gozar hasta la más espantosa tristeza. Pues bien, este fenómeno magnificiente se hizo presente en la última versión de Poesía de Miércoles. Los poetas –flor en mano, melancólico mirar, labios balbuceantes- se sentaron a la mesa de lecturas y dieron rienda suelta a su constreñido corazoncito.
Previamente se había programado la aparición del traidor a la Poesía Ricardo Vírhuez. Llegado desde las Limas Ricardo había iniciado su destino en las letras como un fiel servidor de la Poiesis, sin embargo treinta monedas de plata desviaron su destino y aparecía ahora con la última de sus novelas: El Dios Araña. César Olivares -picado por el arácnido- nos introdujo en los detalles de la obra a la que calificó de amena y gratificante (y luego falleció). El mismo Ricardo se explayó posteriormente en los orígenes de su inspiración, los avatares de su creación y los esfuerzos de su difusión. Las arañas del Chaska –que no son pocas- bajaron desde los rincones para adorar a su deidad y al oscuro desfogue novelístico le siguió el turno de los aedas y su enamoradiza ensoñación.
Empezó con lo suyo el candoroso poeta José Guibert. Se le oía a duras penas, parecía siempre a punto de retirarse, lo ahogaba una oceánica timidez, pero el Estro Poético lo acompañó a lo largo de todo su camino: Boca que piensa en la boca/ sexo que es olvidado/ que es creado por caricias como látigos/ de ese dios vacío/ y sus historias de piedras enterradas. Continuó: Él dice bésame/ desnudo en un rincón del yate/ pero de pronto Él se yergue y se hace más grande que el yate./ Él era bello/ muy bello/ a mi parecer tenía algo de niña./ Y me hundió/ en el cabello/ sus interminables, sonámbulos dedos. Aunque el indefinido lirismo de José afloraba como un remanso, sus versos propiciaron la tumultuosa atención de las almas hacia los amorosos versos del poeta Alejandro Benavides quien cantó y encantó: Y si tú, querida, me preguntas/ ¿qué es el mar?/ yo te respondo:/ Es una enorme gota de agua/ Es una enorme gota de muerte/ Es una enorme gota de vida/ es una enorme gota eterna/ pero tú, querida/ me miras/ y callas. Aplausos para el feeling del aeda que continuó con doliente sabiduría: Nunca digas que todo está perdido/ o nuestro corazón se volverá duro como/ la piedra del río/ y ya no será capaz de ponerse triste. Hermosura en los labios de Benavides reconocido en Trujillo por su trascendental trabajo editorial y su noble compañerismo. Y para concluir la idílica noche, la Poesía hizo su milagro de Amor: perdonó al oscuro, al devorador de carroña, al asesino, a Ricardo Vírhuez, el mismísimo Dios Araña (no confundir con spiderman) y lo iluminó: Llamo a todos los hombres/ a amarte como yo./ Llamo a los hombres/ que pasaron por ti/ a que me enseñen tus secretos caminos/ tus exaltados gritos/ y tu tierna manera de calmarte./ Los convoco a todos./ Que vengan/ Quiero demostrarte/ que siendo de todos eres mía.// Que yo los abarco a todos. Definitivamente habló como un dios y prosiguió inspirado por la misericordiosa Poesía: Y esta es mi verdad/ aunque te lo diga despacito/ o no te lo diga:/ Estás en mí, amor, y yo no sé qué hacer/ qué más decir./ Cómo darle vuelta a esta página/ y alcanzar el silencio/ de tu boca que me besa/ ¿Cómo sacarle la vuelta a la palabra/ y quedarme -aquí o allá-/ pero CONTIGO. Desfallecentes suspiros, manos que se entrelazaban en la penumbra, miradas de borrego degollado, labios que se empinaban y tocaban otros labios: ¡El poder del Dios Araña era un poder de Amor!
Concluyó el recital con todos los asistentes abrazados, intercambiando teléfonos, regalándose flores y mirando las estrellas templadazos, perrazos, guau guau, pío pío, miau miau...

sábado, 3 de abril de 2010

FECHA 17: HASTA CORRIÓ SANGRE

Poesía de Miércoles: una bellísima catástrofe


La Poesía es una bellísima catástrofe. Nunca tuvo más sentido esta frase que en el último recital de miércoles. Sólo se contaba con tres poetas y un músico para el evento, pero los bardos se reprodujeron insólitamente en el escenario, una tropa de féminas invadió el Chaska al igual que un ejército, Beto Barriga, nuestro poeta abanderado, se jamoneaba de memorizar su último poema –que olvidó varias veces en escena- y -horror de horrores- hasta corrió sangre en el escenario.
Aunque se programó el inicio con Relatos de Madrugada, sorpresivamente tuvimos la visita del poeta chileno Álvaro Pereira, (de quien se sospecha trajo el síndrome del desastre). Educado y cortés, sin embargo, Álvaro, se ganó al público con sus versos sensibles, esenciales y sociales. Y grata fue la presencia de este viajero que llegó inesperadamente y partió agradecidamente.
Ahora la flamante publicación de OREM, la obra de Léster Rodríguez, presentada por el indesmayable poeta Óscar Ramírez, editor y organizador de eventos. Óscar desmadejó un discurso propicio para el alumbramiento, Léster atacó con la lectura de una de sus historias y Relatos de Madrugada vio la luz de este mundo entre los elevados cánticos de Miguel Ángel Olivares cantautor chimbotano que arribó hasta El Chaska para deleitarnos con sus himnos y tonadas. Aplausos del respetable para el libro, para el trovador y para los poetas que calentaban motores y que se reprodujeron por misteriosos métodos mágicos como veremos ahora que empieza el recital: El joven Wálter Vásquez Pegrías nos ofrendó sus versos de ausencia: Después de la sombra/ no existe otro retrato tuyo. Talentosa ensoñación de Wálter quien se llevó sonoros aplausos por su entusiasmo en difundir la poesía en talleres y publicaciones autogestionarias. Le continuó el poeta y declamador Wálter del Rosario quien llegaba preparado para un milagro en el escenario. Empezó sus versos con la impostación exacerbada de los declamadores, con gestos que exorcizaban demonios mil. Continuó con el clásico ¡Cómo has cambiado, Pelona! de Nicomedes Santa Cruz que ocasionó la hilaridad del público y más aún del sensual batallón de señoritas acantonado entre los asistentes. Entonces, como por arte de magia, ya no era Wálter del Rosario quien se esmeraba en escena sino una grácil y armoniosa púber llamada Shalom quien despepitaba verso a verso, con endulcorante voz e inocentes ademanes, un poemaza del gran Mario Florián. Un ramalazo de luz tocó a la niña por el instante que sólo los elegidos vieron y se pasó luego a las ligas mayores: Santiago Aguilar, viejo rey, poeta, organizador de eventos internacionales, cuantioso editor, trujillana leyenda de las letras peruanas, en definitiva, Santiago Aguilar. Las damiselas suspiraban anhelosas endulzando el aire mientras Aguilar iba musitando, pausado, sus finuras, mas apenas acabó pasearon sus amplias posaderas, casi indignadas, frente a nuestras narices abandonando, una a una, el recital. Entonces no se pudo contener más el caos. Reapareció Wálter del Rosario, machete en mano, pelos parados, ya poseído por el Estro Poético, Beto Barriga se le enfrenta pero a medio poema la memoria le falla y contraataca Del Rosario declamando un asesinato pasional, saca el machete lo clava en el piso, destroza al enemigo, lo destaza, y nuevamente arremete Beto Barriga, se esfuerza, apieta los dientes, se encomienda al Creador, pero vuelve olvidar su poema. A un lado Del Rosario -caído en la batalla de la belleza- se venda la herida que se inflingió con su propio machete y entonces ante tanta sangre, ante tanta anarquía, ante tanto desmán, La Poiesis se apiadó de Trujillo y mandó un terremoto sobre el Chaska. Afortunadamente, ningún herido: Todos muertos
(Llévate estas almas descarriadas, oh magnificiente Poesía).
Fin.